Manzanas asadas al horno: la receta tradicional paso a paso

Pocas cosas huelen tanto a otoño como unas manzanas asadas saliendo del horno. Este postre de siempre, sencillo y casero, es una de las formas más ricas de comer fruta: la manzana se vuelve tierna y melosa, se carameliza ligeramente con la mantequilla y el azúcar, y la canela le da ese aroma que recuerda a las cocinas de las abuelas. Te explicamos cómo hacer manzanas asadas al horno paso a paso, con todos los trucos para que queden perfectas.
Por qué las manzanas asadas son un buen postre
Las manzanas asadas son un postre ligero y fácil de preparar que permite disfrutar de la fruta de una forma diferente. Las manzanas son una buena fuente de fibra, especialmente si se comen con piel, como en esta receta, y son una opción más saludable que muchos postres industriales. Eso sí, el azúcar y la mantequilla que se añaden aportan calorías, así que conviene ajustar la cantidad al gusto.
Además, es un postre muy versátil: se puede tomar templado o frío, solo o acompañado de un poco de nata, yogur o helado de vainilla, y es perfecto para aprovechar las manzanas que llevan unos días en el frutero.
Ficha técnica de las manzanas asadas
Ingredientes para las manzanas asadas
- 4 manzanas, mejor de la variedad reineta o golden
- 40 gramos de mantequilla
- 4 cucharadas de azúcar, moreno o blanco, o de miel
- 4 ramas de canela
- Un vaso de agua o de vino dulce
Qué manzanas son mejores para asar
La elección de la manzana marca la diferencia. La más tradicional para asar es la reineta, que tiene un punto ácido y una carne que se deshace en el horno, ideal para conseguir esa textura cremosa. La golden también es una buena opción, más dulce y que mantiene mejor la forma. Elige manzanas firmes, de tamaño parecido para que se hagan por igual, y sin golpes.
Cómo hacer manzanas asadas al horno paso a paso
- Precalienta el horno. Enciéndelo a 180 °C con calor arriba y abajo para que esté a la temperatura adecuada cuando metas las manzanas.
- Lava bien las manzanas. Como se asan con la piel, conviene lavarlas y secarlas a conciencia.
- Descorazónalas. Retira el corazón con un descorazonador o, si no tienes, con un cuchillo pequeño, con cuidado de no atravesar la manzana por la base para que el relleno no se escape. Si quieres, haz un corte superficial alrededor de la piel, a media altura, para evitar que reviente en el horno.
- Rellena el hueco. Coloca las manzanas en una fuente apta para horno. Introduce en el hueco de cada una un trocito de mantequilla y una cucharada de azúcar o de miel. La cantidad puede variar según lo dulce que sea la manzana y tu gusto.
- Añade la canela. Coloca una rama de canela en el centro de cada manzana, en contacto con la mantequilla y el azúcar, para que aromatice todo el interior.
- Vierte el líquido en la fuente. Echa el agua o el vino dulce en el fondo de la fuente, sin mojar las manzanas. Así se forma un almíbar y evitas que se quemen o se sequen.
- Hornea. Mete la fuente en el horno y asa las manzanas durante 40 a 50 minutos, regándolas de vez en cuando con el jugo de la fuente. Estarán listas cuando la piel esté arrugada y dorada y, al pincharlas, la carne esté muy tierna.
- Sirve. Déjalas templar unos minutos y sírvelas con el almíbar de la fuente por encima. Puedes acompañarlas con frutos secos, nata, yogur o una bola de helado.
Trucos para que las manzanas asadas queden perfectas
El tiempo de horno depende mucho del tamaño y de la variedad de la manzana, así que lo mejor es pincharlas para comprobar el punto: deben estar blanditas por dentro, casi como un puré. Si ves que la piel se dora demasiado antes de estar hechas, cúbrelas con papel de aluminio durante el resto de la cocción.
No te olvides del líquido en la fuente: es el secreto para conseguir unas manzanas jugosas y un almíbar delicioso. Si las preparas con vino dulce o moscatel, tendrán un sabor más intenso y tradicional; con agua, quedan más suaves y aptas para toda la familia. Si tienes prisa, también puedes hacerlas en el microondas: tapadas y a máxima potencia, tardan unos 6 u 8 minutos, aunque no quedan tan caramelizadas como en el horno.
Cómo conservar las manzanas asadas
Las manzanas asadas se conservan bien en la nevera durante 3 o 4 días, en un recipiente hermético y con su almíbar. Puedes tomarlas frías o calentarlas unos segundos en el microondas antes de servirlas. Son un postre perfecto para preparar con antelación.