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Receta de Tarta de helada de limón y leche condensada

Tarta de helada de limón y leche condensada
Receta de Tarta de helada de limón y leche condensada
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La tarta de helada de limón y leche condensada es una receta sencilla con un resultado espectacular. Toma nota de cómo cocinar un postre original y delicioso en un tiempo récord.

La tarta helada de limón y leche condensada es una de las más fáciles de preparar y deliciosas que existen. Con una base de galletas y mantequilla podemos cocinar un dulce realmente maravilloso en un tiempo récord. Este tipo de postres se solían cocinar especialmente los fines de semana o con la llegada de invitados inesperados, con todo lo que ahora mismo tenemos en la despensa para emergencias vamos a hacer una tarta de lujo. El limón y la leche condensada van a formar una sola crema de sabor realmente excepcional. Si te gustan los postres sencillos que tengan un toque distinto, esta tarta helada de limón y leche condensada te apasionará.

Ingredientes:

Para la base

  • 80 gr de mantequilla
  • 200 gr de galletas tipo María

Para la crema helada

  • 350 ml de leche evaporada muy fría
  • 370 ml de leche condensada
  • 120 ml de zumo de limón
  • Ralladura de la piel de dos limones

Cómo preparar una tarta helada de limón y leche condensada

  1. Vamos a empezar esta tarta preparando la base, vamos a triturar unas galletas con mantequilla. Cuando tengamos una textura arenosa de estos dos ingredientes vamos a fusionarlos en la base de la tarta, iremos presionando hasta obtener un fondo exquisito. Dejaremos que repose en la nevera mientras seguimos con el relleno.
  2. Ponemos la leche evaporada muy fría en un bol, de esta manera se montará mucho más rápido que a temperatura ambiente. Con la ayuda de las varillas eléctricas mezclamos hasta que haya triplicado de volumen la leche.
  3. A continuación, le añadiremos la leche condensada con cuidado y sin permitir que baje la leche evaporada. Deberá estar perfectamente única esta primera mezcla. Esta tarta no necesitará azúcar, la propia leche condensada ya tiene ese sabor intenso que necesitamos. Si nos gusta muy dulce podemos ponerle un par de cucharadas o un chorrito de mil.
  4. Mezclamos con el zumo de limón que será el que le dará sabor y aroma a esta mezcla. Para poder darle un sabor más intenso, rallaremos la cáscara de dos limones con cuidado de no incorporar la parte blanca que podría amargar la receta.
  5. Tendremos el relleno perfecto de este postre. Batiremos hasta tener la consistencia más cremosa que buscamos y el sabor a limón que necesitamos.
  6. Vertemos sobre la base, introduciremos esta tarta en el congelador para servirla fría. Unos minutos antes del postre la podemos sacar para que tenga la consistencia ideal. La desmoldaremos y decoraremos un poco.

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