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Queso curado casero

queso curado casero
Receta de queso curado casero fácil de preparar
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El queso curado casero es una delicia que podemos preparar siguiendo unos sencillos pasos. Cualquier amante del queso disfrutará participando en cada uno de los procesos que conllevan la creación de una pieza realmente única. Hacer queso en casa puede parecer una tarea costosa, pero en realidad es mucho más sencillo de lo que parece, bastará con tener la materia prima adecuada y muchas ganas de cocinar algo maravilloso. Las ventajas de cocinar nuestra propia comida son enormes, especialmente porque conocemos en todo momento el proceso de elaboración. Anímate a crear tu propio queso curado, toma nota de esta receta.

Ingredientes:

  • 1 l de leche fresca
  • 1 yogur natural
  • Zumo de medio limón
  • 1 pizca de sal
  • 50 gr de sal gorda
  • Aceite de oliva
  • Cómo preparar un queso curado casero:

    1. El primer paso para hacer un buen queso curado pasa por la preparación de un queso fresco. La base será la misma, pero en el caso de curado necesitará un último paso que lo llevará hasta otra dimensión del sabor.
    2. Empezamos calentando la leche hasta unos 37º si podemos hacernos con un termómetro de comida mucho mejor, la precisión de este paso será una de las claves del éxito de la receta. Esta leche ya estará pasteurizada así que no será necesario que hierva.
    3. Llegados a este punto le añadimos el yogur y la sal normal. Removemos hasta que estén estos dos ingredientes bien integrados. El yogur le aportará los fermentos necesarios a este queso y ayudará a que cuaje.
    4. Seguidamente pondremos el zumo de limón, removeremos hasta que se coagule, el suero empezará a separarse en seguida. Consiguiendo que vaya adquiriendo la consistencia necesaria que convertirá una leche normal en un delicioso queso curado.
    5. Dejaremos que esta mezcla repose durante una hora más o menos. Lo ideal es dejarlo sobre la vitrocerámica para que con el calor residual se vaya temperando. Cuanto más tiempo esté en reposo más cantidad de suero obtendremos.
    6. Cortamos la especie de cuajada que se habrá creado en trozos y separarlas del suero. Colaremos la mezcla, así tendremos la parte sólida necesaria para convertirse en queso. Este paso se suele hacer con un paño o un colador muy fino, se aplica presión para que vaya eliminando todo el líquido.
    7. Con un poco de presión encima o bien prensado guardamos el cuajo en la nevera. Lo ponemos directamente en el molde. Pasadas 24 horas ya tendríamos un queso fresco.
    8. Para que se convierta en curado, lo untamos con aceite de oliva y lo dejamos a una temperatura ambiente de 15º hasta que tenga la consistencia adecuada y se haya creado la capa exterior de este tipo de quesos.

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