Brandada de bacalao: receta cremosa y fácil paso a paso

Prepara una brandada de bacalao cremosa y suave. Ideal como aperitivo o entrante con un resultado fácil y delicioso.
Bacalao a la catalana
Hojaldre de brandada de bacalao
Bacalao encebollado con tomate
La brandada es de esas preparaciones que, cuando salen bien, te piden pan a gritos. Es una crema templada, blanca, perfecta para tostas, para rellenar pimientos del piquillo o para un picoteo rápido con amigos. A continuación tienes una guía clara y práctica: cómo desalar sin sorpresas, cantidades que funcionan y tres formas de emulsionarla para que quede lisa, brillante y con ese punto sedoso que enamora.
El secreto de la brandada: cómo desalar el bacalao correctamente
Aquí empieza todo. Si usas bacalao en sal, córtalo en trozos medianos y enjuágalos apenas para retirar la sal superficial. Ponlos en un bol con agua fría, piel hacia arriba, y guarda en la nevera 24–48 horas (migas: 12–24 h), cambiando el agua cada 8–12 horas. Al final, escurre, seca con papel y comprueba una lasca: debe estar sabrosa, no salada. Retira espinas y piel con paciencia; lo agradecerás al triturar.

Un clásico que nunca falla
La brandada tiene origen mediterráneo y, aunque cada zona tiene su versión, la base es siempre la misma: bacalao, aceite de oliva y paciencia para conseguir esa textura cremosa tan característica.
Es un plato distinto a otros más contundentes como el bacalao a la vizcaína, el bacalao frito o las clásicas migas con bacalao. Aquí todo es más suave, más untuoso. Ideal para untar en pan o servir como entrante.
Aun así, si te gusta el bacalao en todas sus versiones, seguro que también has buscado alguna vez una bacalao a la tranca receta o incluso te has animado con un bacalao a la tranca casero. Son estilos distintos, pero comparten algo: el protagonismo absoluto del pescado.
Ingredientes para una brandada perfecta
Opcionalmente, puedes añadir una patata pequeña cocida si te gusta una textura más densa, aunque la versión clásica no siempre la lleva.
Cómo hacer brandada de bacalao paso a paso
- En primer lugar, cuece el bacalao en agua durante unos minutos. No hace falta mucho tiempo, solo hasta que esté tierno. Después, escúrrelo bien y desmenúzalo, retirando piel y espinas.
- En una sartén, añade un poco de aceite y los ajos laminados. Deja que se cocinen a fuego suave hasta que estén dorados. Ese aroma ya te dice que vas por buen camino.
- Añade el bacalao desmenuzado y remueve suavemente. A continuación, incorpora la leche poco a poco mientras sigues mezclando.
- Ahora viene la clave: triturar o emulsionar. Puedes hacerlo con batidora o a mano, removiendo con paciencia. Ve añadiendo el resto del aceite en hilo fino mientras trabajas la mezcla. Poco a poco verás cómo se vuelve cremosa, casi como un puré fino.
- Prueba y ajusta de sal si hace falta. Un poco de pimienta le da un punto muy agradable.
- El resultado de esta receta bacalao a la tranca tradicional tiene que ser suave, sin grumos y fácil de untar.
Ideas para servirla
La brandada da mucho juego. Puedes servirla:
- Sobre tostadas, como aperitivo.
- En cazuelitas individuales.
- Gratinada con un poco de pan rallado por encima.
Incluso puedes usarla como relleno de pimientos o como base para otros platos.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 25 minutos
Porciones: 4 personas
Información nutricional: aproximadamente 280 calorías por ración
Tipo de cocina: Mediterránea
Tipo de comida: Entrante / aperitivo
Un básico que merece la pena repetir
La brandada es de esas recetas que, cuando la pruebas bien hecha, pasa a formar parte de tu recetario habitual. No requiere técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de encontrar.
Tres técnicas para emulsionar tu brandada (y que quede perfecta)
El método tradicional: con mortero
Maja primero los ajos confitados hasta obtener una pasta. Añade el bacalao caliente y trabaja en círculos. Ve sumando el aceite tibio poco a poco, alternándolo con un chorrito de leche templada. Queda una textura rústica y muy sabrosa.
La técnica manual: con varillas
Mezcla bacalao y ajos en un bol. Bate con varillas mientras viertes el aceite templado a hilo. Cuando espese, ajusta con leche para soltar la crema. Control total y menos riesgo de “pasarte” de batido.
La versión rápida: con batidora
Pon bacalao y ajos en el vaso. Tritura a golpes cortos mientras añades aceite templado en hilo; termina con leche templada si necesitas aligerar. No calientes de más: si se sube de temperatura, la emulsión puede cortarse.
Variaciones de la receta clásica
Brandada de bacalao con patata: más suave y cremosa
Añade 150–200 g de patata cocida y chafada antes de emulsionar. Redondea el sabor y da cuerpo; ideal para canapés o para quienes prefieren un gusto menos intenso a bacalao.
Brandada gratinada al horno: el entrante perfecto
Extiende en cazuelitas, cubre con alioli ligero o pan rallado y unas gotas de aceite. Gratina 3–5 min a 220 °C hasta dorar. Servir muy caliente con tostadas finas.
Trucos y consejos para una brandada de 10
- Qué aceite usar: AOVE suave (Arbequina) para no tapar el bacalao.
- Temperatura: aceite y leche templados, nunca humeantes.
- Para que no se corte: añade el aceite en hilo y con calma; si espesa de golpe, afloja con un poco de leche tibia.
- ¿Se ha cortado? Bate aparte un chorrito de leche tibia y ve incorporando la mezcla cortada poco a poco hasta que ligue.
- El bacalao combina bien con el marisco.
- Sal, al final: el bacalao ya aporta.
- Textura a medida: más aceite = más brillo y untuosidad; más leche = más ligera.
- Conservación: en nevera, 2–3 días en táper. Recalienta suave (baño María o microondas corto).
- Congelar: se puede, aunque pierde finura; al descongelar, reemulsiona con un hilo de aceite y leche templada.
Ideas para servir y acompañar la brandada de bacalao
Sobre tostas con cebollino, como relleno de pimientos del piquillo (y un golpe de gratinador), en canapés con tomate confitado, o como base de croquetas. También acompaña la brandada de bacalao casera de lujo verduras asadas (puerro, calabaza) o patatas cocidas. Para beber, un blanco joven bien frío, un txakoli o una sidra seca le sientan de maravilla.
