Recetas de postres

Dorayakis: receta fácil y esponjosa del dulce japonés

dorayakis caseros
Receta de dorayakis caseros.
Francisco María
  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Aprende a preparar dorayakis caseros con esta receta fácil y esponjosa del popular dulce japonés relleno de crema o anko.

Pastelerías japonesas en Madrid

Mochi, el postre japonés

Cómo preparar dulces de matcha

Los dorayakis caseros son una receta que muchos conocemos por las series japonesas. Se trata de un dulce típico, unas tortitas rellenas, de pasta de judías rojas, aunque con chocolate también están deliciosas. Preparar un postre de inspiración japonesa que sea rápido y delicioso, es posible. Todo amante de esta cultura oriental disfrutará dando un bocado a este icono de la cocina nipona. Un dulce de importación que llegará a nuestras cocinas para convertirse en la merienda o desayuno ideal. Si quieres sorprender llevando a tu casa lo mejor de oriente, toma nota de estos dorayakis caseros, quedan siempre bien.

Ingredientes

Para las tortitas:

  • 2 huevos grandes
  • 80 g de azúcar
  • 1 cucharada de miel
  • 100 ml de leche
  • 140 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal
  • Para el relleno:
  • 200–250 g de anko (pasta dulce de judía roja)
  • >
    Y si el anko no es lo tuyo, no pasa nada. Puedes usar crema de cacao, nata montada, crema pastelera o incluso mermelada. Aquí la creatividad manda.

    Cómo prepararlos

    Mezclamos lo básico

    En un bol, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vea un poco más clara y aireada. No hace falta que montes nada perfecto, solo que se integren bien. Añade la miel y la leche y vuelve a mezclar.

    La miel es ese pequeño truco que hace que queden más jugosos y suaves.

    Añadimos los ingredientes secos

    Tamiza la harina con la levadura y la sal. Incorpórala poco a poco a la mezcla anterior, removiendo sin prisas. No hace falta batir con fuerza; de hecho, cuanto más suave seas aquí, más esponjosos quedarán.

    La masa debe quedar algo espesa, parecida a la de unas tortitas americanas. Si la notas demasiado densa, puedes añadir una cucharada extra de leche.

    Déjala reposar unos 10 minutos. Ese pequeño descanso marca la diferencia.

    A la sartén

    Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo. Si la engrasas, que sea muy ligeramente y retirando el exceso con papel de cocina.

    Vierte un par de cucharadas de masa formando círculos pequeños. Cuando empiecen a salir burbujitas en la superficie (unos 2 minutos), dales la vuelta con cuidado y cocina un minuto más.

    El color ideal es dorado claro, uniforme y bonito. Si se oscurecen demasiado, baja el fuego.

    El momento del relleno

    Coloca una cucharada generosa de anko en el centro de una tortita y cúbrela con otra. Presiona suavemente los bordes para que el relleno se distribuya.

    Ese efecto ligeramente abombado en el centro es justo lo que buscamos.

    Consejos que de verdad ayudan

    • No cocines con el fuego alto. La paciencia aquí es clave.
    • No mezcles la masa en exceso.
    • Si los guardas, cúbrelos cuando aún estén un poco templados para que conserven la humedad.
    • A temperatura ambiente aguantan un par de días en un recipiente hermético. En la nevera, algo más.

    Ideas para variar

    Aunque el clásico es el de judía roja, puedes adaptarlos totalmente a tu gusto. Algunas ideas:

    • Chocolate y avellanas
    • Fresas con nata
    • Crema de matcha
    • Dulce de leche

    Incluso puedes hacer versiones mini para servir en reuniones o meriendas especiales.

    El resultado

    Lo mejor de estos dorayakis es su textura: suaves, esponjosos y con ese equilibrio justo de dulzor. No son empalagosos, pero sí lo suficientemente golosos como para repetir.

    Prepararlos en casa tiene algo especial. El olor en la cocina, el momento de rellenarlos, probar el primero aún tibio… Es uno de esos pequeños placeres que valen la pena.

    Y cuando los hagas una vez, te aviso: vas a querer repetir.

    Información suplementaria

    Tiempo de preparación: 15 minutos

    Tiempo de cocción: 15 minutos

    Tiempo total: 30 minutos

    Porciones: 6 dorayakis (12 tapas)

    Información nutricional aproximada (por unidad rellena): 210–230 kcal

    Calorías totales de la receta completa: 1.260–1.380 kcal

    Tipo de cocina: Japonesa

    Tipo de comida: Postre / Merienda

  • Lo último en Recetas de cocina

    Recetas más leídas