Recetas fáciles

Níscalos salteados: receta fácil para disfrutar de la temporada

Receta níscalos
Níscalos salteados.
Francisco María
  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Aprende a cocinar níscalos salteados con una receta rápida y deliciosa para disfrutar de una de las setas más populares del otoño.

Níscalos al ajillo

Patatas con níscalos y costillas

Níscalos a la soriana

El aroma a tierra húmeda y pinar que desprenden los primeros ejemplares de la temporada otoñal anuncia una de las épocas más esperadas por los amantes de la recolección silvestre. Estos hongos de sombrero anaranjado y leche bermeja exigen un trato respetuoso en la cocina para conservar su textura tersa y ese característico fondo amargo que tanto los define. Lejos demascarar su personalidad con excesos de aderezos, un buen golpe de sartén con ajo y perejil muy fresco puede ser la manera más honesta de rendirles tributo.

Ingredientes

  • 500 gramos de níscalos frescos y firmes
  • 3 dientes de ajo de Las Pedroñeras
  • Un buen manojo de perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra de cosecha propia
  • Sal marina gruesa
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • Cómo hacer níscalos salteados paso a paso

    1. Limpia las setas con la ayuda de un paño húmedo o un cepillo de cerdas suaves para retirar cualquier rastro de tierra o acículas de pino, evitando sumergirlos bajo el grifo para que no absorban agua en exceso.
    2. Trocea los níscalos en cuartos o en mitades según el tamaño de cada pieza, intentando que todos guarden una proporción similar para que la cocción resulte homogénea.
    3. Pica los dientes de ajo en láminas finas y pica menudo el perejil fresco tras desechar los tallos más leñosos.
    4. Calienta un fondo generoso de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego vivo, asegurándote de que la superficie reparta el calor de manera uniforme.
    5. Echa los níscalos directamente en la sartén sin amontonarlos demasiado. Al principio soltarán parte de su propia agua natural, un proceso completamente normal que debes dejar evaporar por completo antes de seguir adelante.
    6. Incorpora las láminas de ajo cuando el líquido se haya consumido y el hongo empiece a dorarse ligeramente por los bordes. Remueve con una cuchara de madera para que el ajo coja color sin quemarse.
    7. Añade la sal marina, la pimienta negra y el perejil picado justo en el último minuto de cocción, apaga el fuego y deja reposar la sartén tapada durante dos minutos para que los aromas se concentren.

    Trucos para que salga perfecto

    El secreto absoluto de este plato reside en respetar el agua de vegetación del hongo sin que se gaste antes de tiempo. Si te apetece explorar otras maneras de trabajar este ingrediente estrella de los pinares, resulta muy inspirador repasar alguna de las propuestas de níscalos recetas de Arguiñano, donde el producto siempre ocupa el centro de escena. Asimismo, si los ejemplares que has conseguido son algo más pequeños de lo habitual, puedes tratarlos con técnicas similares a las que emplearías con unos clásicos champiñones salteados, buscando un dorado rápido y crujiente.Níscalos

    Variantes de la receta

    Quienes prefieran una textura más melosa y con una salsa densa para rebañar con pan de pueblo encontrarán un referente en los tradicionales níscalos en salsa de la abuela, donde el tomate y el vino blanco transforman por completo el resultado.

    Otra opción deliciosa consiste en añadir unos tacos de jamón serrano o unas tiras finas de panceta ibérica al principio del salteado, logrando un contrapunto salado extraordinario.

    Con qué acompañar níscalos salteados

    Funcionan de maravilla como un entrante contundente servidos directamente sobre una rebanada de pan de hogaza tostado con aceite de oliva. También se defienden con soltura como guarnición de lujo para carnes rojas a la plancha, lomos de ciervo o un buen chuletón de buey, aportando un frescor rústico inigualable al conjunto del plato principal.

    Cómo conservar níscalos salteados

    Guarda el sobrante en un recipiente hermético de vidrio una vez que el salteado haya perdido toda la temperatura ambiente. En la balda más fría de la nevera se conservará en óptimas condiciones durante un máximo de tres días. Si decides congelarlos una vez cocinados, ten en cuenta que perderán parte de su textura tersa original, por lo que resultarán mucho más adecuados para integrarlos posteriormente en guisos o revueltos.

    Información nutricional

    Tiempo de preparación: 15 minutos (más 10 minutos de cocción)

    Porciones: 4 personas

    Tipo de cocina: Tradicional española de temporada

    Tipo de comida: Entrante o guarnición

    Información nutricional (por porción): Aproximadamente 135 kilocalorías

    Lo último en Recetas de cocina

    Recetas más leídas