Receta de crema de moras


Esta crema de moras es un postre sencillo, saludable y delicioso. Vamos a usar unas moras frescas que se convertirán en esa base dulce que necesitamos.
Esta crema de moras es un postre sencillo, saludable y delicioso. Vamos a usar unas moras frescas que se convertirán en esa base dulce que necesitamos. Esta fruta es una de las que consumimos menos, no solemos utilizarla en demasiadas recetas, pero sus propiedades, color y sabor, nos conquistarán de inmediato. Vamos a potenciar estas moras con un poco de manzana, una fruta que le aportará un toque ácido necesario. Los huevos y la nata conseguirán crear esa textura crema que se convertirá en algo maravilloso. Toma nota de cómo preparar una crema de moras impresionante en un tiempo récord.
Ingredientes:
Cómo preparar una crema de moras
- Empezamos esta sencilla receta buscando todos los ingredientes. Es un postre muy natural que requiere un especial interés por cada una de las frutas que lo forman. Nos pondremos manos a la obra poniendo la gelatina en remojo para que nos pueda aportar la textura necesaria.
- Seguimos con las moras, las vamos a lavar. Escogeremos las más bonitas para la decoración, las demás irán directamente al cazo en busca de cocerlas para darles el sabor que necesitan. Haremos una especie de mermelada.
- Añadimos al cazo el azúcar y el zumo de manzana. Dejaremos que se cocinen a fuego lento unos minutos. Con 10 minutos tendremos lista la base de esta crema de moras. Trituraremos directamente el resultado de esta cocción.
- Pasaremos por el pasapurés para que quede una salsa muy fina que calentaremos en el fuego sin que llegue a hervir.
- Le añadiremos a esta base de moras la gelatina de esta manera cogerá un poco de consistencia. Esperamos a que se enfríe un poco.
- Mientras pelaremos y rallaremos la manzana, le dará un punto crujiente muy interesante a esta crema. Podemos prescindir de este paso, pero nos perderemos una buena mezcla.
- Le añadimos la manzana con dos cucharadas de zumo de limón, ese punto ácido acabará de marcar la diferencia.
- Cuando tenemos la gelatina que empiece a cuajar le añadimos la nata batida, de esta manera conseguiremos una consistencia mayor.
- Batimos las claras a punto de nieve y las incorporamos con la nata. Será una buena manera de conseguir una crema ligera y deliciosa. Servimos esta delicia en copas heladas y unas moras por encima para decorar, el resultado es impresionante y delicioso.
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