Cada cuánto tiempo hay que hacer una prueba de esfuerzo

Prueba de esfuerzo
Prueba de esfuerzo

Las pruebas de esfuerzo resultan el mejor sistema de prevención para evitar posibles daños en nuestra salud. Deberías hacerla de manera obligatoria todos los deportistas antes de practicar cualquier actividad física. En algunos lugares como Buenos Aires no permiten a los corredores inscribirse en las pruebas populares si no disponen del certificado médico que les acredite como aptos para la realización de cualquier deporte. Pero no sólo hay que realizar este control cuando empecemos a entrenar. A continuación te explicamos cada cuánto tiempo hay que hacer una prueba de esfuerzo.

También se le conoce como ergoespirometría, y a través de la cual vamos a conocer las capacidades atléticas de cada uno por medio de unos parámetros de comportamiento del cuerpo, como son los umbrales de esfuerzo, la capacidad de recuperación de esfuerzo o el potencial de desarrollo del esfuerzo.

Con este control conoceremos en realidad el verdadero estado de nuestra salud, en donde nos aportará una información muy fiable en el ámbito cardiovascular. Lo más importante es que sabremos si existen riesgos vinculados a la práctica del ejercicio físico y al esfuerzo.

En lo referente al momento más oportuno para realizarse esta prueba, lo habitual es que se haga al comienzo de una actividad, sobre todo si llevábamos con anterioridad una vida sedentaria o cuando así lo aconsejen los médicos. También sería conveniente que se hiciera cada año o incluso cada dos al comienzo de la temporada para descartar cualquier anomalía que ponga en peligro nuestra salud.

No hay que olvidar que este control previene cuestiones como la muerte súbita en el deporte, algo que ha ido en aumento durante los últimos años debido a la irrupción de deportes como el running o el ciclismo, en donde mucha gente se atreve a practicarlos sin haber visitado con anterioridad la consulta de un especialista.

Son riesgos que se evitarían. En el caso de los deportistas profesionales tienen la obligación de realizárselos con bastante frecuencia, al menos una vez al año, pero aquellos aficionados que vayan a entrenar con cierta regularidad también deberían seguir su ejemplo. Al final se trata de un simple control que conseguirá que nos ejercitemos con más seguridad.

En funcionamiento de estos controles posiblemente ya los conocerás. Si no los has hecho, seguro que los has visto en la televisión cuando los deportistas profesionales regresan de las vacaciones e inician la pretemporada. Se tratan de periodos de tiempo andando y corriendo o pedaleando mientras el ritmo va incrementándose de manera progresiva hasta llegar al esfuerzo máximo que cada uno pueda asumir. Los resultados que se obtengan resultarán importantes para la detección de posibles trastornos cardiovasculares, pero también para elaborar planes de entrenamiento en función de nuestras condiciones.

Los profesionales la realizan como mínimo una vez en la temporada, sobre todo al principio después de regresar de un periodo de parón. En el caso de los aficionados, con hacerlo cada dos años sería suficiente, sobre todo si mantenemos una condición física bastante similar en el tiempo. Lo importante, en cualquier caso, es curarse en salud.

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