Magistrados del Constitucional creen que el «¡mucho ánimo!» de Segoviano a García Ortiz la inhabilitan para decidir sobre él
La posible retirada de María Luisa Segoviano provocaría un empate en caso de votación

El abrazo de la magistrada del Tribunal Constitucional (TC) María Luisa Segoviano y sus palabras de apoyo y cariño al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, podrían ser motivo de recusación en el momento en que el Alto Tribunal tenga que decidir sobre el recurso de amparo del ex fiscal general condenado por el Tribunal Supremo. Magistrados del Tribunal Constitucional creen que es motivo suficiente para que la acusación particular solicite la recusación de Segoviano y, en su caso, ser apartada.
Los hechos ocurrieron el pasado 11 de diciembre de 2025, durante el acto de toma de posesión de la actual fiscal general del Estado, Teresa Peramato. Un evento que se convirtió en un acto de apoyo y de solidaridad para con el recién condenado Álvaro García Ortiz. Entre las muestras de cariño y apoyo a García Ortiz, las cámaras grabaron a la magistrada del Constitucional, María Luisa Segoviano, quien, tras darle un abrazo y dos besos, le expresó su apoyo con un «¡Mucho ánimo!».
Esas imágenes, que circulan y son motivo de comentario entre numerosos miembros de altas instancias de la Judicatura han llegado también a varios de los miembros del Tribunal Constitucional, que, preguntados por OKDIARIO, responden que la «relación de amistad y apoyo manifiesto» de la magistrada Segoviano al ex fiscal general podrían ser motivo para su recusación ante las posibles dudas por «falta de imparcialidad» de la magistrada.
Ahora que se acerca el momento en el que Álvaro García Ortiz puede presentar su recurso de amparo ante el TC, las fuentes consultadas recuerdan que, en este caso, el presidente del TC, Cándido Conde-Pumpido, está obligado a abstenerse, puesto que es causa clara de abstención el hecho de haber sido su superior jerárquico, como lo fue Pumpido, durante siete años.
De hecho, el propio Pumpido ya ha anunciado que no participará en cuestiones que afecten a García Ortiz, por haber sido su subordinado en la carrera fiscal. Fue entre 2004 y 2011, durante la etapa de Conde-Pumpido como fiscal general, cuando éste ejerció la jefatura superior sobre García Ortiz en la carrera fiscal.