Tarta de cuajada y galletas: receta fácil sin horno

Descubre cómo hacer una tarta de cuajada y galletas fácil y sin horno.
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Raramente existen otras recetas de repostería casera que aprovechen tan eficazmente tan pocos recursos como la siempre popular tarta de queso y galleta. Como una solución innovadora para crear un postre elegante sin calentar el horno la tarta fría se ha ganado un lugar justo en los libros de recetas de muchas familias debido a su textura firme pero tierna y un proceso de cocción más bien fácil de realizar.
Ingredientes
Cómo hacer tarta de cuajada y galletas paso a paso
- Machacar las galletas a mano o a máquina. Mezclar bien con la mantequilla derretida.
- Echar esta pasta al fondo de un molde desmontable para tartas, al que habremos puesto papel vegetal. Presionamos para que quede firme y metemos en el frigorífico.
- Separar un vaso pequeño de la leche fría y disolver en él los dos sobres de cuajada en polvo, removiendo con unas varillas para que no queden grumos.
- Verter el resto de la leche y la nata en una cazuela amplia junto al azúcar y, si se prefiere una textura más untuosa, el queso crema.
- Calentar la mezcla a fuego medio sin dejar de remover con unas varillas para evitar que se pegue al fondo del cazo.
- Cuando comience a humear, incorporar la leche con la cuajada disuelta que teníamos reservada.
- Mantener a fuego suave sin dejar de remover hasta que alcance el punto de ebullición y la crema empiece a espesar de forma notable.
- Retirar del fuego y verter con cuidado sobre la base de galleta fría, interponiendo una espátula para amortiguar la caída y no romper la capa inferior.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente antes de introducir en el frigorífico un mínimo de cuatro horas, aunque lo ideal es dejarla reposar durante toda la noche.
Trucos para que salga perfecto
Conseguir que la cuajada actúe correctamente exige llevar la mezcla casi hasta el hervor sin descuidar el movimiento de las varillas, ya que los lácteos se adhieren al fondo con facilidad. Si disfrutas experimentando con postres tradicionales de cuchara que evocan sabores de infancia, puedes revisar preparaciones tan reconfortantes como la deliciosa tarta de la abuela con natillas, perfecta para los más golosos de la casa.
Variantes de la receta
La versatilidad de este postre permite modificar su perfil dulce según los ingredientes disponibles en la despensa o el estilo que prefieras dar al pastel. Quienes busquen referencias de grandes maestros de la cocina tradicional pueden inspirarse en la clásica tarta de la abuela arguiñano, que juega con capas alternas de galleta y chocolate.
Otra alternativa muy interesante para aprovechar frutas de temporada consiste en seguir la línea de un creativo postre de plátano y galletas, combinando texturas cremosas con fruta fresca.
Con qué acompañar tarta de cuajada y galletas
Al tratarse de una tarta con un fondo lácteo suave y neutro, una cobertura de mermelada de arándanos, frambuesas o un hilo generoso de caramelo líquido equilibra perfectamente el conjunto. También resulta excelente si se sirve acompañada de unas cuantas almendras tostadas troceadas por encima para aportar un contraste crujiente en cada bocado.
Cómo conservar tarta de cuajada y galletas
Conviene mantener el pastel siempre dentro del frigorífico, cubierto con un portatartas o protegido con film transparente para evitar que coja olores de otros alimentos. Se conserva en condiciones óptimas durante tres o cuatro días, manteniendo intacta la firmeza de su estructura.
Información nutricional
Tiempo de preparación: 20 minutos (más 4 horas de frío)
Porciones: 8 raciones
Tipo de cocina: Casera tradicional
Tipo de comida: Postre
Calorías totales aproximadas: 2.650 kcal en total (unas 330 kcal por porción)