Galletas de boniato: receta casera fácil y muy original

Aprende a hacer galletas de boniato caseras con una receta fácil y diferente. Ideales para desayunos y meriendas.
Galletas sin huevo y sin mantequilla
Galletas de miel
Buñuelos de boniato
El boniato suele asociarse casi por inercia a los meses de frío, a los cucuruchos humeantes de la calle o a los típicos panellets que inundan las panaderías al llegar noviembre. Sin embargo, puede ser aburrido ver el tubérculo reducido siempre a lo mismo: purés rústicos o asados sosos en el horno. En realidad, su pulpa anaranjada es un comodín fantástico en repostería. Utilízalo en unas pastas caseras y verás qué giro da la cosa; consigues una miga jugosa, tierna de verdad, que se deshace en el paladar sin la pesadez de las mantecadas industriales. Recuerdan un poco, salvando las distancias, a esa textura hogareña de una buena Tarta de la abuela de Aarguiñano donde manda la sencillez.
Ingredientes
Cómo hacer galletas de boniato paso a paso
- Mete el boniato entero al horno con piel y todo, a 200 grados unos cuarenta minutos, hasta que lo notes bien blando por dentro.
- Sácale la carne, tira la piel y machácala con un tenedor en un bol hondo hasta tener un puré fino.
- Añade el azúcar moreno, el aceite o la mantequilla pomada y el huevo; remueve con energía hasta que liguen bien.
- Tamiza la harina con la levadura, la canela, la nuez moscada y el toque de sal en otro recipiente.
- Ve sumando los secos al puré húmedo poco a poco, mezclando con una espátula de silicona con mimo hasta formar una masa blanda y algo pegajosa.
- Guárdala en la nevera al menos media hora para que coja cuerpo y no te desesperes al moldearla.
- Enciende el horno a 180 grados y elige una bandeja con papel sulfurizado.
- Forma bolitas con una cuchara y las palmas de las manos, colócalas separadas porque crecen al calor. Puedes aplastarlas un poco.
- Hornea de 15 a 18 minutos vigilando que los bordes doren sutiles antes de enfriarlas en una rejilla.
Trucos para que salga perfecto
Ni se te ocurra hervir el tubérculo en agua; ese es el error clásico. Asarlo al horno concentra sus azúcares naturales y expulsa el exceso de líquido, logrando que la masa no pida harina a gritos. Si la mezcla se te pega demasiado a las yemas al hacer las bolas, úntate un par de gotas de aceite en las manos y mano de santo.
Variantes de la receta
Si te va el rollo decorativo y buscas un acabado de pastelería, puedes pintar la superficie con un Glase real a base de clara y azúcar glas cuando ya estén frías. O, si prefieres intensificar el fondo especiado, raya un poco de jengibre fresco o cambia el azúcar por miel de caña.
Con qué acompañar galletas de boniato
Son ideales con el café de media tarde o un té humeante. Aunque si las mojas en un cuenco de natillas templadas, recordando el aire de una Tarta de la abuela con natillas, alcanzan otro nivel.
Cómo conservar galletas de boniato
Guárdalas en una lata metálica o un bote de cristal hermético para que aguanten crujientes y tiernas cuatro o cinco días sin secarse.
Información nutricional
Tiempo de preparación: 55 minutos (incluyendo el asado del boniato)
Porciones: 16 unidades
Tipo de cocina: Repostería casera de otoño
Tipo de comida: Desayuno, merienda o tentempié
Calorías totales aproximadas: 1120 kcal (unas 70 kcal por galleta)