Japón va un paso por delante de todo el mundo: crean un método para asegurarse de que las anguilas de sus criaderos sean hembras
Un grupo de investigadores de Japón ha desarrollado un método para lograr que casi todas las anguilas criadas en sus criaderos sean hembras. La técnica consiste en añadir isoflavonas de soja, unos compuestos naturales de la soja que actúan como hormonas femeninas, al pienso de los ejemplares jóvenes durante una etapa concreta de su crecimiento.
En condiciones normales, más del 90 % de las anguilas de acuicultura se convierten en machos. Las hembras resultan más rentables, porque crecen hasta un tamaño mayor y conservan una carne más blanda aunque se las engorde.
Más del 99 % de la producción japonesa de anguila procede de granjas, de modo que controlar el sexo de los ejemplares tiene un peso directo en el mercado.
El trabajo lo ha firmado un equipo del Centro de Investigación Pesquera de la Prefectura de Aichi. Los resultados se publicaron en la revista científica International Journal of Molecular Sciences.
¿Cómo se logra que las anguilas de criadero sean hembras en Japón?
El equipo japonés mezcla isoflavonas de soja en el alimento de las crías cuando todavía pesan menos de un gramo y mantiene esa dieta hasta que superan los primeros gramos de peso. Durante ese período, cuando el sexo del animal aún no está definido, el compuesto orienta el desarrollo hacia el de una hembra.
El estudio se realizó con la anguila japonesa (Anguilla japonica), la especie que sostiene casi toda la producción del país.
Sin ningún tratamiento, cerca del 93 % de los ejemplares terminaban siendo machos. Con las dosis más altas de isoflavonas, en cambio, más del 96 % pasaba a ser hembra, lo que invierte por completo la proporción natural.
¿Por qué las isoflavonas de soja convierten a las anguilas en hembras?
Las isoflavonas de soja son sustancias presentes en alimentos como el tofu o la leche de soja. Su estructura química se parece a la de los estrógenos, las hormonas femeninas, por lo que actúan como un estrógeno de origen vegetal dentro del organismo del pez.
Al analizar las gónadas de los ejemplares tratados, el equipo observó que se activaban los genes asociados a las hembras y se apagaban los propios de los machos. Una de estas isoflavonas, la genisteína, resultó mucho más eficaz que las demás para dirigir ese cambio.
El tratamiento solo se aplica durante esa fase temprana, de modo que, cuando la anguila alcanza el tamaño para su venta, ya no quedan restos de isoflavonas en su carne. Ese detalle resultó clave para que la técnica pudiera trasladarse a la producción comercial.
El consorcio japonés y el pienso patentado para criar anguilas hembra
Desde 2018, el Centro de Investigación Pesquera de la Prefectura de Aichi trabajó junto a la Universidad de Kumamoto, la Universidad de Hokkaido y varias empresas del sector para convertir el hallazgo en una técnica aplicable en las granjas.
De esa colaboración salió un pienso comercial con isoflavonas de soja que obtuvo su patente en 2021. Según Nippon, el producto se añade en una pequeña proporción al alimento habitual y ya se utiliza en criaderos de prefecturas como Shizuoka y Kagoshima.
¿Por qué se prefieren las anguilas hembra para el consumo?
Las anguilas hembra crecen más y mantienen la carne blanda aunque se las engorde hasta un tamaño mayor, lo que permite obtener dos raciones de un mismo ejemplar. Esa ventaja explica el interés de los criaderos por producir hembras de forma controlada.
La preferencia también se ha medido con los consumidores. En una cata celebrada en 2022, más del 85 % de las más de 800 personas participantes eligió la carne de las hembras frente a la de los machos.
El principal responsable del proyecto, el investigador Inaba Hiroyuki, recibió en 2025 el premio al joven investigador que concede el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón por este trabajo.