Defensa cedió el Castillo de San Carlos a Marruecos para celebrar la Fiesta del Trono el mismo día de la invasión de Ceuta
La fortificación militar ubicada en Palma acogió la recepción oficial del Consulado General de Marruecos en Baleares
Mandos de la Policía avisan de que siguen sin «orden clara» del Gobierno sobre cómo actuar ante un nuevo asalto a Ceuta
El contraste resulta difícil de pasar por alto. Mientras España desplegaba efectivos militares en Ceuta ante una crisis fronteriza de dimensiones extraordinarias, en Palma el 30 de julio se abrían las puertas de un recinto vinculado a Defensa para acoger la recepción oficial del Consulado General de Marruecos en Baleares con motivo de la celebración del rey Mohammed VI.
El acto, celebrado en el Castillo de San Carlos, estuvo encabezado por el cónsul general de Marruecos en las Islas, Zakaria Balga, y reunió a representantes institucionales, diplomáticos, empresarios y miembros destacados de la comunidad marroquí.
Entre ellos estaba Othman Ktiri, propietario de la compañía OK Mobility, una de las figuras empresariales de origen marroquí con mayor proyección en Mallorca. Ktiri participó en la celebración y compartió públicamente en las redes sociales su presencia en el acto, donde coincidió con otros representantes destacados de la comunidad marroquí.
La coincidencia temporal es especialmente llamativa: mientras en Ceuta se producía una entrada masiva de personas procedentes de Marruecos durante los días 30 y 31 de julio, en Mallorca se celebraba oficialmente al monarca marroquí en un espacio relacionado con el Ministerio de Defensa.
El Gobierno que preside Pedro Sánchez llegó a cifrar en 72.000 las entradas producidas durante la crisis, mientras que posteriormente desde el Ejecutivo se manejó también una cifra cercana a 80.000. La situación obligó a reforzar la seguridad y a desplegar efectivos militares en la ciudad autónoma.
La escena plantea una pregunta incómoda: ¿cómo se explica que Defensa facilite un recinto de carácter militar para homenajear al rey de Marruecos mientras España moviliza al Ejército ante una crisis fronteriza procedente del mismo país?
Sin duda, la imagen representa una muestra de excesiva complacencia institucional con Marruecos. Y la presencia de Othman Ktiri, propietario de OK Mobility, añade otro elemento de interés a una recepción que se celebraba mientras Ceuta se encontraba en el centro de una grave crisis.
La fotografía resulta difícil de ignorar: militares españoles desplegados en Ceuta y, al mismo tiempo, un castillo vinculado a Defensa convertido en escenario de celebración del rey de Marruecos, con destacados empresarios de origen marroquí entre los invitados.
Más allá del protocolo diplomático, el episodio abre un debate sobre hasta dónde debe llegar la deferencia de las instituciones españolas hacia Marruecos cuando están en juego la seguridad fronteriza y los intereses de España.
Como publicaba ayer este medio, los militares de Ceuta se han hartado de la situación que sufren y se movilizarán mañana, 16 de septiembre, en protesta por el aumento de las agresiones. «No nos dejan defendernos», han declarado a OKDIARIO desde el colectivo, denunciando que sólo se les permite llevar un fusil para cada cuatro, cinco o seis efectivos para el patrullaje en la ciudad autónoma frente a los más de 20.000 ilegales que permanecen en ella, cuando en el resto de España se les dota de uno de forma individual.
Los militares se sienten «impotentes» ante la limitación que sufren para garantizar la seguridad en las calles de la ciudad autónoma y también para defenderse ante los numerosos ataques que están sufriendo a manos de los inmigrantes ilegales, que cada vez actúan con más violencia.
Como ya ha informado este periódico, ya hay efectivos con fractura de peroné y multitud de traumatismos por las agresiones de los invasores que deambulan por Ceuta.