Steak tartar de solomillo: receta original, ingredientes y trucos para que salga perfecto

Descubre cómo hacer un steak tartar de solomillo con la receta original. Ingredientes, aliño y trucos para un resultado perfecto.
Solomillo de pavo al horno
Solomillo wellington receta masterchef
Solomillo en salsa de la abuela
Hay platos que impresionan por la técnica que requieren y otros que lo hacen precisamente por todo lo contrario. El steak tartar pertenece a este segundo grupo. Su preparación es sencilla, pero no admite atajos. Cuando el producto es excelente y el aliño está bien equilibrado, el resultado habla por sí solo.
Aunque muchas personas lo reservan para pedirlo en un restaurante, preparar un buen steak tartar en casa es perfectamente posible. Eso sí, conviene hacerlo con calma y, sobre todo, utilizando carne de máxima calidad. Aquí no hay una salsa que pueda disimular un ingrediente mediocre. El solomillo es el auténtico protagonista y merece toda la atención.
Si quieres conocer otra versión de esta elaboración, puedes consultar este steak tartar Mercadona, donde encontrarás otra forma de disfrutar de este conocido plato.
Ingredientes
La receta tradicional comienza con unos 300 gramos de solomillo de ternera muy fresco. A partir de ahí llegan los ingredientes que aportan personalidad al conjunto: una yema de huevo, mostaza de Dijon, salsa Worcestershire, unas alcaparras, pepinillos en vinagre, media chalota muy picada, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra recién molida.
Un consejo que suele pasarse por alto consiste en sacar todos los ingredientes justo antes de empezar. Cuanto menos tiempo permanezcan fuera del frigorífico, mejor será el resultado final.
Cómo hacer steak tartar de solomillo paso a paso
Empieza revisando cuidadosamente el solomillo. Retira cualquier pequeña membrana o resto de grasa que pueda quedar y córtalo primero en láminas, después en tiras y finalmente en dados muy pequeños.
Puede parecer más cómodo utilizar una picadora, pero merece la pena invertir unos minutos con el cuchillo. La diferencia de textura es evidente desde el primer bocado.
Mientras tanto, pica la chalota, las alcaparras y los pepinillos lo más finamente posible. La idea es que aporten sabor sin convertirse en los protagonistas del plato.
Pon la carne en un bol grande. Añade la mostaza, unas gotas de salsa Worcestershire, el aceite de oliva y mezcla con suavidad utilizando una cuchara. No conviene remover en exceso para conservar la estructura de la carne.
La yema de huevo se incorpora justo antes de servir. En ese momento basta con mezclar ligeramente para que aporte cremosidad sin convertir el conjunto en una pasta.
Con ayuda de un aro de cocina puedes darle una presentación más cuidada. Es un detalle sencillo que hace que el plato resulte mucho más atractivo.
Trucos para que salga perfecto
La carne debe ser muy fresca. Conviene comprarla el mismo día en que se va a consumir.
También ayuda enfriar previamente el bol donde vas a mezclar todos los ingredientes. Parece un detalle sin importancia, pero contribuye a mantener la temperatura adecuada durante toda la preparación.
Otro aspecto que suele marcar diferencias es la cantidad de aliño. Resulta tentador añadir más mostaza, más salsa Worcestershire o más Tabasco, pero un exceso termina ocultando el sabor delicado del solomillo. En este plato siempre funciona mejor quedarse corto y corregir al final si fuera necesario.
Variantes de la receta
Pocas recetas admiten tantas interpretaciones como el steak tartar.
Hay cocineros que incorporan cebollino recién cortado para aportar frescura. Otros prefieren añadir unas escamas de parmesano o unas finísimas láminas de trufa cuando buscan un resultado más sofisticado.
También cambia bastante el aliño según el país o incluso según el restaurante. Hay quien añade brandy o mayonesa.
Si prefieres disfrutar del solomillo cocinado, siempre puedes optar por recetas tradicionales como este solomillo de cerdo al horno, ideal para reuniones familiares, o el clásico solomillo en salsa de la abuela, una elaboración muy diferente pero igualmente llena de sabor.
Con qué acompañar steak tartar de solomillo
El acompañamiento debe respetar el protagonismo de la carne.
Las tostadas finas de pan ligeramente crujiente siguen siendo la opción más clásica. También funcionan muy bien unas patatas fritas caseras cortadas en bastones muy finos o unas patatas tipo gaufrette.
Si buscas un conjunto más ligero, una ensalada de hojas verdes con una vinagreta suave aporta el contraste perfecto y ayuda a limpiar el paladar entre bocado y bocado.
Cómo conservar steak tartar de solomillo
Esta es una receta pensada para prepararse y servirse inmediatamente.
Si por cualquier circunstancia necesitas guardar la carne, es preferible hacerlo antes de mezclarla con el aliño. Conserva el solomillo perfectamente refrigerado y utilízalo cuanto antes.
Una vez preparado, el steak tartar pierde calidad rápidamente. La textura cambia y también lo hace la frescura del conjunto. Tampoco resulta recomendable congelarlo, ya que la carne no recupera sus características originales después de descongelarse.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 20 minutos.
Porciones: 2 personas.
Información nutricional: unas 360 calorías por ración.
Tipo de cocina: internacional.