Solomillo de cerdo en salsa de vino blanco: receta fácil y llena de sabor

Prepara un solomillo de cerdo en salsa de vino blanco con esta receta fácil. Un plato jugoso y perfecto para cualquier ocasión.
Lomo de cerdo a la olla con vino blanco
Merluza encebollada
Solomillo de cerdo a la naranja
El solomillo de cerdo en salsa de vino blanco es de esos platos que salvan cualquier comida improvisada sin renunciar jamás a la buena mesa. Hablamos de una pieza tierna y agradecida, capaz de absorber los matices alcohólicos y afrutados de un buen vino verde o verdejo sin perder su propia identidad. A lo largo de los años frente a los fogones, se ha comprobado que el secreto de esta receta no reside en ocultar el sabor de la carne, sino en dejar que el alcohol evapore con paciencia hasta fundirse con el fondo de cebolla y ajo, creando una emulsión brillante que pide pan a gritos desde el primer instante.
Ingredientes
Cómo hacer solomillo de cerdo en salsa de vino blanco paso a paso
- Prepara cuidadosamente las piezas de solomillo retirándoles todo el exceso de grasa con la ayuda de un cuchillo para asegurarte de que no se endurezcan durante el proceso de cocción.
- Luego corta las piezas en medallones medianos de aproximadamente dos centímetros de grosor o deja el solomillo entero para obtener un asado clásico, sazonándolo por ambos lados con la abundancia de sal y pimienta.
- Dora carne en mezcla de aceite de oliva y la mantequilla en una sartén ancha y profunda, asegurándote de freír los medallones solo por un minuto por cada lado para encerrar todos los jugos en el interior.
- Pasa la carne a un plato plano para conservar todos los jugos que vaya a liberar mientras preparamos la base de nuestra salsa.
- Después saltea el cebolla finamente picada y el ajo en la misma grasa y en la misma sartén a temperatura reducida hasta que las verduras se ablanden y se deshagan.
- Vierte el vino blanco para desglasar la sartén con la ayuda de una espátula de madera, hirviendo todo a fuego alto durante cuatro minutos para que se evapore el alcohol.
- Agrega el caldo de carne y las hierbas a la salsa y vuelve a poner los medallones de carne en la sartén nuevamente, cocinando todo a fuego bajo por exactamente diez minutos.
- Rectifica el punto final de sal.
- Retira la sartén del fuego y deja reposar por unos minutos.
Trucos para que salga perfecto
El mayor error al cocinar esta pieza es pasarse de tiempo en el fuego, ya que el cerdo tiende a resecarse con facilidad si se le arrebata toda su humedad interior. Mantener el fuego medio-bajo durante la cocción conjunta con el vino blanco garantiza que la fibra muscular repose y absorba el líquido con delicadeza.
Si te apasionan los contrastes dulces y salados con esta misma carne, puedes echar un vistazo a la receta de solomillo de cerdo con ciruelas y vino tinto, donde los frutos secos transforman por completo el perfil aromático del plato.
Variantes de la receta
Las salsas de vino blanco admiten infinidad de matices según la despensa de cada casa y la temporada del año. Quienes buscan texturas más tradicionales y reconfortantes suelen decantarse por inspiraciones clásicas como el solomillo en salsa de la abuela, donde los fondos ligados con un toque de verduras pochadas y cariño añaden una profundidad inigualable.
Asimismo, si un día prefieres cambiar de ingrediente principal aplicando una filosofía de cocción lenta y paciente, las carrilleras de cerdo receta de la abuela con vino blanco ofrecen un resultado meloso que se deshace al menor contacto con el tenedor.
Con qué acompañar solomillo de cerdo en salsa de vino blanco
Una salsa tan aromática y limpia exige complementos que funcionen como esponja perfecta sin robar protagonismo al plato principal. Unas patatas panaderas cortadas finas y horneadas con un chorrito de aceite de oliva y cebolla absorben el caldo de vino blanco de una manera excepcional. También resulta ideal una cama de puré de patata casero o unas verduras salteadas al dente que aporten un contraste crujiente frente a la ternura de la carne de cerdo.
Cómo conservar solomillo de cerdo en salsa de vino blanco
Este tipo de guisos gana matices si se consume de un día para otro, ya que la carne reposa y se impregna todavía más de los sabores del vino. Guárdalo en un recipiente hermético de vidrio dentro de la zona más fría del frigorífico durante un máximo de tres días. Al recalentarlo, hazlo a fuego muy lento en una sartén añadiendo una cucharada de agua o caldo si notas que la salsa ha espesado demasiado en el frío.
Información nutricional
Tiempo de preparación: 35 minutos en total
Porciones: 4 comensales
Tipo de cocina: Casera tradicional española
Tipo de comida: Almuerzo o cena principal
Calorías totales aproximadas: 1420 kcal en total (unas 355 kcal por ración individual)