Alarma en Europa por leche infantil contaminada: tercer bebé muerto en Francia y nuevas hospitalizaciones
Las autoridades sanitarias recomiendan dejar de administrar productos que hayan sido retirados del mercado

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Francia se enfrenta a una creciente crisis sanitaria tras confirmarse la muerte de un tercer bebé cuya alimentación con leche de fórmula infantil está siendo investigada por posibles vínculos con productos contaminados con una toxina. El caso ha activado una cadena de retiradas de productos en varios países europeos y una intensa vigilancia de las autoridades sanitarias.
Las autoridades francesas han confirmado que se está investigando la muerte de un tercer bebé en el contexto de una alerta sanitaria relacionada con fórmulas infantiles sospechosas de contaminación. Este último caso se suma a dos muertes previamente anunciadas, desencadenando una investigación penal en Burdeos para determinar si existió una relación con el consumo de estos productos.
Aunque las investigaciones continúan, los fiscales franceses tratan de establecer si la mortalidad está vinculada a lotes de leche investigados, pues hasta ahora no se ha establecido de manera concluyente una relación causal entre el consumo y las muertes. Por otra parte, las autoridades sanitarias francesas señalan que han sido hospitalizados al menos 14 bebés en Francia que consumieron las leches involucradas en la investigación.
Hospitalizaciones en Francia y Europa
Además de las muertes, Francia ha registrado varias hospitalizaciones de bebés que habrían consumido leche de fórmula sospechosa de estar contaminada, aunque en muchos casos la relación directa aún no ha sido confirmada en laboratorio.
Este fenómeno no se limita a Francia: en países como el Reino Unido se han notificado decenas de casos de bebés con síntomas gastrointestinales tras consumir productos similares, mientras que Bélgica y Dinamarca han anunciado también casos sospechosos.
La toxina bajo sospecha: cereulida
Los informes de autoridades sanitarias apuntan a la cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, como uno de los factores que ha motivado las retiradas de productos. Esta toxina es resistente al calor y podría provocar vómitos, náuseas y diarrea, síntomas que se han observado en varios bebés afectados.
Varios lotes de fórmulas infantiles de marcas distintas —incluidas algunas procedentes de Francia— han sido retirados en Francia y otros países bajo la alerta de la posible presencia de esta toxina.
Acciones de retirada y respuesta de la industria
Ante estas sospechas, distintos fabricantes han ampliado las retiradas de lotes de fórmula en distintos mercados europeos. Las decisiones de retirada se han tomado como medidas preventivas, en muchos casos sin que se haya demostrado de manera definitiva la presencia de la toxina en todos los lotes implicados.
La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha establecido umbrales de seguridad para la cereulida, lo que ha impulsado nuevas retiradas y controles más estrictos en varios países.
Repercusiones en España y en la UE
La alerta también ha tenido impacto fuera de Francia: en España ocho bebés presentaron síntomas gastrointestinales tras consumir leches infantiles ya retiradas, de los cuales cinco requirieron hospitalización, aunque todos evolucionaron favorablemente.
El Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) mantiene la vigilancia de los casos relacionados en la Unión Europea y ha considerado el riesgo como moderado, aunque sigue destacando la vulnerabilidad de los lactantes menores de un año.
Qué deben saber los padres y cuidadores
Las autoridades sanitarias recomiendan dejar de administrar productos que hayan sido retirados del mercado y consultar a profesionales de salud si se observan síntomas gastrointestinales en bebés tras el consumo.
Los síntomas que se consideran de alerta incluyen vómitos persistentes, diarrea intensa o signos de deshidratación, especialmente en menores de seis meses. Es aconsejable comprobar los lotes de fórmula y seguir las instrucciones de las agencias sanitarias sobre productos afectados.