Recetas de postres

Leche condensada

leche condensada
Receta de Leche condensada casera fácil de preparar
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La leche condensada es uno de esos placeres irresistibles. Este acompañante de postres, tostadas, tartas, galletas y hasta bebidas, se puede preparar en casa. El resultado de esta receta casera, siguiendo el procedimiento apropiado, puede ser una leche condensada con buena textura y un agradable sabor. Con una buena preparación, puede durar durante un buen tiempo en la nevera.

La leche condensada posee una buena cantidad de vitaminas A y D. La vitamina A ayuda a la vista; la vitamina D contribuye con la absorción del calcio y con las funciones cerebrales. Tomando leche condesada, aportamos a nuestro organismo algunas vitaminas del complejo B y C. Al ser un producto lácteo, contiene abundante fósforo y calcio. El fósforo contribuye al buen funcionamiento del cerebro; por su parte, el calcio beneficia y fortalece a los huesos y dientes. También destaca por ser una fuente rica en zinc.

Este alimento tiene un alto contenido de calorías. Es recomendado para personas que realizan o han realizado grandes y desgastantes esfuerzos físicos, pues es revitalizante. Por la misma razón, se recomienda consumir con mesura si no se queman esas calorías, para evitar el aumento de peso.

Ingredientes:

  • 250 gr. de leche en polvo
  • 350 gr. de azúcar blanco
  • 200 ml. de agua
  • 60 gr. de mantequilla
  • Un cucharadita de extracto de vainilla
  • Cómo preparar leche condensada:

    1. Calentar una cacerola mediana con la medida indicada de agua. Agregar la cucharadita de extracto de vainilla. Agregar inmediatamente los 60 gr. de mantequilla. Poner el fuego a temperatura media para que la mantequilla se derrita sin que el agua llegue a hervir.
    2. Una vez que la mantequilla se haya disuelto totalmente, agregar los 350 gr. de azúcar blanco. Mover suave pero constantemente hasta que el azúcar se haya disuelto en el agua con la mantequilla.
    3. Bajar el fuego al mínimo. Agregar tres cucharadas de leche en polvo y mezclar con ayuda de un batidor de globo de mano. Mover constantemente para evitar que se formen grumos.
    4. Seguir incorporando cucharadas de leche en polvo, de tres en tres. Agregar las tres primeras. Cuando la leche se haya disuelto completamente, agregar tres cucharadas más. Proseguir así hasta que se acabe con los 250 gramos. Apagar el fuego y dejar enfriar.
    5. No hay que preocuparse si en principio la leche condensada no queda tan espesa como se desea. A medida que pierda calor, tomará más cuerpo y textura.

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