Paleontología

Hallazgo asombroso de la Edad de Hielo: desentierran un inmenso colmillo de elefante con más de 100.000 años

Colmillo, descubrimiento, paleontología
Colmillo fósil de Notiomastodon platensis. Imagen: Museo de Ciencias Naturales de Miramar.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La paleontología recuerda que, mucho antes de nuestra historia, otros seres habitaron la Tierra en tiempos distintos y acabaron quedando enterrados bajo el suelo que hoy estamos pisamos.

En este caso, lo que ha salido a la luz es un colmillo gigante que permaneció sepultado durante milenios, cuando el clima y el paisaje eran muy distintos a los actuales.

El descubrimiento ha tenido lugar en la provincia de Buenos Aires y ha estado a cargo de un equipo del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar «Punta Hermengo».

El trabajo minucioso culminó con la extracción de una pieza única, capaz de aportar información relevante sobre los animales que habitaron la región hace más de 100.000 años.

Hallan un colmillo de elefante gigante con más de 100.000 años de la Edad de Hielo

El hallazgo se produjo en la Reserva Natural Centinela del Mar, situada a unos 50 kilómetros al sur de la ciudad de Miramar. En ese entorno costero, conocido por su riqueza paleontológica, los investigadores localizaron una defensa fósil perteneciente a Notiomastodon platensis, una especie de elefante prehistórico que formó parte de los ecosistemas del Cuaternario.

La pieza apareció incrustada en sedimentos muy antiguos, con una datación estimada superior a los 100.000 años. Las tareas de excavación exigieron varias jornadas de trabajo continuo.

El equipo del museo contó con la colaboración de voluntarios vinculados a la Tecnicatura en Paleontología que se imparte en Miramar, además de personal técnico del Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia.

Cómo es el colmillo fósil recuperado en Centinela del Mar

Aunque se lo denomina colmillo, desde el punto de vista científico se trata de un incisivo de crecimiento continuo. Está compuesto de marfil, un material que, al perder la humedad del sedimento, tiende a agrietarse y desintegrarse.

Es justo por esa razón por la que su recuperación casi íntegra supuso un desafío técnico y exigió un trabajo realizado con mucho cuidado. El colmillo mide más de un metro y medio de longitud y conserva una curvatura suave, orientada hacia el exterior y hacia arriba, rasgo característico de este tipo de animales.

La forma y el tamaño indican que perteneció a un ejemplar adulto de gran tamañp. En vida, estos animales podían alcanzar varios metros de altura y un peso de varias toneladas.

El colmillo no tenía una función únicamente defensiva, sino que también servía para remover el suelo, arrancar cortezas de los árboles y marcar territorio.

Por qué este colmillo es importante para la ciencia

Más allá de las dimensiones de este colmillo, el interés principal reside en su integridad. Los restos de marfil suelen aparecer rotos o incompletos, por lo que no es habitual encontrar una pieza casi entera. Por eso, este hallazgo tiene un valor especial para el estudio de la megafauna del sudeste de Buenos Aires.

Además, el contexto estratigráfico quedó bien documentado, lo que permitirá avanzar en futuras investigaciones sobre los cambios ambientales y climáticos que se produjeron durante el Pleistoceno tardío.

La zona de Centinela del Mar ya habíam aparecidos otros restos de grandes mamíferos, pero este hallazgo refuerza su importancia dentro del mapa paleontológico regional.

Actualmente, el colmillo se encuentra en el laboratorio del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar, donde se llevan a cabo tareas de conservación y acondicionamiento. Una vez finalizado ese proceso, la pieza se incorporará a la exhibición permanente.

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