El truco de experto para recalentar fritos y que queden como recién hechos: el favorito de los cocineros

Toma nota de este truco para recalentar fritos
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El truco favorito de los cocineros para recalentar fritos y que queden como recién hechos nos cambiará la vida. Estos expertos en cocina saben muy bien cómo conseguir que un elemento tan común y cocinado en restaurantes y casi todas las casas nos dure más tiempo. Es casi imposible predecir las cantidades, si lo hacemos deberemos tener en consideración algunos cambios que serán esenciales que tengamos en mente en estas próximas jornadas. Tus fritos van a cobrar vida después de este proceso.
Cualquiera de los fritos más típicos de nuestra gastronomía recién hecho es un auténtico placer. Podremos descubrir en primera persona lo que disfrutamos de un cambio de tendencia que puede llegar a partir de ahora. Gracias a la freidora de aire o algunos trucos para invertir menos cantidad de aceite, podemos disfrutar de los alimentos fritos y hacerlo de la mejor manera posible. Esta mezcla de sabores acabará marcando una diferencia importante, nada más empezar a cocinar esta delicia que puede ser esencial en estos días que tenemos por delante. Este truco puede ayudarnos a aprovechar al máximo estos bocados espectaculares.
El favorito de los cocineros es este truco
Aplicar una serie de elementos que nos sirvan para conseguir que nuestra comida nos quede de la mejor manera posible, es esencial. Sin duda alguna, deberemos empezar a poner en práctica algunos cambios que pueden ser claves en estos días que tenemos por delante.
Aprovechar al máximo cada recurso que está a nuestra disposición es algo esencial, sobre todo, si tenemos en consideración que tendremos en nuestro poder un detalle que puede ser clave en estos días en los que cada bocado cuenta de una forma especial.
Cuesta medir las cantidades y, sobre todo, en un restaurante, donde el negocio es el que manda y puede acabar siendo el que nos sumergirá de lleno en algunos cambios importantes que serán esenciales. Será entonces el momento de poner en práctica algunas situaciones del todo inesperadas que pueden acabar siendo las que nos marcarán de cerca.
Este truco nos permite conseguir que nuestra comida acabe siendo la esencia que buscamos en estos cambios en los que cada detalle cuenta. Será el momento de aprovechar cada uno de los alimentos que tenemos a nuestra disposición con un cambio de ciclo que puede ser clave.
Quedarán como recién hecho estos fritos recalentándolos de esta manera
Los expertos de Solodecroquetas nos explican en su blog una serie de detalles que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca:
El error número uno al recalentar croquetas (y por qué pasa). Vamos a empezar por la verdad incómoda: el microondas, usado mal, es el enemigo público número uno de la croqueta. No porque sea malo en sí, sino porque la mayoría lo usamos fatal.
El microondas calienta desde dentro hacia fuera. Eso significa que la bechamel se vuelve lava antes de que el rebozado tenga tiempo de reaccionar. Resultado: exterior blando, interior hirviendo y sensación de “esto no era lo que recordaba”.
El horno: el método más fiable para muchas croquetas
Si tienes tiempo (aunque sea poco), el horno es tu mejor aliado. Es el método más equilibrado y el que mejor resultado da cuando tienes varias croquetas que recalentar.
Precalienta el horno a unos 180 ºC. Coloca las croquetas sobre una rejilla o una bandeja con papel de horno, sin que se toquen demasiado. Esto es importante para que el calor circule y no se humedezcan entre ellas. Déjalas entre 8 y 12 minutos, dependiendo del tamaño. A mitad del tiempo puedes darles la vuelta si quieres rizar el rizo, pero no es obligatorio.
El resultado es un exterior que vuelve a crujir y un interior caliente sin secarse. No quedan exactamente como recién fritas, pero se acercan mucho. Y eso, en el mundo del recalentado, es una victoria.
La sartén: el truco rápido que funciona (si sabes cómo). Si no quieres encender el horno y solo vas a recalentar unas pocas croquetas, la sartén puede ser una opción excelente. Pero ojo, aquí hay que hacerlo con cabeza.
Pon una sartén antiadherente a fuego medio-bajo con unas gotas de aceite, muy pocas. No es freír otra vez, es reactivar el exterior. Coloca las croquetas cuando la sartén esté caliente y muévelas con cuidado, girándolas para que se doren de forma uniforme.
No tengas prisa. Si subes demasiado el fuego, se doran por fuera y se quedan frías por dentro. Si lo haces bien, en unos minutos tendrás croquetas calientes, crujientes y muy dignas.
El microondas (sí, pero bien): cómo usarlo sin destrozarlas
Vale, aceptamos microondas. Porque a veces es eso o nada. Pero si lo vas a usar, hazlo con estrategia, no a lo loco.
Primer paso: nunca pongas las croquetas directamente en el plato y a máxima potencia. Eso es sabotaje.
Colócalas en un plato, separadas, y cúbrelas ligeramente con papel de cocina (nunca con tapa hermética). Usa potencia media, no alta, y caliéntalas en intervalos cortos de 20–30 segundos. Entre intervalos, dales la vuelta. Cuando ya estén calientes por dentro, si puedes, dales un último toque rápido en sartén o airfryer para devolverles algo de crujiente. Ese combo micro + toque final salva muchas comidas.
Airfryer: la reina moderna del recalentado croquetero
Si tienes airfryer, estás jugando en ventaja. Es, probablemente, el mejor método para recalentar croquetas hoy en día.
Pon la airfryer a unos 180 ºC, coloca las croquetas en la cesta sin amontonarlas y caliéntalas entre 4 y 6 minutos. No hace falta añadir aceite. El aire caliente se encarga de devolverles la vida. Quedan sorprendentemente bien: crujientes por fuera, calientes por dentro y sin sensación de recalentado triste. No es magia, es tecnología bien aplicada al croquetismo.