La mitad de los ilegales que han entrado en Ceuta se quedará en España pese al acuerdo de devolución con Marruecos
En la última crisis migratoria provocada por Marruecos solo se devolvieron a 4.000 de los 12.000 inmigrantes ilegales
Fuentes policiales lamentan que más de 10.000 inmigrantes ilegales que han entrado en Ceuta conseguirán quedarse en España
Interior prohíbe a la Policía pedir la expulsión de los extranjeros reincidentes si han solicitado ya la regularización
La TV marroquí ya cifra en 30.000 los inmigrantes que han entrado ilegalmente en Ceuta las últimas 24 horas

Fuentes policiales no tienen dudas sobre el alcance y las consecuencias de esta nueva crisis migratoria que sufre la ciudad autónoma de Ceuta, propiciada por Marruecos. La riada de inmigrantes ilegales se prolongará al menos durante este viernes y más de la mitad de los más de 30.000 inmigrantes que según Marruecos han entrado ilegalmente en España lograrán quedarse pese al acuerdo de devolución con el reino norteafricano.
Pedro Sánchez y su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajan este viernes a Ceuta ante la crisis migratoria que afecta a la ciudad autónoma, tras anunciar que España y Marruecos han acordado la devolución, lo antes posible, de todos los inmigrantes que han entrado ilegalmente en la ciudad.
Las fuentes consultadas advierten que, según sus previsiones, más de la mitad de los inmigrantes ilegales que han entrado en Ceuta no serán devueltos a Marruecos y conseguirán quedarse en España. Los cálculos se traducen en que miles de inmigrantes ilegales, en una cantidad que supera el 20% de la población de la ciudad autónoma, han violado con absoluta facilidad las fronteras de España.
Miles de menores no acompañados
Para llegar a esas conclusiones, fuentes policiales se basan en las anteriores crisis migratorias que ha sufrido la ciudad. En aquellas ocasiones, se contaban miles de menores de edad entre los inmigrantes ilegales que irrumpieron en Ceuta y cientos de ellos no fueron devueltos a sus familias, ya fuera porque los menores no colaboraron, Marruecos no quiso aceptarlos o sus familias tampoco los quisieron de vuelta en sus hogares.
La última de estas crisis fronterizas, la del año 2021, tuvo un impacto enorme en la ciudad autónoma. Los datos de aquella entrada masiva de inmigrantes que se prolongó durante 48 horas, entre el 17 y 19 de mayo, determinaron que más de 12.000 personas habían ingresado ilegalmente en España.
De aquellos 12.000 inmigrantes ilegales que entraron de igual forma que sus compatriotas llegados a Ceuta en las últimas horas, no se consiguió devolver ni a la mitad. Más de 800 menores extranjeros no acompañados quedaron bajo la tutela del gobierno local y se recibieron llamadas de más de 4.000 familias marroquíes preguntando por sus hijos desaparecidos.
Hace cuatro años, más de 1.500 personas fueron devueltas en las horas posteriores a la avalancha. La cifra de devoluciones alcanzó el número de 4.000 en los meses siguientes, y una cifra cercana a los 1.000 inmigrantes regresó de forma voluntaria a Marruecos. Más de la mitad no volvieron a su país y se calcula que cerca de 6.000 inmigrantes ilegales se quedaron de forma irregular en España.
Se investiga la complicidad de Marruecos
Ahora, como ya ocurrió en la crisis migratoria de 2021, se investiga la responsabilidad del Gobierno de Marruecos en la crisis migratoria de este 2026.
Entonces, las investigaciones e informes policiales y del CNI constataron que las «altas instancias» marroquíes (con nombres y cargos) estaban detrás de la operación migratoria para desestabilizar a España.
Durante la crisis de 2021, diversas fuentes, incluidos medios de comunicación afines al Gobierno de Marruecos, hicieron correr rumores para alentar la avalancha migratoria asegurando que España iba a dar permisos de residencia a todos los inmigrantes, que la frontera de Ceuta estaba abierta para todos o incluso que la estrella del fútbol, Cristiano Ronaldo, iba a jugar un partido de fútbol en la ciudad.
Durante horas, los gendarmes marroquíes se retiraron de sus puestos fronterizos e incluso policías españoles publicaron vídeos en los que se les veía abriendo la frontera a los inmigrantes ilegales. La conclusión es que la crisis migratoria fue una herramienta política usada por Marruecos para hacer cambiar de rumbo la postura de España en la cuestión del Sáhara.
En esta ocasión, Marruecos y España se han apresurado a culpar a las mafias de la inmigración y a su oportunismo, tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo que ha descubierto un agujero legal a los inmigrantes ilegales que intenten entrar en Ceuta.