Poca gente lo sabe, pero ya se ha perdido el 80% de este desconocido idioma que aún se habla en Zamora
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Sabemos que, además del español, en nuestro país se hablan otros idiomas como el valenciano, el gallego, el euskera o el catalán. Sin embargo, hay otras lenguas olvidadas y que están a punto de desaparecer. En Zamora tienen un buen ejemplo.
Se trata del sanabrés, también conocido como senabrés, un dialecto del asturleonés que durante siglos fue la forma natural de comunicarse en la comarca de Sanabria. Hoy, apenas entre el 15% y el 20% de la población lo habla con fluidez, y los expertos calculan que ya se ha perdido en un 80%.
El retroceso es muy evidente. El sanabrés sólo sobrevive mediante expresiones sueltas, palabras heredadas y en la memoria de los más mayores, pero hace décadas que dejó de ser una lengua de uso habitual.
El idioma de Zamora que ya casi nadie sabe hablar en España
El sanabrés forma parte del dominio lingüístico asturleonés, dentro del llamado leonés occidental. Se hablaba de forma cotidiana en pueblos como San Martín de Castañeda, Vigo de Sanabria o El Puente, pero su presencia en 2026 es cada vez más residual.
El castellano ha ocupado todos los espacios: la administración, la educación, los medios de comunicación y la señalización. Esto ha provocado que el sanabrés quede relegado al ámbito familiar.
Eso en el mejor de los casos. En la mayoría sólo se conservan unas pocas palabras y ni en las familias donde era habitual se sigue usando. La emigración juvenil y la falta de transmisión generacional han acelerado una desaparición que muchos consideran imparable.
A pesar de su valor cultural, la lengua carece de una protección real. El Estatuto de Autonomía de Castilla y León reconoce la necesidad de preservar el leonés, pero la normativa específica nunca se ha desarrollado. En la práctica, el sanabrés sigue sin respaldo institucional efectivo.
Por qué recuperar el sanabrés en Zamora es una misión imposible
Uno de los grandes frenos para la supervivencia del sanabrés es su ausencia en el sistema educativo. Salvo iniciativas puntuales en algún centro de la comarca, la lengua no forma parte del currículo escolar.
Esto contrasta con otras comunidades como Asturias, donde el asturleonés cuenta con una mayor presencia en las aulas. En Sanabria, el contacto de los niños con su lengua tradicional es mínimo.
Según datos de Naciones Unidas, el 40% de la población mundial no recibe educación en su lengua materna. En comarcas rurales como Sanabria, esta cifra es aún mayor.
Sin enseñanza reglada, el futuro del sanabrés depende exclusivamente de la transmisión oral de una generación cada vez más envejecida. A eso hay que sumarle la prácticamente nula inversión pública.
La pérdida cultural e histórica en León si desaparece el sanabrés
Más allá del idioma, lo que está en juego es una forma de entender el mundo. Con la desaparición del sanabrés se pierden trabajos tradicionales, costumbres rurales y una toponimia única. Nombres de montes, caminos y barrios están siendo sustituidos por versiones castellanizadas o directamente olvidados.
También desaparecen palabras vinculadas al trabajo del campo, a la ganadería o a la vida cotidiana de los pueblos. Cada término perdido es una parte de la historia que se borra.
La buena noticia es que todavía quedan personas dispuestas a defender el idioma. Varios colectivos culturales han recopilado diccionarios, gramáticas y relatos en sanabrés.