Furor en la hidrología española: los embalses del río Segura rozan el 60% de su capacidad y doblan las cifras del año pasado
Los embalses españoles pasan por rachas de todo tipo, algunas de sequía prolongada y otras de recuperación notable. Esta es de las segundas, y llega en una cuenca que llevaba años con los números en rojo.
Los pantanos de la cuenca del río Segura rozan el 60% de su capacidad, con 678 hectómetros cúbicos almacenados. El dato dobla las cifras registradas en las mismas fechas del año pasado, cuando la cuenca apenas llegaba al 31% con 353 hm³.
Mientras la reserva hídrica española se sitúa en conjunto al 83,9% según el último boletín del Ministerio para la Transición Ecológica, el Segura sigue siendo la cuenca más ajustada de la península, pero con una recuperación que los técnicos califican como una de las mejores de la última década.
Los expertos confirman que el embalse del río Segura no llegaba a estos niveles desde hace una década
La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) atribuye la recuperación a dos factores combinados. Por un lado, los temporales de lluvia en el Mediterráneo y las borrascas atlánticas de los primeros meses del año. Por otro, el aporte continuo del trasvase Tajo-Segura, que nutre infraestructuras clave como el embalse de La Pedrera, en Alicante, con capacidad para 246 hm³.
El Cenajo, el embalse más grande de la cuenca con 437 hm³ de capacidad, regula el eje principal del río entre Albacete y Murcia. La Fuensanta, en Albacete, recoge las primeras aguas del Segura y garantiza el caudal hacia el resto de la red. Talave y Camarillas, situados en el río Mundo, funcionan como puerta de entrada del trasvase desde el centro de la península.
La mejora generalizada de los niveles ha permitido a la CHS plantear el levantamiento de las restricciones extraordinarias de riego que llevaban meses vigentes en la región.

Cuál es el impacto de los embalses del Segura en la agricultura y el consumo urbano
La cuenca cuenta con 15 embalses principales gestionados por la CHS. Su gestión condiciona directamente la actividad de tres comunidades autónomas: la Región de Murcia, la provincia de Alicante y la provincia de Albacete.
El 87% del agua de la cuenca va destinado a la agricultura, lo que convierte estos pantanos en el soporte directo de la huerta de Europa, como se conoce a los campos de Cartagena, el Valle del Guadalentín y el sur de Alicante.
El agua acumulada abastece también a más de 2,5 millones de personas. A través de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, el suministro llega a unos 80 municipios de Murcia y Alicante, con una demanda que se dispara cada verano por el turismo.
Embalses como Algeciras, Santomera y Alfonso XIII tienen además una función de defensa frente a inundaciones: retienen el agua de las riadas provocadas por episodios de gota fría o DANA para proteger ciudades como Murcia, Orihuela y Guardamar del Segura.
La situación actual es positiva para una cuenca que arrastra años de déficit estructural, pero la CHS advierte de que la dependencia del trasvase Tajo-Segura sigue siendo alta y que los niveles pueden caer con rapidez en los meses de verano, cuando la demanda agrícola y el consumo urbano alcanzan su pico. La gestión de los próximos meses determinará si la recuperación se consolida, o queda solo en un paréntesis favorable.