«Dale un beso a tu madre, leche»: la divertida vuelta a casa de Alcaraz tras ganar en Australia
El murciano protagonizó una jocosa anécdota cuando se reencontró con su madre
Ya está en Murcia tras un viaje de 24 horas desde Australia con escala en Madrid
El viaje desde Australia a España, por más que sea con un Grand Slam bajo el brazo, no deja de ser tedioso. Prácticamente 24 horas de viaje, más en el caso de Alcaraz que hizo escala en Madrid para llegar a su Murcia natal. En el aeropuerto de la capital aterrizó con su sonrisa y naturaleza amable por bandera. «Estoy muy bien y muy contento. Lo voy a celebrar en casa, que es donde mejor se está», señaló.
Ya en Murcia se reencontró con parte de su familia. Le esperaba su madre, feliz por el disfrute de su hijo. Fue con el mencionado reencuentro cuando se dio una produjo una divertida anécdota entre los padres de Carlitos y el propio Carlitos. Alcaraz, preso del agotamiento, enfiló el portal camino al ascensor cuando su madre le dio las llaves y Carlos padre soltó el chascarrillo. «Dale un beso a tu madre, leche».
❤️ Carlitos ya está en casa
🏡 Tras un largo viaje desde Melbourne hasta Madrid, y desde Madrid hasta Murcia, el campeón del Open de Australia ya descansa con su familia pic.twitter.com/chqLtBRJBf
— La 7 Deportes (@la7deportes) February 3, 2026
«Ahora en la parte de arriba», respondió el tenista mientras entraba al ascensor. El cansancio, de hecho, ha provocado que Alcaraz se baje del torneo de Róterdam y no vuelva a las pistas hasta finales de febrero, cuando competirá en Doha antes de ir a Estados Unidos a por Indian Wells y Miami. Este último es el torneo donde empezó todo hace un año. La derrota ante Goffin fue un punto de inflexión.
Alcaraz se convirtió en Australia en el tenista más joven de siempre en conseguir los cuatro Grand Slam. Sonrío dentro de la pista porque sonrío fuera. Lo primero no ocurre sin lo segundo. Durante su estancia en Australia ha disfrutado a su manera. Jugó a las cartas con su equipo, al popular juego de mesa The Mind, que consiste en descartar cartas numeradas del 1 al 100 en orden ascendente sin hablar con el resto de participantes, se vistió de Gladiador con una careta y actuó como botones del hotel Crown Towers de Melbourne.
El ‘otro’ Open de Australia de Alcaraz
Alcaraz se atavió con la ropa de un botones, sombrero incluido, e incluso se probó un bigote postizo que finalmente descartó. Nada más bajar en el ascensor se encontró con un conocido, Aliassime. «Si necesitas cualquier cosa, avísame», le dijo en tono jocoso. Se metió más en el papel hasta el punto de ayudar a sacar maletas, aunque fue reconocido de inmediato y se fotografió con los aficionados.
También dio rienda suelta al golf, otra de sus pasiones, y lo hizo junto a una leyenda del tenis. Compartió hoyos con Roger Federer. «Siempre hay tiempo para jugar al golf. Tuve la suerte de jugar con él. Su juego es tan bonito como su tenis. No me sorprende, todo lo que hace lo hace con estilo. Tiene un swing bonito, juega muy bien, lleva un par de años jugando y su nivel es muy bueno. Yo llevo cinco años jugando y me ganó», dijo Alcaraz.
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