Es la fruta más típica del verano en España, pero no sabemos sacarle partido en la cocina: 5 recetas con melón originales y aptas para novatos
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España es uno de los mayores productores de melón de Europa, y en pleno verano se nota: hay melones en cualquier frutería, mercado o supermercado, y a un precio que invita a comprar más de uno. No obstante, la mayoría de las recetas con melón que se preparan en casa se quedan en lo mismo de siempre, cuando esta fruta admite bastante más juego del que se le suele dar.
Su textura firme y su dulzor suave la hacen perfecta para combinar con ingredientes salados, ácidos o incluso picantes, algo que restaurantes y recetarios llevan tiempo explotando sin que haya llegado del todo a las cocinas domésticas. Y ninguna de estas preparaciones exige experiencia previa ni utensilios especiales, así que son un buen punto de partida para novatos.
Cinco recetas con melón fáciles y frescas para sacarle partido este verano
Estas son cinco recetas con melón pensadas para el aperitivo, la comida o la merienda, todas sin horno y con pasos que cualquier principiante puede seguir sin problema.
1. Crema fría de melón con virutas de jamón
Esta versión con cuchara del clásico melón con jamón es de las recetas con melón más sencillas de preparar y, a la vez, de las que más sorprenden a quien la prueba por primera vez. Se sirve bien fría, casi como un gazpacho dulce, y funciona tanto de entrante como de plato único en una cena ligera.
Para prepararla en casa solo hacen falta estos ingredientes:
Se tritura la pulpa del melón con el aceite y una pizca de sal hasta lograr una crema fina, se enfría al menos una hora en la nevera y se sirve con el jamón cortado en tiras finas y tostado unos segundos en la sartén hasta que quede crujiente por encima.
2. Makis de melón con jamón
Esta receta toma prestada la forma de los makis japoneses, pero cambia el alga nori por una loncha de jamón serrano que envuelve el melón en su interior. El resultado es un aperitivo vistoso, fresco y que se prepara en cuestión de minutos.
La lista de ingredientes es mínima:
- Melón cortado en bastones alargados.
- Jamón serrano en lonchas finas.
- Palillos o brochetas pequeñas para cerrar cada rollito.
Basta con envolver cada bastón de melón con una loncha de jamón, sujetarlo con un palillo y cortarlo en dos o tres porciones, como si fuera un maki de verdad. Se sirven fríos, recién sacados de la nevera.
3. Ensalada de melón, queso feta, menta y lima
El contraste entre el dulzor del melón y lo salado del queso feta es una de las combinaciones que más se repiten entre estas recetas con melón, y no es casualidad: funciona prácticamente siempre. La menta y la lima añaden un punto cítrico que hace que la ensalada resulte todavía más fresca.
Para montarla se necesita:
- Melón cortado en dados o bolitas.
- Queso feta desmenuzado.
- Hojas de menta fresca.
- Ralladura y zumo de lima.
- Aceite de oliva virgen extra.
Se mezcla todo justo antes de servir, para que el melón no suelte demasiado líquido, y se remata con un chorrito de aceite y la ralladura de lima por encima.
4. Polos de melón y yogur
Este es, probablemente, el paso más fácil de todos hacia el mundo de las recetas con melón: no requiere cocción, ni batidora demasiado potente, ni ninguna técnica especial. Es una merienda perfecta para niños y para adultos que buscan algo menos calórico que un helado normal.
Los ingredientes son solo dos, o tres si se quiere un toque dulce extra:
- Melón maduro, triturado.
- Yogur natural.
- Un poco de miel, opcional.
Se mezclan el melón triturado y el yogur hasta conseguir una crema homogénea, se rellenan moldes de polo y se dejan en el congelador durante al menos cuatro horas, hasta que queden completamente sólidos.
5. Granizado de melón y menta
Cerrando la lista, este granizado es la opción más refrescante de las cinco y también una de las más rápidas: en menos de diez minutos de preparación, más el tiempo de congelación, se tiene lista una bebida helada que no necesita ni azúcares añadidos si el melón está en su punto.
Los ingredientes básicos son:
- Melón muy maduro, cortado en trozos.
- Hojas de menta fresca.
- Hielo.
- Un poco de miel o azúcar, al gusto.
Se tritura todo junto hasta que quede una textura granulada, se prueba el punto de dulzor y se sirve enseguida, antes de que empiece a derretirse.
¿Por qué merece la pena incorporar más recetas con melón a la mesa de verano?
El melón está compuesto en su mayor parte por agua, lo que lo convierte en una de las frutas más útiles para mantenerse hidratado durante las jornadas de más calor. A eso se suma un buen aporte de vitamina C y de betacarotenos, los mismos compuestos que le dan ese color naranja tan característico a algunas variedades.
Incluir recetas con melón saladas o congeladas, y no solo la fruta cortada de siempre, permite aprovechar esos nutrientes en distintos momentos del día, desde el aperitivo hasta la merienda.
Además, al tratarse de una fruta que se come casi siempre cruda, conserva mejor sus propiedades que otras que necesitan cocción prolongada.
Por su bajo aporte calórico, también encaja bien en dietas ligeras de verano, algo que explica por qué tantas de estas recetas combinan melón con proteínas como el jamón o el queso, en lugar de reservarlo únicamente para el postre.
Trucos para elegir y aprovechar el melón en estas recetas
No todos los melones están igual de maduros cuando llegan a la frutería, así que conviene fijarse en algunos detalles antes de comprarlo: debe pesar más de lo que parece a simple vista y, al golpearlo suavemente con los nudillos, tiene que sonar hueco, no macizo. Un buen olor dulce en la zona del pedúnculo también suele ser buena señal.
Una vez en casa, lo mejor es guardarlo entero a temperatura ambiente hasta que esté en su punto, y pasarlo a la nevera solo cuando ya esté cortado o listo para usarse en alguna de estas recetas. Cortado y bien tapado, aguanta en frío varios días sin perder demasiada textura.
Un último detalle útil para varias de estas preparaciones: si el melón sabe menos dulce de lo esperado, una pizca de sal o un toque de zumo de lima ayuda a realzar su sabor mucho más de lo que se podría pensar.