Fabada en olla rápida: receta tradicional lista en menos tiempo

Fabada en olla rápida tradicional, con todo el sabor de siempre pero lista en mucho menos tiempo.
Croquetas de fabada
Fabada vegana
Fabada Martín Berasategui
La fabada en olla rápida es ese pequeño milagro moderno que nos permite disfrutar de un plato de los de siempre sin tener que pasarnos media vida pendientes del fuego. Porque seamos sinceros: la fabada es maravillosa, pero también exige tiempo, paciencia y cierta planificación. Y no todos los días podemos permitirnos ese lujo.
Cuando hablamos de fabada, pensamos inevitablemente en la auténtica Fabada asturiana, la de cuchara lenta y chup-chup constante. También en esa versión entrañable y llena de memoria que es la Fabada asturiana receta de la abuela, donde el secreto no estaba escrito, sino que se intuía. Y, por supuesto, en otros platos potentes del norte como el Pote asturiano, que comparten ese carácter contundente y reconfortante.
La buena noticia es que la olla rápida no viene a quitar tradición, sino a hacernos la vida más fácil. Y lo hace bastante bien.
La base de todo: buenos ingredientes
Aquí no hay atajos que valgan. Puedes ahorrar tiempo en la cocción, pero no en la calidad. Necesitarás:
Si encuentras fabes asturianas, mejor. Tienen esa textura cremosa que hace que el plato marque la diferencia.
El remojo: el paso que no se negocia
Aunque usemos olla rápida, hay algo que sigue siendo sagrado: dejar las fabes en remojo entre 8 y 12 horas. Es el momento de anticiparse. Las cubres con agua fría antes de irte a dormir y al día siguiente estarán listas.
Este pequeño gesto marca mucho el resultado final. Las fabes se hidratan, se cocinan mejor y quedan más suaves.
Manos a la obra
- Escurre las fabes y colócalas en la olla. Añade el chorizo, la morcilla, la panceta y el lacón. Incorpora la cebolla pelada entera y los ajos. Cubre todo con agua fría, un par de dedos por encima. Agrega el azafrán o el pimentón y listo.
- Cierra la olla y cuando suba la válvula cuenta unos 25-30 minutos. Nada más. Sin remover constantemente, sin vigilar durante horas.
- Cuando termine, deja que la presión baje sola. Sin prisas. Abrir antes de tiempo no merece la pena.
- Al destapar, el aroma ya te dice que la cosa promete. Retira la cebolla y prueba el caldo. Ajusta de sal solo al final, porque el compango ya aporta bastante sabor.
- Si ves el caldo algo ligero, puedes hervir unos minutos más con la tapa abierta. Si está espeso, añade un poco de agua caliente y mueve la olla con suavidad. Aquí no se remueve con cuchara como si fuera una sopa cualquiera: mejor balancear ligeramente para no romper las fabes.
¿Se pierde sabor por usar olla rápida?
Es la gran duda. Y la respuesta honesta es que la cocción tradicional tiene su romanticismo, pero esta versión cumple con creces. Las fabes quedan tiernas, el caldo resulta meloso y el embutido suelta toda su intensidad.
No es una fabada “de batalla”. Es una fabada seria, con carácter, pero adaptada al ritmo actual. Ideal para un domingo sin demasiadas complicaciones o incluso para preparar con antelación y recalentar al día siguiente (que, por cierto, suele estar todavía mejor).
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 15 minutos (más 8-12 horas de remojo)
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 45 minutos (sin contar el remojo)
Porciones: 4-6 raciones
Información nutricional aproximada (receta completa):
Calorías totales: 3.800 kcal
Proteínas: 210 g
Grasas: 300 g
Hidratos de carbono: 160 g
(Los valores pueden variar según la cantidad exacta de embutido y el tamaño de las raciones).
Tipo de cocina: Asturiana / Española tradicional
Tipo de comida: Plato principal
Es tradición con sentido práctico. Un plato de cuchara que sigue emocionando, pero que ahora encaja mucho mejor en nuestro día a día.