El Gobierno ya nacionaliza y da derecho a voto a tataranietos de españoles que emigraron en 1905
El Ejecutivo edita un libro con testimonios de descendientes de españoles que ensalzan la ley de Memoria Democrática
Desde emigrantes gallegos que llegaron a Cuba en torno a 1905 hasta solicitudes con documentos de 1898

El Gobierno de Pedro Sánchez ha editado un libro de testimonios para presumir de su proceso de nacionalización -con derecho a voto- de nietos del exilio y descendientes de emigrantes conforme a la ley de Memoria Democrática de 2022.
Una publicación donde aparecen «tataranietos» cubanos de familia gallega que ya se han beneficiado de esta medida, pese a salir de España en torno a 1905 (31 años antes de la Guerra Civil). También figuran quienes aspiran a conseguir dicha nacionalización con documentos que se remontan, por ejemplo, a 1898.
Este hecho confirma lo publicado por OKDIARIO el pasado 26 de marzo, cuando, a partir de un caso real, reveló que el Ejecutivo ha nacionalizado a través de su controvertida ley de nietos a familiares de emigrantes españoles que salieron de España con anterioridad a la Guerra Civil, es decir, sin ser exiliados políticos.
Este periódico contó la historia de los descendientes de una familia que dejó Asturias para instalarse en Chile «el 1 de enero de 1936», es decir, casi medio año antes del 18 de julio de 1936, fecha de la sublevación militar contra la Segunda República. Es una instrucción del Ministerio de Justicia de octubre de 2022 —de la que informó igualmente OKDIARIO— la que está motivando la nacionalización de nietos de emigrantes que dejaron España sin razones políticas antes de la Guerra Civil, no siendo, por tanto, exiliados.
Otros casos de similares características aparecen recogidos en el libro III Premio Memoria de la Emigración, que fue presentado el pasado 26 de mayo en el transcurso del V Pleno del VIII Mandato del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE), como «un proyecto que rescata las vivencias, cartas y fotografías de españoles que cruzaron fronteras y transformaron su destino y su lugar de origen».
Este libro ha sido elaborado a partir del concurso convocado por el Gobierno, de la mano de la UNED, a través de la Cátedra de Población, Vinculación y Desarrollo de su Centro de Zamora, para premiar relatos autobiográficos, entre otras categorías, para «recuperar y resaltar el testimonio de los emigrantes y descendientes de nuestro país sobre su experiencia migratoria, a través de relatos o materiales audiovisuales».
Uno de estos testimonios se titula Lejos de España. Relato de una nieta de emigrantes, y está escrito por Mayra Erena Vázquez Ortiz, sobre una familia gallega de emigrantes a Cuba. La autora de este relato destaca que «en 2007 tuve la posibilidad de obtener la ciudadanía española por medio de la Ley 52 de Memoria Democrática» del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Y añade: «Hoy en día, los bisnietos y tataranietos, también por la ley 20 del 2022, han podido acceder a la ciudadanía española, lo que abre la posibilidad a sus descendientes de un retorno a España para conocer las raíces y honrar a quienes nos dieron la vida», recalca Mayra Erena sobre la ley de Memoria Democrática aprobada por el Gobierno de Sánchez.
En este caso, Mayra Erena cuenta cómo sus abuelos, Albino y Rosalía, fueron enviados como emigrantes a Cuba por sus respectivos padres, que residían ambos en Galicia y que pudieron haber coincidido en negocios. «Albino y Rosalía no se conocían. Nunca se habían visto, nunca cruzaron una palabra. Ambos, con alrededor de 17 años, cruzaron el océano Atlántico en busca de mejores oportunidades; sus familias necesitaban de su apoyo», detalla la autora.
«Se conocieron -prosigue- en la travesía de 20 días hacia Cuba. Sé que mi abuelo Albino se enamoró perdidamente de Rosalía, que era una hermosa gallega de talle fino y linda estampa. Ella venía a Cuba contratada para cuidar a un bebé de una familia pudiente y, por supuesto, ayudar a la familia en España», describe Mayra Erena al contextualizar esta historia de amor.
Estos abuelos de la autora nacieron en torno a 1888, por lo que, si cuando zarparon de España a Cuba tenían unos 17 años, según su nieta, la fecha de aquella partida se produjo alrededor de 1905, eso es, 31 años antes del estallido de la Guerra Civil española causante del exilio. De hecho, Albino y Rosalía se casarían el 16 de agosto de 1912 en la Parroquia del Sagrado Corazón del Vedado, en La Habana. Todavía faltaban 24 años para la sublevación militar del 18 de julio de 1936 en España.
Certificado del siglo XIX
Otro testimonio del libro editado por el Gobierno se titula Serra o Francisco. Tras las huellas de tres siglos, y lo firma Luis Eduardo Torres Jiménez. Aquí el autor relata que «corría el mes de abril de 2024, y nos pusimos manos a la obra mi papá y yo». «Luego de hacer las respectivas indagaciones con el Consulado General de España en Bogotá (…), obtuvimos que se encontraba vigente la Ley 20/2022 de 19 de octubre, de Memoria Democrática», señala.
Luis Eduardo Torres subraya que «nos faltaban aquellos documentos que demostraban la ascendencia» del bisabuelo Juan con España. El bisabuelo Juan responde al nombre de Juan Torres Francisco, que llegó junto a su hermano José Torres a un municipio llamado Puerto Colombia, localizado en la costa Caribe, el 31 de julio de 1928.
El autor explica que ambos habrían contado al llegar a este municipio de Colombia con «pasaportes expedidos por el consulado español en Cuba, provenientes de Santiago de Cuba (oriente cubano)». Sin embargo, estos papeles emitidos en su momento por el consulado «resultaron insuficientes» en el trámite burocrático, agrega.
Por ello, en la búsqueda de nuevos documentos sobre la ascendencia del bisabuelo Juan que permitieran optar a la nacionalización, el autor cuenta que tuvo que retroceder hasta los padres de su bisabuelo Juan Torres, logrando dar con el certificado de matrimonio de los padres de este bisabuelo, es decir, sus tatarabuelos, después de realizar una búsqueda en la Oficina Colaboradora del Registro Civil de Santa Eulalia del Río (Ibiza). Este certificado de matrimonio de Juan y María está fechado en 1898, es decir, en el siglo XIX, y fue aportado al expediente como uno de los principales documentos para conseguir la nacionalidad vía Ley de Memoria Democrática de 2022.
«Cada documento se concatenaba con el siguiente, conformando una secuencia coherente de tiempo, modo y lugar que jamás hubiéramos imaginado descubrir. Con ello, dábamos por concluidos meses de dedicación y búsqueda. Los cinco documentos fueron finalmente remitidos al consulado, y actualmente aguardamos con paciencia la resolución oficial de nuestros expedientes», apunta Luis Eduardo Torres sobre las solicitudes registradas por su familia.