Baba de camello: el postre portugués cremoso y fácil que sorprende a todos

Aprende a preparar baba de camello, el postre portugués cremoso y dulce que se elabora con pocos ingredientes y sorprende por su sabor.
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La baba de camello es uno de esos postres que, solo por el nombre, ya despierta curiosidad. Suena exótico, diferente, casi gracioso. Pero cuando lo pruebas, todo cobra sentido. Esta receta portuguesa, conocida en su país como baba de camelo, es pura cremosidad con sabor intenso a caramelo. Y lo mejor: se prepara sin complicaciones y con muy pocos ingredientes.
Es el típico postre que parece elaborado, de esos que sirven en restaurantes y que uno piensa que llevan horas de trabajo. Nada más lejos de la realidad. En casa se hace rápido, sin técnicas complicadas y con un resultado que siempre queda bien. Si tienes invitados y quieres algo que sorprenda sin pasarte la tarde en la cocina, aquí tienes un acierto seguro.
Ingredientes
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1 lata (370 g) de leche condensada
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4 huevos (claras y yemas separadas)
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4 cucharadas de azúcar
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Almendra crocante o galletas trituradas para decorar (opcional)
Paso a paso sin misterio
1. El corazón caramelizado
El alma de la baba de camello es el dulce de leche. Puedes comprarlo ya hecho, pero si usas leche condensada tradicional, tendrás que cocer la lata cerrada al baño maría durante unas 2 horas. Es importante que esté siempre cubierta de agua y, sobre todo, dejarla enfriar completamente antes de abrirla.
Cuando la abras, verás que se ha transformado en una crema espesa, brillante y con un color tostado precioso. Ese sabor profundo a caramelo es lo que hace especial este postre.
2. Mezclar las yemas
Separa los huevos. En un bol amplio, mezcla las yemas con el dulce de leche ya frío. Hazlo con calma, removiendo hasta que la mezcla quede lisa y homogénea. La textura será densa, pero no te preocupes: ahora viene la parte que le dará ligereza.
3. Montar las claras
Bate las claras a punto de nieve. Cuando empiecen a coger volumen, añade el azúcar poco a poco y sigue batiendo hasta que estén firmes y brillantes. Este paso es clave, porque las claras aportan aire y convierten la crema en algo mucho más suave.
4. Integrar sin prisas
Incorpora las claras montadas a la mezcla anterior en varias tandas. Hazlo con movimientos envolventes, suaves, casi acariciando la mezcla. No se trata de batir, sino de integrar manteniendo el aire.
Poco a poco verás cómo la textura cambia y se vuelve más ligera, casi como una mousse.
5. Reposo y presentación
Reparte la crema en copas individuales o en un recipiente grande si prefieres servir después. Llévala a la nevera durante al menos 2 horas. Este reposo es importante para que tome cuerpo y los sabores se asienten.
Antes de servir, añade almendra crujiente o galleta triturada por encima. Ese contraste crujiente le da un punto extra que marca la diferencia.
Pequeños consejos que ayudan
Conservación
Guárdalo en la nevera, bien cubierto, hasta 3 días. No es recomendable congelarlo, ya que perdería esa textura cremosa que lo hace tan especial.
La baba de camello demuestra que no hace falta una lista interminable de ingredientes para lograr un postre memorable. Es dulce, sí, pero equilibrado. Cremoso, pero ligero al mismo tiempo. Tiene ese punto casero que reconforta y, a la vez, una presencia elegante que encaja perfectamente en una comida especial.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de reposo: 2 horas
Porciones: 6 raciones
Información nutricional (aprox. por ración): 410 kcal
Calorías totales receta completa: 2.460 kcal aprox.
Tipo de cocina: Portuguesa
Tipo de comida: Postre