El Real Madrid se medirá al Manchester City en los octavos de final de la Champions League. Otra vez. En la cúpula madridista querían evitar a toda costa a los ingleses, mientras que en el vestuario había opiniones para todos los gustos, pero la mayoría, los veteranos, hubiesen preferido regresar a Lisboa antes que volver a jugar en el Etihad. Esta eliminatoria es ya, sin duda, un nuevo clásico de la máxima competición continental. La ida se celebrará en el estadio Santiago Bernabéu el 10 u 11 de marzo, mientras que la vuelta se jugará en Inglaterra una semana después.
El equipo de Pep Guardiola, octavo en la fase liga y aspirante al título de la Premier, es uno de los adversarios más potentes del torneo, con Erling Haaland y sus 29 goles en esta temporada al frente de su imponente nómina de futbolistas, con nombres como Rayan Cherki, Phil Foden, Antoine Semenyo, Rodri Hernández, Bernardo Silva, Rúben Dias, Marc Guehi… Hace un año, el conjunto blanco lo eliminó.
La eliminatoria contra el Manchester City significará la quinta temporada consecutiva en encontrarse en unas eliminatorias de Champions. Esta temporada, además, ya se han enfrentado en la fase de liga, en un duelo que terminó con el conjunto de Guardiola ganando 1-2 en el Santiago Bernabéu. Esa victoria de los de Guardiola igualó el balance de enfrentamientos entre los blancos y los de Pep: 15 duelos, cinco victorias del Madrid, cinco en Mánchester y cinco empates, con un gol más para los del Etihad (26-25).
Aun así, el Real Madrid conserva buenos recuerdos de sus enfrentamientos frente al conjunto de Guardiola, al que ha conseguido eliminar en sus dos eliminatorias más recientes: la pasada campaña, con una exhibición de Mbappé, y la anterior, con aquella inolvidable tanda de penaltis en Mánchester que encumbró a Lunin como héroe, acostumbrado a vivir a la sombra de Courtois.
En el resto de cruces ha pasado de todo. El conjunto inglés pasó por encima del Real Madrid en la 22-23, resarciéndose en parte de otra eliminatoria histórica, la de la 21-22, marcada por aquella remontada milagrosa de un equipo blanco al filo del abismo gracias a un doblete de Rodrygo. Fue en semifinales, igual que en su primer enfrentamiento, en la 15-16, con Pellegrini al mando del equipo inglés, y también entonces sirvió como antesala de un título blanco. Eso sí, los de Guardiola se adjudicaron los octavos de la 19-20.