El Gobierno abre ahora una «vía especial» para agilizar el derecho a voto a los hijos de los ‘nietos del exilio’ ya nacionalizados
Los consulados impulsan los trámites para el acceso a la nacionalidad de los descendientes de emigrantes
El Gobierno ya nacionaliza y da derecho a voto a tataranietos de españoles que emigraron en 1905
El Gobierno elimina las trabas de los consulados que impedían el derecho a voto automático con la nacionalidad
El Gobierno promete 8 millones en ayudas para el retorno de ‘nietos del exilio’ con derecho a voto

El Ministerio de Exteriores ha anunciado un «procedimiento especial» para que descendientes de emigrantes españoles puedan acceder a la nacionalidad, una vez concluido el plazo de solicitudes por la autodenominada Ley de Memoria Democrática. Se trata de una vía exprés dirigida a los hijos de quienes hayan adquirido la nacionalidad por la conocida como Ley de Nietos y que en su día quedaron excluidos del proceso al ser menores de edad. Estos jóvenes podrán acceder ahora a la nacionalidad a través de un procedimiento más ágil, toda vez que alguno de sus progenitores ya sea español.
Este «procedimiento especial», así se anuncia, se aplica en el consulado de Buenos Aires, el que tramita un mayor número de expedientes de nacionalidad española.
Para justificarlo, se alega que «durante los últimos años ha habido ocasiones en las que menores de edad, al momento de la cita para solicitud de la nacionalidad española, se vieron imposibilitados de presentar la documentación por encontrarse pendiente de inscripción la nacionalidad de alguno de sus progenitores». «Teniendo en cuenta la demora en la resolución de los trámites causada por la ingente cantidad de solicitudes y para evitar un perjuicio a los interesados, se ha establecido un nuevo procedimiento para resolver estos casos».
A partir de ahora, aquellas personas a las que no se les aceptó la solicitud por ser menores de edad en el momento en que se estaba tramitando la de sus padres —y por ello «no se daba el hecho jurídico que justificase su solicitud, esto es, el estar sujetos a la patria potestad de un español»— podrán solicitar una nueva cita. Así, una vez que su progenitor reciba la nacionalidad española y se inscriba en el Registro Civil, su hijo podrá solicitar este «procedimiento especial» por la vía telemática. Para ello se ha habilitado un sencillo cuestionario digital que permitirá agilizar el trámite. Este procedimiento distingue entre menores y mayores de 20 años y precisa que no se rige por la Ley de Memoria Democrática, cuyo plazo ya ha expirado.
Tataranietos
Los consulados tratan de impulsar los expedientes de nacionalización, que han provocado una extraordinaria sobrecarga burocrática. Según los últimos datos actualizados, 2,4 millones de personas han solicitado cita para acogerse al acceso a la nacionalidad y 1,2 millones de expedientes están en trámite. De ellos, 545.000 ya se han resuelto favorablemente.
La Ley de Memoria Democrática fue concebida para permitir el acceso a la nacionalidad a los descendientes de exiliados durante la Guerra Civil y el franquismo. Sin embargo, una instrucción de octubre de 2022 amplió en la práctica este derecho a cualquier descendiente de emigrante.
Esto ha dado lugar a que bisnietos y tataranietos de españoles emigrados se hayan visto beneficiados, como ha revelado OKDIARIO. Descendientes, en muchos casos, de emigrantes que salieron de España con anterioridad a la Guerra Civil, esto es, sin la condición de exiliados políticos.
Impacto en el censo
El impacto de este proceso de nacionalización en el censo electoral no es menor. Los resultados de las cuatro elecciones autonómicas celebradas desde diciembre —Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía— ya han revelado un escenario llamativo, que podría convertirse en una tendencia de cara a las generales: y es que si bien el Partido Popular ganó con distancia en todos esos comicios, el PSOE fue la fuerza más votada entre los españoles en el exterior, el conocido como voto CERA.
El objetivo del Gobierno es doble: por un lado, aumentar el número de españoles en el exterior y, por otro, incrementar su participación electoral.
En las elecciones generales de 2008, la participación entre los españoles en el exterior fue del 30%, pero, tras la implantación del voto rogado, ese porcentaje se desplomó drásticamente. La supresión de las trabas para votar que implicaba este sistema mejoró las cifras en 2022, aunque aún muy tímidamente, situándose, por ejemplo, en un 10% en los comicios de 2023.
Los socialistas, que en público esgrimen razones de justicia social para la nacionalización, emplean en privado este argumento para instar a la movilización.
Unos días antes de las últimas elecciones generales, la entonces responsable del PSOE Exterior, Pilar Cancela -actual secretaria de Estado de Migraciones-, se reunió con el colectivo de españoles de Buenos Aires, a quienes instó a votar, recordándoles que ese derecho había sido posible gracias al acceso a la nacionalidad por la ley del Gobierno socialista. «Más que nunca tenemos que votar, movilicémonos, cada voto es imprescindible en este momento porque no queremos volver a la España negra», enfatizó la dirigente socialista.
También este periódico desveló que el Ejecutivo prevé un presupuesto de 8 millones de euros para una nueva ayuda -de 4.000 a 7.600 euros- destinada a españoles en el exterior, entre ellos los conocidos como nietos del exilio, que quieran regresar a España y se encuentren en situación de «vulnerabilidad económica».