Pollo con almendras en Thermomix: receta clásica con salsa suave y cremosa

Pollo con almendras Thermomix receta estilo chino fácil y rápida con salsa deliciosa, ideal para preparar en casa como en restaurante.
Receta de pollo de los hermanos Torres
Pollo guisado con patatas
Sopa de pollo reconfortante
El pollo con almendras en Thermomix es uno de esos platos que siempre funcionan. Da igual si lo haces entre semana o un domingo tranquilo. Tiene ese punto entre casero y “restaurante chino de toda la vida” que engancha bastante. Y lo mejor: hacerlo en casa es mucho más fácil de lo que parece.
Además, la Thermomix ayuda a clavar la textura de la salsa. Ni demasiado líquida, ni espesa en exceso. Justo en el punto en el que apetece mojar pan o mezclar con arroz.
Ingredientes para el pollo con almendras
Si usas almendras crudas, puedes tostarlas ligeramente antes. No es obligatorio, pero mejora bastante el sabor.

Cómo hacer pollo con almendras en Thermomix
- Primero pon la cebolla y el ajo en el vaso. Tritura unos segundos hasta que queden bien picados. No hace falta que sea perfecto, luego se integrará en la salsa.
- Añade el aceite y sofríe unos 6-7 minutos a temperatura varoma, velocidad cuchara. Aquí no conviene ir con prisas. Si la base queda bien hecha, el plato gana mucho.
- Después incorpora el pollo troceado, salpimienta y cocina unos 8 minutos con giro inverso. El objetivo es sellarlo, no hacerlo del todo.
- Añade la salsa de soja y el caldo de pollo. Si decides usar vino, este es el momento. Programa unos 10 minutos más. Verás cómo empieza a formarse la salsa.
- Ahora entran las almendras. Añádelas y mezcla con cuidado. Si quieres una salsa más espesa, disuelve la maicena en un poco de agua fría y agrégala.
- Cocina unos minutos adicionales.
- El resultado es un pollo con almendras Thermomix jugoso, con una salsa suave y ligeramente cremosa. No es una crema espesa tipo nata, pero sí tiene cuerpo.
- Las almendras aportan textura. Ese punto crujiente que contrasta con la salsa.
Es un plato equilibrado, sin sabores demasiado agresivos. Por eso suele gustar a casi todo el mundo.
Pequeños trucos que se notan
Hay detalles que parecen mínimos, pero cambian el resultado.
- Por ejemplo, no cortes el pollo demasiado pequeño. Si lo haces, puede quedarse seco. Mejor trozos medianos.
- Otro punto importante es la soja. No te pases. Aporta sal y sabor, pero si añades demasiado, tapa el resto.
- Y el caldo. Si es casero, mejor. Si no, uno envasado decente también funciona.
- Ah, y un truco rápido: si quieres una salsa más brillante, añade una pizca de azúcar. Muy poca. No se nota dulce, pero equilibra.
Variaciones fáciles
Este plato admite cambios sin problema.
- Puedes añadir verduras: zanahoria en tiras, pimiento o incluso champiñones. Le da más volumen al plato y lo hace más completo.
- También puedes sustituir parte del caldo por leche evaporada si buscas una versión más cremosa. No es la receta tradicional, pero queda muy bien.
- Otra opción interesante es añadir un toque de jengibre fresco rallado. Le da un punto más aromático.
- Para acompañar, el clásico es arroz blanco. Basmati si tienes, mejor.
- También puedes servirlo con fideos o incluso solo, si buscas algo más ligero.
- Eso sí, la salsa pide acompañamiento. Es de esas que no quieres dejar en el plato.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 35 minutos
Porciones: 4 personas
Información nutricional: unas 450-520 calorías por ración
Tipo de cocina: asiática (adaptada a cocina casera)
Tipo de comida: plato principal