Recetas de Filloas

Filloas gallegas: receta tradicional y fácil paso a paso

Filloas
Postres gallegos
Francisco María
  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Descubre cómo hacer filloas gallegas con esta receta tradicional fácil y deliciosa. Te contamos el paso a paso de la receta.

Receta de masa de crepes

Crepes de jamón y queso

Crepes de plátano

Finas, doradas y tan ligeras que casi se transparentan, las filloas son uno de los dulces más queridos de la cocina gallega. Aunque a menudo se comparan con los crepes franceses, tienen su propia historia y su propia forma de prepararse, y en Galicia son mucho más que un postre: forman parte de la tradición del Entroido, el carnaval gallego. Hacerlas en casa es sencillo si conoces algunos trucos. Te explicamos cómo hacer filloas gallegas paso a paso, con la receta tradicional y todas las ideas para servirlas.

Qué son las filloas y de dónde vienen

Las filloas son unas tortitas muy finas elaboradas con harina, huevos, leche o agua y una pizca de sal. Son típicas de Galicia y tienen parientes muy cercanos en Asturias y León, donde se conocen como frixuelos. Su origen es muy antiguo: según Turespaña, se trata de un dulce tradicional gallego con raíces romanas, que hoy está estrechamente ligado al carnaval.

Tradicionalmente, las filloas se servían solas, con un poco de azúcar o con miel. Con el tiempo se han popularizado las versiones rellenas, tanto dulces como saladas, y hoy se pueden encontrar durante todo el año en muchos restaurantes gallegos. Si te gustan este tipo de recetas, también puedes probar estos crepes de naranja y anís.

Filloas gallegas caseras

La fiesta de la filloa de Lestedo

Las filloas tienen incluso su propia fiesta. La más famosa es la Festa da Filloa de Lestedo, en el municipio de Boqueixón (A Coruña), que nació en 1984 de la mano de los vecinos de la parroquia para popularizar una tradición de la zona. Fue una de las primeras fiestas gastronómicas dedicadas a la filloa en Galicia y está declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia.

Se celebra en torno al Domingo de Piñata, el primero después del Miércoles de Ceniza, y cada año reúne a miles de personas. Para atender a tanta gente, la organización utiliza una gran filloeira, una máquina capaz de preparar entre 1.200 y 1.600 filloas por hora, según el Concello de Boqueixón.

Ficha técnica de las filloas gallegas

  • Tiempo de preparación: 10 minutos + 1 hora de reposo
  • Tiempo de cocción: 20 minutos
  • Raciones: unas 15 filloas
  • Dificultad: fácil
  • Tipo de cocina: gallega tradicional
  • Tipo de comida: dulces y postres
  • Ingredientes para unas filloas auténticas

    • 250 ml de leche
    • 250 ml de agua
    • 4 huevos
    • 200 g de harina de trigo
    • Una pizca de sal
    • Una cucharada de mantequilla o un trozo de tocino para engrasar la sartén

    Cómo hacer filloas gallegas caseras paso a paso

    1. Tamiza la harina. Pasa la harina junto con la sal por un colador o tamizador y colócala en un cuenco amplio. Haz un hueco en el centro.
    2. Bate los huevos. En otro recipiente, bate los huevos hasta que estén espumosos y añade la leche y el agua. Mezcla bien.
    3. Une los ingredientes. Vierte poco a poco el líquido en el hueco de la harina, removiendo con unas varillas hasta conseguir una masa líquida, homogénea y sin grumos.
    4. Deja reposar. Tapa la masa y déjala reposar en la nevera durante una hora. Así las filloas quedan más finas y elásticas.
    5. Engrasa la sartén. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y engrásala ligeramente con mantequilla o, como se hace tradicionalmente en Galicia, con un trozo de tocino.
    6. Cuaja las filloas. Vierte un cucharón pequeño de masa y mueve la sartén para que cubra todo el fondo en una capa muy fina. Cuando los bordes empiecen a dorarse y a despegarse, dale la vuelta con ayuda de una espátula y cocina unos segundos por el otro lado.
    7. Repite y apila. Ve colocando las filloas unas sobre otras en un plato mientras preparas el resto.

    Tamizar la harina para hacer filloas

    Trucos para que las filloas queden finas y perfectas

    La clave está en la cantidad de masa: la justa para cubrir el fondo de la sartén en una capa muy fina, sin que quede tan delgada que se rompa ni tan gruesa que resulte pesada. Si la masa está demasiado espesa, añade un poco más de agua o leche. Y no olvides el reposo: una masa recién hecha produce filloas más frágiles.

    La temperatura también importa. Si la sartén está demasiado fría, la filloa se pega; si está demasiado caliente, se quema antes de cuajar. Sabrás que está lista para darle la vuelta cuando los bordes se despeguen solos y la superficie pierda su aspecto líquido. La primera suele salir peor: es normal y sirve para ajustar el fuego.

    Rellenos dulces y salados para filloas gallegas

    La forma más tradicional de tomarlas es con miel, azúcar o un poco de canela. Pero hoy las combinaciones son infinitas: rellenas de crema pastelera, chocolate, nata, mermelada o fruta, o en versión salada con lacón, queso o carne. En algunas zonas de Galicia se preparan también las filloas de sangre, típicas de la época de la matanza.

    Diferencias entre filloas, crepes y frixuelos

    Aunque son preparaciones muy parecidas, cada una tiene su identidad. Las filloas, típicas de Galicia, se elaboran con harina, huevos y leche, agua o incluso caldo, y en algunas zonas con sangre de cerdo. Los crepes, originarios de la Bretaña francesa, suelen tener una masa algo más rica y se han servido tradicionalmente con todo tipo de rellenos.

    Los frixuelos, tradicionales de Asturias y León, son los más parecidos a las filloas, aunque suelen llevar algo más de huevo y en ocasiones un toque de anís que les da un aroma característico.

    Cómo conservar y recalentar las filloas sin que se resequen

    Si vas a comerlas en uno o dos días, guárdalas apiladas en un recipiente hermético o envueltas en film transparente. Para conservarlas más tiempo, mételas en la nevera con papel de horno entre cada una para que no se peguen. También puedes congelarlas separadas con papel de horno y dentro de una bolsa hermética.

    Para recalentarlas sin que se resequen, pásalas unos segundos por cada lado en una sartén caliente con un poco de mantequilla. También puedes calentarlas en el microondas tapadas con un paño húmedo, para que conserven su textura tierna.

    Lo último en Recetas de cocina

    Recetas más leídas