Todo el mundo pone cactus, pero hay una opción mejor: la planta que apenas necesita agua y llena de flores tu jardín
El aumento de las temperaturas y los periodos de sequía cada vez más prolongados han cambiado la forma de diseñar jardines en España. Frente a especies que requieren riegos constantes y un mantenimiento intensivo, muchos hogares buscan alternativas capaces de soportar el calor.
La dimorfoteca, también conocida como margarita africana, se ha convertido en una de las plantas ornamentales más valoradas para jardines sostenibles y terrazas de bajo consumo hídrico.
Su resistencia, la facilidad de cultivo y su abundante floración durante gran parte del año la sitúan como una opción cada vez más presente en espacios exteriores de clima cálido y seco.
La dimorfoteca, una planta resistente para jardines de bajo consumo hídrico
La dimorfoteca u osteospermum destaca como una planta de origen sudafricano que muestra una excelente adaptación al clima mediterráneo. Esta especie pertenece a la familia Compositae, compartiendo parentesco con los crisantemos y los girasoles.
Su popularidad en los exteriores españoles crece gracias a su carácter rústico y su capacidad para ofrecer una floración vistosa durante la primavera y el verano.
En cuanto a su fisonomía, esta planta suele alcanzar los 50 centímetros de altura cuando crece directamente en el suelo del jardín, reduciendo su porte a unos 30 centímetros si el cultivo se realiza en maceta.
Según informa Interflora, sus flores presentan una gama cromática muy variada que abarca desde el blanco puro hasta intensos tonos naranjas, amarillos y morados. Un detalle curioso de su biología es que sus pétalos se abren con el sol y se cierran al llegar la noche.
¿Cómo cuidar la margarita africana para una floración espectacular?
Para lograr un jardín radiante, debes respetar tres reglas fundamentales: mucho sol, buen drenaje y riegos regulares pero controlados.
La exposición solar directa resulta fundamental. Cuanta más luz reciba la planta, más intensos serán sus colores y más profusa su floración. No obstante, si trasladas un ejemplar de una zona de sombra a pleno sol, conviene realizar el proceso de forma gradual para evitar quemaduras en sus hojas.
El suelo no requiere condiciones extremas, ya que la margarita africana se adapta incluso a terrenos calcáreos. Sin embargo, el sustrato debe facilitar la aireación y evitar el encharcamiento, una condición que podrá pudre las raíces con facilidad.
Para ejemplares en maceta, los especialistas recomiendan una mezcla de sustrato universal con un 30% de perlita para optimizar el drenaje.
Consejos para el mantenimiento de plantas resistentes a la sequía en el exterior
A pesar de su resistencia a la falta de agua, la dimorfoteca agradece aportes hídricos estratégicos. Durante el verano, conviene regar cada dos días si la planta lo solicita, mientras que en invierno basta con una frecuencia semanal.
Estas plantas resistentes a la sequía no solo beneficia al medioambiente, sino que permite disfrutar de la naturaleza a personas con poco tiempo o principiantes en la jardinería.
En lo referente a la temperatura, la margarita africana tolera bien el calor intenso y soporta heladas breves de hasta -5 grados centígrados. Tras la temporada de floración, una poda intensa cerca del sustrato ayuda a que la planta brote con más vigor el año siguiente.
Finalmente, debes vigilar la aparición de plagas comunes como el pulgón, la mosca blanca o la araña roja, especialmente durante los meses de mayor estrés térmico.