OKENTREVISTA

Ayuso: «Sí, soy católica y prácticamente voy a misa todas las semanas»

Ayuso desvela su relación con la fe: "No se trata de lo que a mí me gusta, se trata de lo que uno ha heredado"

Ver vídeo

Isabel Díaz Ayuso confiesa en una entrevista exclusiva con OKDIARIO que va a misa prácticamente todas las semanas, aunque no siempre por devoción propia. «La misa muy poco, pero voy mucho por trabajo», reconoce la presidenta de la Comunidad de Madrid con su característica franqueza, explicando que la agenda institucional la lleva semana tras semana a procesiones, funerales, congregaciones y misas especiales en una región que, recuerda, «es un pueblo de fe y de tradición». Ayuso reivindica sin complejos la raíz católica de España y la defiende como parte irrenunciable de la identidad colectiva: «No se trata de mi fe o de lo que a mí me gusta. Se trata de lo que uno ha heredado».

Una tradición que, a su juicio, define lo mejor del carácter español: «Somos un país de tradición católica que significa que respetamos la libertad y la vida como los bienes principales que tiene el hombre». Y lanza una advertencia a quienes pretenden ignorar o borrar esa herencia: «Si tú no conoces aquello que aspiras a gobernar, lo único que vas a hacer es transformarlo a tu pequeño mundo. Y no tienes derecho a transformar sociológicamente a tu conveniencia a una sociedad.»

P.- ¿Va usted a publicar la lista de objetores al aborto, como le ha indicado un juez? Esto todavía tiene recorrido judicial y como le exige el wokismo patrio, ¿o se va a mantener en sus trece? ¿Va a garantizar el derecho al secreto de la gente que libremente objeta?

R.- No voy a permitir, desde luego, que ningún médico sea señalado en la Comunidad de Madrid por hacer algo que vaya en contra de su conciencia, porque en cumplimiento estricto de la Constitución española hay distintos artículos que protegen su libertad religiosa, su libertad de conciencia. Y eso es lo que haremos. Y a estas alturas estamos ahora mismo en los juzgados defendiéndolo. Llegado el caso, desde luego, siempre preferiré hacer caso a un juez que no a una ley sectaria. Por tanto, vamos a dar todas las batallas hasta que podamos asegurarnos que ningún médico es señalado por obrar en contra de su conciencia y también de su obra. Porque los médicos cuando deciden estudiar medicina, que no es una carrera especialmente sencilla, no lo hacen precisamente para esto.

P.- Usted habla de la cruz, habla del aborto. ¿Usted está a favor o en contra del aborto?

R.- Yo pienso que el aborto debe ser legal. Tiene que ser seguro, pero ha de ser poco frecuente. Y estamos en un país donde se abortan más de 100.000 vidas cada año y por tanto, decir que hay que ir a más y fomentarlo todavía más me parece una atrocidad. Primero, porque en la mayoría de los casos se puede evitar. Segundo, porque la peor parte siempre se lo llevan las mujeres. Y por supuesto, el no nacido al que nadie consulta. Y luego el sistema sanitario tampoco puede estar viendo cómo el 33, cerca del 33, 35, hasta ya el 40% de los abortos son reincidentes. Yo creo que es una sociedad muy despistada la que lo celebra, cuando precisamente estamos en un país donde no nacen niños, que es una de nuestras principales preocupaciones. Somos un país muy envejecido. Lo es Europa, pero especialmente España e Italia, porque por múltiples motivos esto es así. Pues ponemos la maternidad entre las prioridades y al final estamos abocados a tener una sociedad cada vez más vieja que cada vez es escuchada menos fuera, tiene una voz menos pujante y es una sociedad que al estar más sola, tener menos hermanos, menos abuelos, menos familia, está mucho más perdida. Y parte de lo que nos ocurre tiene en esto la explicación. Nos deshumanizamos y creo que nos confundimos cuando las prioridades están despistadas. Y vaya por delante que no soy el mejor ejemplo para decirle a nadie cómo ha de vivir, pero sí que pienso que nos cuentan que el progreso es otra cosa y yo pienso que el equilibrio es la libertad.

P.- ¿Usted es católica?

R.- Sí. La misa muy poco, pero voy mucho por trabajo, así que ya me doy por pasada por misa, porque estoy todo el día. Al final siempre estamos: cuando no son procesiones, son funerales; cuando no son… Por ejemplo, Madrid, que es un pueblo de fe y de tradición. Y siempre cuando no es una congregación es una misa especial. Así que prácticamente voy a misa todas las semanas.

P.- No lo sabía.

R.- Finalmente acabo yendo porque gracias a mi trabajo estoy en contacto con ello. También te diré que no se trata de mi fe o de lo que a mí me gusta. Se trata de lo que uno ha heredado. Nosotros somos un país de tradición católica.

P.- Lo que le gusta a la mayor parte de los madrileños.

R.- Somos un país de tradición católica que significa que respetamos la libertad y la vida como los bienes principales que tiene el hombre. Somos, por tanto, un país que respeta al prójimo, a la familia, al otro, al bien común, la redención, el perdón, la segunda oportunidad, la civilización que trasladamos a América. Y también somos un país que alberga unas tradiciones. Por ejemplo, la primera plaza de toros del mundo. Somos una región de cruce de caminos. Si tú no conoces aquello que aspiras a gobernar, lo único que vas a hacer es trasladarlo, o más bien transformarlo, a tu pequeño mundo y no tienes derecho a transformar sociológicamente a tu conveniencia a una sociedad. Si uno conoce lo que es Madrid y lo que es España, sabe que somos un país aconfesional, pero que es profundamente católico en su mayoría y por eso pienso que esto hay que defenderlo, que no imponerlo, porque una sociedad que no se conoce a sí misma está abocada a perderse absolutamente.

Lo último en España

Últimas noticias