Tarta de chocolate y dulce de leche: receta fácil y cremosa

Descubre cómo hacer una tarta de chocolate y dulce de leche irresistible.
Mousse de galleta
Tarta de boniato y queso
Milhojas de dulce de leche
Hay combinaciones en la repostería casera que no buscan el término medio. Unir la rotundidad del cacao puro con la melosidad tostada del dulce de leche es una declaración de intenciones. Cero sutilezas. Este tipo de tartas piden sentarse a la mesa sin prisas, saboreando una crema densa donde el caramelo de leche funde con el chocolate oscuro.
A veces nos empeñamos en buscar postres ligeros cuando lo que de verdad apetece un domingo gris es un dulce con cuerpo, de esos que exigen un buen café negro al lado para equilibrar tanta intensidad.
Ingredientes
Cómo hacer tarta de chocolate y dulce de leche paso a paso
- Triturar las galletas hasta convertirlas en polvo fino y mezclarlas con la mantequilla derretida hasta que cojan la textura de arena mojada.
- Forrar un molde desmontable presionando esa mezcla con el culo de un vaso para que la base quede compacta antes de meterla en la nevera.
- Poner las hojas de gelatina a hidratar en agua fría mientras calientas un tercio de la nata en un cazo pequeño, sin dejar que llegue a hervir.
- Fundir el chocolate junto con el dulce de leche y la nata caliente, removiendo con energía para que liguen bien, y añadir ahí la gelatina escurrida y la pizca de sal.
- Montar el resto de la nata con suavidad y sumarla a la crema de chocolate con movimientos envolventes, volcando todo sobre la base de galleta para dejarlo reposar en frío durante al menos cuatro horas.
Trucos para que salga perfecto
El gran peligro al mezclar dulce de leche con chocolate caliente es que aparezcan grumos rebeldes. La solución más simple es atemperar ambos elementos para que tengan una temperatura similar antes de juntarlos en el bol.
Si te apetece romper tanta densidad en pequeños formatos para otra ocasión, elaboraciones como unas magdalenas de chocolate con dulce de leche enseñan muy bien cómo dosificar esta misma pareja de sabores sin volverse loco en la cocina.
Variantes de la receta
La crema base admite giros divertidos según lo que pida el cuerpo o lo que quede en la despensa. Una opción fantástica consiste en aligerar la mezcla añadiendo una tarrina de queso crema; de ese modo, el resultado se acerca peligrosamente a una tarta de queso con dulce de leche, donde el toque ácido del lácteo frena el empalago del caramelo.
Y si un día no te apetece encender fogones ni montar nata, echar mano de la clásica tarta dulce de leche resuelve el problema en diez minutos.
Con qué acompañar tarta de chocolate y dulce de leche
Al ser un postre contundente y con notas muy marcadas, lo inteligente es buscar contrapuntos que limpien el paladar. Una infusión ligera de menta, un espresso corto sin azúcar o unos trozos de frutos rojos frescos esparcidos por encima salvan cualquier bocado pesado.
Cómo conservar tarta de chocolate y dulce de leche
Toca guardarla siempre en el frigorífico, bien tapada con film o dentro de un recipiente hermético para que no capte olores extraños de otros alimentos. Aguanta en perfecto estado tres o cuatro días, ganando incluso algo de firmeza con el paso de las horas.
Información nutricional
Tiempo de preparación: 30 minutos (más el reposo en frío)
Porciones: 8 a 10 raciones
Tipo de cocina: Repostería casera sin horno
Tipo de comida: Postre o merienda contundente
Información nutricional: Alrededor de 450 kcal por porción, un dato lógico teniendo en cuenta la mantequilla, el chocolate y el dulce de leche.