Los chefs expertos coinciden: para que las albóndigas queden jugosas hay que dejar «reposar la masa en la nevera 24 horas»

Toma nota de esta increíble receta de albóndigas
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Para que las albóndigas queden jugosas el truco de muchos chefs profesionales consiste en dejar reposar la masa en la nevera 24 horas. Sólo de esta manera podremos conseguir un buen bocado, una combinación de ingredientes que pueden acabar siendo los que nos acompañarán en breve. Es hora de saber cómo podemos conseguir este básico de la cocina española con el toque justo de sabor y con una receta que te sorprenderá.
Hasta ahora las albóndigas eran una de esas recetas de supervivencia. Una carne que puede gustar a todo el mundo y que nos servirá para hacer realidad, esta combinación esencial de sabor y de buenas sensaciones que no esperaríamos volver a ver en un simple plato de carne. Una carne que nos quedará mucho mejor si optamos por tenerla a salvo con algunas sensaciones que pueden acabar siendo las que nos marcarán de cerca. Las albóndigas de la abuela o de ese restaurante de comida casera que nos ha conquistado, pueden acabar siendo lo que nos acompañará en breve, si tenemos en cuenta esta mezcla de ingredientes y de buenas sensaciones que nos estarán esperando.
Coinciden los chefs expertos
Los chefs expertos coinciden en una combinación de ingredientes y de sabores que pueden transportarnos en el tiempo. A unos días en los que la comida tenía otro talante y se convertía en un momento de reunión, de risas, de charlas y de lecciones vitales.
La cocina era un sitio en el que el tiempo se paraba, no había prisas, no había un reloj en ella, sino que simplemente dejábamos que los alimentos se cocinasen poco a poco, con el sabor de todos los ingredientes que se mezclaban en una combinación del todo inesperada y deliciosa.
Estas albóndigas que hasta hace unos años eran simplemente una combinación de sabores y de buenas sensaciones que debía cumplir con una misión importante. Aprovechar esta carne que de otra forma no tenía salida en el resto de los guisos que tenemos en mente.
Es hora de hacer realidad una combinación de sabores y de buenas sensaciones que quizás hasta la fecha nadie hubiera imaginado. Sin duda alguna, habrá llegado ese día en el que aprenderemos el secreto que nace de las profundidades de unas albóndigas que pueden acabar siendo las que nos acompañarán en breve.
Para que las albóndigas queden jugosas hay que dejar «reposar la masa en la nevera 24 horas»
Dejar reposar la masa en la nevera 24 horas es uno de los secretos mejor guardados de las abuelas, madres y chefs profesionales que saben muy bien la manera de conseguir unas buenas albóndigas, cargadas de sabor y de buenas sensaciones.
Te proponemos una receta de albóndigas que te ayudará a poner en práctica este reposo de la masa de 24 horas que llenará de sabor y de alegría un básico de la cocina española que quedará de vicio. El tiempo juega un papel importante en este tipo de platos.
Ingredientes:
Cómo preparar albóndigas caseras de queso y cebolla:
- En primer lugar, hay que cocinar las cebollas: cortarlas en rodajas finas, calentar un chorrito de aceite en una sartén y pocharlas a fuego medio.
- Añadir una pizca de sal y pimienta y cocinar de 15 a 20 minutos. Añadir el tomillo y saltear 2 minutos más.
- Incorporar 50 ml de vino tinto y 50 ml de caldo de carne. Dejar cocinar y que se reduzca un poco. Reservar.
- Cortar el queso en cuadrados medianos.
- Combinar los ingredientes de las albóndigas: la carne, el pan rallado, 1 cucharada de perejil, el huevo, sal y pimienta (el queso todavía no).
- En un bol mezclar todo esto, incluyendo ½ cucharada de aceite de oliva, integrar con las manos hasta que la masa esté compacta.
- Formar las albóndigas del tamaño deseado, aplanarlas ligeramente y colocar ½ cucharada de la mezcla de cebollas y un cuadrado de queso en el centro, cerrar la albóndiga y sellarla lo más posible.
- Precalentar el horno a 200° C.
- En una sartén amplia, poner un poco de aceite y freír las albóndigas por todos lados.
- Batir el resto del caldo con el resto del vino, la maicena y sal y pimienta, bañando las albóndigas con esta salsa.
- Meter al horno y cocinar 20 minutos, sacar, espolvorear queso rallado y volver a hornear por 15 minutos más, hasta que el queso esté gratinado.