Recetas de guarniciones

Polenta frita

polenta frita
Receta de polenta frita
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La polenta frita es una receta de origen italiano hecha a base de harina de maíz; también se consume en otros países de Europa y de América Latina. Gracias a esa extensión, se pueden encontrar muchas recetas de polenta e igual cantidad de combinaciones de sabores.

La harina de maíz puede integrarse en la categoría de los cereales. Al igual que los demás cereales, la harina de maíz es una fuente de carbohidratos. Los carbohidratos son el combustible para que el cuerpo pueda funcionar; constituyen la reserva de energía del cuerpo para ser utilizada en caso un excesivo desgaste, mucho ejercicio físico, etc.

Los carbohidratos no solo sirven como fuente de energía. También forman parte de los tejidos nerviosos que forman a las neuronas. Hay que tener en cuenta que una dieta sin carbohidratos produce la liberación de desechos que afectan a los riñones, el corazón y los huesos. Uno de los minerales presentes en la harina de maíz es el yodo. Este mineral tiene la importante función en el organismo de equilibrar las hormonas tiroideas; son hormonas que regulan el metabolismo, intervienen en el funcionamiento del sistema cardiovascular, el muscular y esquelético.

polenta frita

Ingredientes:

  • 100 gramos de polenta precocida
  • 250 ml de agua
  • 250 ml de leche
  • 25 gramos de queso parmesano
  • 25 gramos de mantequilla
  • Sal
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva
  • Cómo preparar polenta frita:

    1. Poner a calentar una cacerola con el agua y la leche. Cuando rompa el primer hervor, agregar la polenta poco a poco, en forma de lluvia. Mezclar con una cuchara de madera. Bajar el fuego.
    2. Agregar la mantequilla y el queso. A continuación, agregar también una pizca de sal y otra de nuez moscada. Cocinar unos 10 minutos removiendo a fuego bajo para que no pegue.
    3. Poner la mezcla en un recipiente plano, preferiblemente una bandeja cuadrada previamente barnizada con mantequilla. Aplastar con los dedos y aplanar hasta formar una superficie uniforme de, aproximadamente, un centímetro. Dejar enfriar, mínimo, durante media hora.
    4. Cuando la polenta esté dura, cortar en forma de bastones.
    5. Calentar una sartén con aceite de oliva. También puede funcionar un aceite vegetal. Cuando esté caliente, freír los bastones, no muchos a la vez, pues baja la temperatura del aceite. Cuando estén dorados los bastones, sacar del aceite y poner en un plato con papel absorbente.
    6. Espolvorear los bastones de polenta frita con un poco de queso parmesano rallado y servir.

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