Guisos mediterráneos de invierno de Quique Dacosta

Recetas de guisos mediterráneos de invierno de Quique Dacosta, llenas de sabor y tradición.
Guiso de costillas a la cerveza
Guiso de ternera con patatas
Guiso de garbanzos estilo tradicional
Cuando se habla de cocina mediterránea, muchas veces se piensa en platos ligeros y veraniegos. Sin embargo, el invierno también tiene un lugar destacado en esta tradición culinaria, especialmente a través de los guisos. En este contexto, la visión de Quique Dacosta resulta especialmente reveladora. Aunque su cocina es sinónimo de vanguardia y creatividad, el chef alicantino nunca ha ocultado su profundo respeto por el recetario tradicional y por los sabores que nacen del fuego lento.
La dieta mediterránea
Para Dacosta, los guisos de invierno forman parte de la memoria gastronómica del Mediterráneo. Son platos que hablan de territorio, de estacionalidad y de una cocina pensada para compartir. El chef entiende el guiso como una técnica esencial, capaz de concentrar sabores y de transformar ingredientes humildes en elaboraciones llenas de profundidad.
Uno de los ejemplos más representativos de esta filosofía es el guiso casero de conejo al vino. Se trata de una receta muy arraigada en el arco mediterráneo, donde el conejo ha sido históricamente una carne habitual. Para Quique Dacosta, este tipo de guiso resume la esencia de la cocina de invierno: producto cercano, vino como hilo conductor y una cocción paciente que realza cada matiz.
Las verduras y los tubérculos también ocupan un papel central en estos platos. El guiso de patatas con espinazo de cerdo es un claro ejemplo de cocina popular mediterránea. Patatas, caldo y una pieza de carne con carácter bastan para construir un plato completo, energético y profundamente reconfortante, ideal para los meses fríos.
Caza, setas, cocina de invierno
En invierno, la caza aporta sabores más intensos y una conexión directa con el entorno natural. El guiso de venado en salsa montañesa representa esa vertiente más contundente, donde las carnes requieren cocciones largas para alcanzar su punto óptimo. Aunque no es exclusivo del litoral, encaja en la visión de Dacosta como parte de una cocina estacional y profundamente ligada al territorio.
Las setas, protagonistas del otoño y el invierno, también tienen un papel destacado. El guiso de ternera con níscalos une carne y monte en una combinación clásica. Para el chef, este tipo de platos demuestran cómo el guiso permite integrar ingredientes de distinta naturaleza en un conjunto armónico y lleno de sabor.
También las legumbres
Las legumbres no pueden faltar en los guisos mediterráneos de invierno. El guiso de lentejas con champiñones es un buen ejemplo de cocina vegetal, nutritiva y reconfortante. Dacosta ha defendido en numerosas ocasiones la importancia de estos platos, no solo por su valor gastronómico, sino también por su vínculo con una alimentación sostenible.
Otras ideas
Dentro del recetario más humilde, el guiso de calabaza tradicional ocupa un lugar especial. Dulce, suave y lleno de matices, refleja cómo el Mediterráneo también se expresa a través de platos sencillos, donde la verdura es la auténtica protagonista.
Por último, recetas como el guiso de judías blancas con codorniz muestran la riqueza de la cocina de invierno. Legumbre y ave se combinan en un plato equilibrado, donde el guiso actúa como nexo entre tradición y sabor.
En conjunto, los guisos mediterráneos de invierno que inspira Quique Dacosta demuestran que la cocina de cuchara sigue siendo un pilar fundamental. Platos honestos, ligados al territorio y al tiempo, que confirman que incluso desde la alta cocina, el guiso sigue siendo una de las opciones caseras ideales.