Cómo preparar la francesinha, el sándwich típico de Portugal que está entre los mejores del mundo
La francesinha conquista a los amantes de la gastronomía por su combinación de carne, queso fundido y una salsa elaborada con cerveza y tomate
Dentro de la gastronomía portuguesa existen auténticas joyas culinarias más allá del bacalao o los pasteles de nata. Una de las comidas más populares es la francesinha, un sándwich originario de la ciudad de Oporto que ha conseguido reconocimiento internacional y se sitúa entre las preparaciones de panes mejor valoradas del mundo. La combinación de carnes, queso fundido y salsa cremosa lo han convertido en uno de los manjares más pedidos de la cocina lusa.
¿Qué es la francesinha?
Este sándwich nació en Oporto durante la década de 1950 como una reinvención portuguesa del clásico croque-monsieur francés. Su creador, Daniel David Da Silva, buscó adaptar aquella receta a los gustos locales, incorporando más carne, embutido y una salsa propia elaborada con cerveza, tomate y especias. El resultado final fue un sándwich de gran tamaño que suele incluir filete de ternera, salchichas, jamón cocido, mortadela, mucho queso fundido y en algunos casos, un huevo frito decorando la parte superior. Esto se sirve cubierto por una salsa caliente que es el verdadero secreto del plato. La popularidad de este plato se incluye entre las mejores elaboraciones de entre panes del mundo, convirtiéndose en un plato de gran prestigio.
¿Cómo se prepara una francesinha casera?
Los ingredientes para la elaboración de la salsa:
Los ingredientes para la elaboración del sándwich:
- 2 filetes de ternera.
- 4 salchichas,
- 8 rebanadas de pan de molde.
- 4 lonchas de jamón cocido.
- 8 lonchas de queso para fundir.
- 4 lonchas de mortadela.
- 2 huevos fritos.
El paso a paso
Lo primero de todo es preparar la salsa. Para ello se necesita sofreír la cebolla, el ajo y la panceta con mantequilla y aceite. A continuación, se incorporan el vino blanco, el caldo de carne, la mostaza, el tomate y el resto de ingredientes líquidos, dejando cocinar hasta conseguir una mezcla homogénea y cremosa. El tiempo en el que la salsa reduce, se cocinan los filetes y las salchichas. Después, se monta el sándwich alternando capas de pan, embutidos, carne y queso. Una vez montado el sándwich, se cubre con mas queso y se gratina con el horno hasta que se funda. Al final, en el momento del emplatado, se coloca un huevo frito encima y una cantidad de la salsa caliente que impregne toda la elaboración y le aporte un sabor característico.
Un plato simbólico
La francesinha contiene un elevado aporte proteico debido a a combinación de carnes, queso y huevo. El acompañamiento tradicional suele ser de patatas fritas o ensalada y se sirve como plato único ya que su gran tamaño y contundencia sacian completamente el apetito del consumidor. A día de hoy, sigue siendo uno de los grandes símbolos gastronómicos de Portugal y una parada obligatoria para quienes visitan Oporto en busca de sabores auténticos y reales.