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Una sola dosis de un psicodélico reduce rápidamente la depresión resistente

La DMT es un compuesto presente en diversas plantas y conocido por ser uno de los principales ingredientes activos de la ayahuasca

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Una mujer tomando una medicación.
Diego Buenosvinos

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Un equipo de científicos del Imperial College London ha presentado resultados prometedores de un ensayo clínico que evalúa el uso de la dimetiltriptamina (DMT), un potente psicodélico de acción breve, para tratar formas graves y persistentes de depresión que no responden a los tratamientos convencionales. El estudio, publicado en la revista Nature Medicine, sugiere que una sola dosis administrada junto con apoyo psicoterapéutico podría reducir de forma rápida y sostenida los síntomas depresivos.

La investigación se centró en 34 adultos diagnosticados con depresión clínica moderada a grave. Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir DMT o placebo en una primera fase doble ciego. Dos semanas después, todos recibieron la sustancia en una fase abierta. Los resultados mostraron que quienes recibieron DMT experimentaron una reducción significativa de los síntomas depresivos ya desde la primera semana, con mejoras que se mantuvieron durante varias semanas y, en algunos casos, hasta tres meses.

Un psicodélico de acción rápida

La DMT es un compuesto presente en diversas plantas y conocido por ser uno de los principales ingredientes activos de la ayahuasca. A diferencia de otros psicodélicos como la psilocibina, sus efectos subjetivos son intensos pero breves, con una duración aproximada de 20 a 30 minutos cuando se administra por vía intravenosa. Esta característica lo convierte en un candidato atractivo para su uso clínico, ya que permitiría sesiones terapéuticas más cortas y potencialmente más accesibles.

Según los investigadores, el tratamiento consistió en una dosis controlada acompañada de sesiones de psicoterapia antes y después de la experiencia psicodélica. La hipótesis es que la DMT, al inducir cambios temporales en la actividad cerebral y la percepción emocional, podría facilitar que los pacientes rompan patrones de pensamiento negativos profundamente arraigados, lo que contribuiría a la rápida mejoría de los síntomas depresivos.

Depresión resistente

Los hallazgos son especialmente relevantes para pacientes con depresión resistente al tratamiento, es decir, personas que no responden a antidepresivos convencionales ni a la psicoterapia estándar. Este grupo representa un importante desafío clínico, ya que los tratamientos actuales pueden tardar semanas en mostrar efectos y a menudo conllevan efectos secundarios relevantes, como aumento de peso, insomnio o disfunción sexual.

En el ensayo, los participantes tratados con DMT mostraron una mejoría clínica superior a la del grupo placebo según la escala de evaluación de depresión Montgomery-Åsberg, una herramienta ampliamente utilizada en psiquiatría. Además, no se observaron eventos adversos graves relacionados con la sustancia; los efectos secundarios reportados fueron leves o moderados, incluyendo náuseas, ansiedad transitoria o molestias en el lugar de la infusión.

Una sola sesión suficiente contra la depresión

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que los investigadores no encontraron beneficios adicionales al administrar una segunda dosis de DMT, lo que sugiere que una única sesión terapéutica podría ser suficiente para generar efectos antidepresivos relevantes. Este hallazgo refuerza la idea de que los psicodélicos, cuando se utilizan en contextos clínicos controlados, podrían actuar de manera rápida y duradera tras una sola intervención.

Los efectos positivos se mantuvieron durante meses en algunos participantes, lo que abre la puerta a un enfoque terapéutico completamente distinto al de los tratamientos tradicionales, que requieren administración diaria durante largos periodos. Los expertos subrayan, sin embargo, que estos resultados son preliminares y necesitan confirmarse en ensayos clínicos más amplios y con mayor diversidad de pacientes.

El auge de la terapia psicodélica en psiquiatría

El estudio forma parte de una creciente línea de investigación sobre el uso de psicodélicos en salud mental. El propio Imperial College cuenta desde 2019 con un centro especializado en el estudio de estas sustancias y su potencial terapéutico para trastornos como la depresión, el trastorno por estrés postraumático o la ansiedad.

Diversas hipótesis neurocientíficas sugieren que los psicodélicos pueden aumentar la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para reorganizar sus conexiones neuronales. Este fenómeno podría explicar por qué, en algunos pacientes, una sola experiencia psicodélica produce cambios emocionales profundos y duraderos que facilitan nuevos patrones de pensamiento y comportamiento.

Cautela y retos regulatorios

A pesar del entusiasmo generado, los investigadores advierten que la DMT no debe considerarse una «cura milagrosa» ni utilizarse fuera de entornos clínicos controlados. El tratamiento implica preparación psicológica, supervisión médica y sesiones de integración posteriores, elementos considerados esenciales para garantizar la seguridad y maximizar los beneficios terapéuticos.

Además, persisten desafíos regulatorios y éticos. En caso de aprobación, los expertos anticipan que estas terapias podrían estar inicialmente disponibles solo en clínicas especializadas, lo que plantea preguntas sobre su accesibilidad y equidad en los sistemas de salud pública.

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