Marlaska destina 307.894 € de Seguridad Ciudadana a comprar instrumentos de música y sables para desfiles
Gastará 100.258 euros en instrumentos de música y 207.636 en sables con cargo a Seguridad Ciudadana
Los agentes de Seguridad Ciudadana carecen del material necesario para ejercer su trabajo y garantizarse su protección
La AUGC denuncia el "despilfarro de dinero público en material que no es necesario para la seguridad de los ciudadanos"

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha destinado hasta 307.894 euros del presupuesto de Seguridad Ciudadana a comprar instrumentos de música y sables para desfiles policiales. Así se desprende de dos recientes licitaciones detectadas por OKDIARIO en la Plataforma de Contratación del Sector Público. En concreto, son 100.258 euros en instrumentos de música para desfiles y conciertos, y otros 207.636 en sables para “actos de especial relevancia”.
El ministro sostiene incluso en el segundo caso que este gasto está directamente relacionado con el programa al que será imputado (132A de Seguridad Ciudadana). Sin embargo, nada tiene que ver con mantener el orden público, garantizar la seguridad de los ciudadanos y proteger el libre ejercicio de sus derechos, que son los fines que lo justificarían en dicha partida presupuestaria.
Y esto ocurre mientras la violencia callejera está en máximos históricos, como arroja el último informe del Ministerio, conocido el pasado 18 de septiembre. La violencia callejera se ha disparado un 90,54% desde que Marlaska es ministro del Interior. Una violencia con la que se topan a diario los policías y guardias civiles durante sus intervenciones, que, sin embargo, siguen sin ver cumplida su histórica reivindicación de la profesión de riesgo.
Las fuentes policiales consultadas no dan crédito a que el ministro «malgaste» y «desvíe» este dinero de Seguridad Ciudadana, en vez de emplearlo en material operativo. Con este dinero podrían comprarse, por ejemplo, defensas extensibles o chalecos antibalas, tan necesarios tanto en la Policía Nacional como en la Guardia Civil o cualquier otro medio técnico, material o destinarse a tener infraestructuras idóneas que permitan a los agentes el desempeño de sus funciones sin riesgo para su integridad.
Y no es la primera vez que esto ocurre. Como igualmente destapó OKDIARIO hace unos meses, Marlaska también destinó a principios de este año dinero de Seguridad Ciudadana a embellecer fusiles antiguos para desfiles. En este caso fueron 47.432 euros en recambios de los armazones de fusiles Mauser, modelo 1916 T, el coste de 505 defensas extensibles. Un caso ante el que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la decana y mayoritaria, presentó una denuncia ante la Intervención general de la Administración del Estado, ya que el ministro tuvo el cuajo, al igual que ha ocurrido con la licitación de los sables, de justificar literalmente la compra de repuestos para armas de desfile bajo la premisa de garantizar la “integridad física” de los agentes frente a la delincuencia o para mantener el orden público.

«Esto supone una falta de rigor en la motivación del acto administrativo que podría vulnerar el principio de veracidad en el gasto público», denunció la AUGC, que sigue esperando a que la administración se pronuncie al respecto.
Además, como también reveló en su día este diario, Marlaska usó fondos de Seguridad Ciudadana en 2020 para comprar mascarillas a una empresa que se sitúa en el epicentro del caso Koldo.
Las licitaciones, al detalle
Las nuevas licitaciones han sido publicadas recientemente en la Plataforma de Contratación. La de los instrumentos musicales es el expediente A/0051/X/26/6 y la de los sables el A/0060/A/26/6. En ambos casos, el órgano contratante es la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil.
Interior quiere adquirir mínimo una flauta de plata, cuatro clarinetes, dos trompetas, dos fliscornos, un bombardino, dos tubas, un campanólogo, una lira, una marimba, una batería, un set de platos, un timbal, un cajón de caoba y otro de abedul, y también un crótalo, con el fin de «renovar y actualizar» la dotación instrumental de la Unidad de Música de la Guardia Civil.
La otra licitación es para dotar de sables a las academias de oficiales y suboficiales de la Benemérita, para su alumnado, así como a las distintas zonas del Cuerpo y a las comandancias de Ceuta y Melilla, «para actos de especial relevancia». En concreto, quiere 500 sables para suboficiales, de acero pulido niquelado, y 215 para oficiales, los cuales llevan el guardamano con baño de oro de 24 quilates.
El Ministerio da de plazo hasta el próximo 8 de octubre para la presentación de ofertas para los instrumentos y hasta el 23 para los sables.

«El problema que nos encontramos es que existe más preocupación por medios para desfilar antes que por dotar a los agentes de los medios necesarios para dar seguridad al ciudadano», declara indignado a OKDIARIO Eugenio Nemiña Suárez, responsable jurídico de la AUGC, así como vocal del Consejo de la Guardia Civil y de la Comisión de Riesgos Laborales, preguntado sobre estas licitaciones.
Estos gastos han sentado muy mal en la asociación mayoritaria de guardias civiles, dado que los agentes de Seguridad Ciudadana carecen del material necesario para ejercer su trabajo y garantizarse su protección, tales como «vehículos, chalecos antibalas o defensas extensibles, las cuales se están retirando en algunas unidades para dárselas a otras porque no llegan para todos», según detalla Nemiña.
A lo que se suma también «el estado de las instalaciones donde trabajan, que son tercermundistas».
En definitiva, los agentes ven que no se hace una correcta asignación de los recursos del programa de Seguridad Ciudadana, un dinero que «debería destinarse a paliar las deficiencias que ponen en jaque tanto la seguridad ciudadana como la de los propios guardias civiles», señala Nemiña, subrayando que «la Seguridad Ciudadana no se defiende con instrumentos de música ni con sables».
“Desde 2023, Interior ha gastado medio millón de euros en instrumentos mientras los agentes llevan chalecos que no son de su talla, no hay dinero para termos o arreglar los cuarteles», critica el responsable jurídico de la AUGC, destacando que la misión de los guardias civiles es proteger al ciudadano, no entretener.
Agresiones a los agentes
Mientras, los delitos de lesiones y riña tumultuaria han pasado de 8.341 en el primer semestre de 2018 –año en el que Marlaska accedió al cargo– a nada menos que 15.893 este año, por lo que casi se han duplicado. Y son 1.464 infracciones penales más que en el mismo periodo de 2025, lo que supone un incremento del 10,14% en apenas un año, según se desprende del último balance de la criminalidad.

Estos delitos llevan aumentando de manera ininterrumpida desde 2021 y han crecido en ocho de las diez últimas comparaciones interanuales. Unos datos desmontan una vez más el discurso triunfalista de Marlaska, quien insiste en que la criminalidad estaba bajando.
«Este deterioro de la seguridad en la calle es un indicador objetivo que acredita que la gestión del Ministerio del Interior en este ámbito está siendo un fracaso y el progresivo deterioro de la seguridad a la que se enfrentan los policías nacionales en su trabajo diario», denuncia la Confederación Española de Policía (CEP).
Este problema de la violencia callejera desbocada alcanza prácticamente a toda España. Quince de las diecisiete comunidades autónomas han registrado durante el primer semestre de 2026 su cifra más elevada de los últimos 11 años. Un crecimiento que tiene una repercusión directa sobre la integridad física de los policías nacionales.
Los datos de delitos de atentado contra policías nacionales y guardias civiles durante 2025 confirmaron ese diagnóstico: Madrid registró 2.896 agresiones; Andalucía 2.895, la Comunidad Valenciana 2.183, el País Vasco 685, Murcia 582, y Castilla-La Mancha 567. Sólo entre estas seis comunidades acumularon 9.808 atentados, el 59,2% de los contabilizados en toda España.
«A quienes se juegan la integridad física para proteger a los demás se les ha de respaldar y proteger, en vez de abandonarnos entre propaganda y excusas», subraya David Gutiérrez, portavoz de la CEP.
Para este sindicato, la solución a esta lacra pasa por adoptar de inmediato medidas que «refuercen el principio de autoridad, la integridad física de los policías y, en última instancia, la seguridad del despliegue de prevención de la delincuencia».