Las expertas en manicura lo recomiendan: «Es la forma más eficaz de mantener las uñas largas, fuertes y resistentes»
La rutina comienza con un esmalte o tratamiento endurecedor de acabado similar al gel
Las uñas largas y resistentes no dependen únicamente de la genética ni de elegir un esmalte bonito
Lo importante es aplicar una capa fina y uniforme sobre uñas limpias y secas
Las uñas largas y resistentes no dependen únicamente de la genética ni de elegir un esmalte bonito. Los cuidados diarios, la hidratación y la manera de manipularlas pueden influir en su resistencia y en su aspecto final también. En TikTok, Pauli ha compartido una rutina sencilla con dos productos de Mercadona que utiliza para intentar mantener las uñas más fuertes y favorecer que crezcan sin romperse con tanta facilidad. La manicura combina un tratamiento endurecedor transparente, parecido a un gel, con un aceite vitamínico aplicado especialmente alrededor de las cutículas y en la zona posterior de la uña.
La propuesta resulta interesante porque no plantea una manicura complicada ni requiere herramientas profesionales. Primero se aplica el producto endurecedor transparente sobre la uña y se espera a que se seque. Después se utiliza el aceite, insistiendo en las cutículas y en la parte situada alrededor de la uña. Según la rutina mostrada en TikTok, el proceso se repite cada dos días. Conviene, sin embargo, entender que un producto cosmético no puede garantizar por sí solo unas uñas largas y duras. El crecimiento depende de la propia uña, de los hábitos y de la salud general. Además, mantener las cutículas hidratadas puede ayudar a proteger una zona que cumple una función importante como barrera. La Academia Americana de Dermatología recomienda hidratar las uñas y evitar cortar las cutículas, mientras que el NHS aconseja aplicar crema con frecuencia y proteger las manos del agua y los productos de limpieza.
La manicura para mantener las uñas fuertes y sanas
El primer paso: un tratamiento endurecedor transparente
La rutina comienza con un esmalte o tratamiento endurecedor de acabado similar al gel. Su función dentro de esta rutina es crear una capa sobre la superficie y aportar una sensación de mayor protección.
Lo importante es aplicar una capa fina y uniforme sobre uñas limpias y secas. Después hay que respetar el tiempo de secado indicado por el fabricante, sin tocar las uñas constantemente ni añadir producto antes de que la primera capa esté completamente seca.

Conviene recordar que el endurecimiento cosmético no significa que la uña natural se vuelva estructuralmente más resistente. De hecho, la Academia Americana de Dermatología advierte que algunos productos endurecedores pueden aumentar la rigidez hasta hacer que determinadas uñas se rompan con mayor facilidad.
El segundo paso: aceite vitamínico
Una vez seco el tratamiento, Pauli propone incorporar un aceite vitamínico de Mercadona. Este tipo de producto se aplica alrededor de la cutícula y puede extenderse suavemente sobre la superficie de la uña.
La hidratación es especialmente relevante cuando las uñas están secas o se descaman. La AAD recomienda utilizar productos hidratantes para mantenerlas flexibles y reducir la tendencia a que se partan. El objetivo del aceite no es hacer crecer la uña de manera acelerada, sino ayudar a mantener acondicionadas la uña y la piel que la rodea.
Por qué cuidar las cutículas al hacer la manicura
Las cutículas no son simplemente una zona que haya que eliminar durante la manicura. Funcionan como una barrera protectora alrededor de la raíz de la uña. Por eso, cortarlas de manera agresiva puede aumentar el riesgo de irritación o infección.
La AAD recomienda no cortar las cutículas y señala que hidratarlas puede mejorar su aspecto. Una pequeña cantidad de aceite aplicada con un masaje suave puede integrarse fácilmente en la rutina, especialmente por la noche.
Cada dos días, según el truco
La frecuencia es una de las características del método mostrado de manicura en TikTok. La creadora repite los dos pasos cada dos días, manteniendo así una rutina constante.

No obstante, la periodicidad de una aplicación debe adaptarse a las instrucciones concretas del producto y a la respuesta de cada persona. Si aparece irritación, escozor, enrojecimiento o descamación alrededor de las uñas, conviene suspender el cosmético y consultar si las molestias persisten.
Otros hábitos para tener uñas cuidadas
El tratamiento puede acompañarse de medidas sencillas. Mantener las uñas limpias y secas, limarlas en una sola dirección y evitar utilizarlas como herramientas ayuda a reducir roturas. También conviene utilizar guantes cuando se realizan tareas domésticas con agua o productos de limpieza.
El NHS recomienda precisamente proteger las manos de la exposición frecuente al agua y aplicar crema de manos sobre uñas y dedos. Los cambios persistentes de color, forma o textura, así como dolor, hinchazón o enrojecimiento, deben valorarse médicamente.
Una rutina sencilla, pero sin milagros
El método de Pauli plantea una combinación fácil de incorporar al cuidado de las uñas: tratamiento transparente, aceite vitamínico y constancia. Puede contribuir a mantenerlas acondicionadas y protegidas, pero no garantiza por sí misma un crecimiento extraordinario.
Las uñas crecen lentamente y las roturas también dependen de factores externos y personales. Por eso, más que buscar un truco milagroso para conseguir uñas larguísimas, lo interesante es construir una rutina que reduzca los daños y mantenga hidratadas tanto las uñas como las cutículas.