Receta de crema de pollo y almendras


Esta crema de pollo y almendras es un entrante que podemos completar con unas tostadas o unos guisantes para darle un poco de alegría.
Esta crema de pollo y almendras es un entrante que podemos completar con unas tostadas o unos guisantes para darle un poco de alegría. Lo mejor de esta crema es que estará igual de buena en caliente que en frío. Si empezamos a tener ganas de un primero de cuchara y una crema para poder disfrutar de un plato que empieza a señalar otoño. Los protagonistas de esta crema son, el pollo, una carne blanca con muchas proteínas que se fusionará a las mil maravillas con un fruto seco sin rival, las almendras. Toma nota de cómo preparar una crema de pollo y almendras espectacular.
Ingredientes:
Cómo preparar una crema de pollo y almendras
- Esta crema es muy fácil de preparar, solo necesitamos unos ingredientes básicos para conseguir el mejor resultado posible.
- Nos pondremos manos a la obra con un sencillo sofrito, para que nos sirva de base de esta deliciosa crema.
- Pelamos la cebolla y la cortamos en trocitos pequeñitos. Repetimos el proceso con el puerro, le quitamos la parte verde y cortamos la blanca.
- En una sartén añadimos un poco de mantequilla, pochamos la cebolla y el puerro. Cuando estén casi lista pondremos la carcasa del pollo para hacer un sencillo caldo, le dará sabor a la receta,
- La pechuga de pollo, la lavamos bien y la cortamos en trocitos, se cocinará más rápidamente y al ser una crema estará perfectamente integrada.
- Retiramos la carcasa de polo y le añadimos el pollo. Le damos color a este ingrediente antes de empezar a crear la crema. Salpimentamos al gusto todo el conjunto.
- Ponemos la harina para que se tueste un poco, la idea es hacer una especie de bechamel con todo el sabor del pollo.
- Cuando la harina esté tostada, vamos introduciendo poco a poco la leche evaporada mientras va espesando.
- Las almendras acabarán de cubrir de gloria esta receta. Con todo listo, nos quedará darle el acabado crema.
- Trituramos el conjunto hasta que quede una salsa fina. Podemos ponerle más leche si nos queda demasiada espesa o espesar un poco más con harina.
- Servimos esta delicia con un poco de verde, de la mano de unos guisantes cocidos o perejil para decorar y el toque crujiente del pan. Atrévete a probar esta maravilla.
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