El cónsul de Rosario reclutó nacionalizados vendiéndoles la «nacionalidad europea»: «Puedes instalarte en 27 países más»
Argentina representa el 40% de las solicitudes de nacionalidad a nivel mundial por la Ley de Nietos
El PSOE se retrata con la farsa del exilio: «Hicimos que los descendientes de emigrantes del siglo XIX sean españoles»

El cónsul de España en Rosario (Argentina), Pablo Platas Casteleiro, defendió públicamente la existencia de la «nacionalidad europea» y cómo el Gobierno español la estaba facilitando a través de la Ley de Nietos.
El experimentado diplomático gallego dio un paso más en la propaganda habitual del Gobierno de Pedro Sánchez con la Ley de Nietos. «Con el pasaporte español tienes la nacionalidad europea», sostuvo.
«Cuando tienen el pasaporte español puedes decidir instalarte en 27 países más. Tenéis el derecho porque sois ciudadanos europeos», afirmó Platas durante una entrevista concedida a la emisora Rosario La Ciudad. «Dejas una puerta abierta, un derecho», añadió al explicar las posibilidades que ofrece la nacionalidad española a decenas de miles de descendientes de emigrantes.
Platas Casteleiro, que anteriormente fue cónsul en Jerusalén, Tel Aviv, La Habana, Bratislava, Miami y Buenos Aires, defendió durante la entrevista que la Ley de Memoria Democrática permitió recuperar derechos para familias que habían quedado fuera de reformas anteriores. «Nietos y bisnietos se saltaron con la Ley de Memoria Democrática generaciones que no solicitaron la nacionalidad española», afirmó.
El diplomático también reconoció que el alcance práctico de la norma terminó siendo más amplio que el inicialmente asociado al exilio político. «Se amplió después. Se vio que ese vacío de generaciones que habían quedado fuera era mucho más que los que habían salido por el exilio de la dictadura franquista. Hay mucho exilio, económico, de diversidad sexual… Hay muchas razones», señaló.
En jaque el espacio Schengen por Sánchez
Las declaraciones llegan después de que el Consulado General de España en Rosario protagonizara una de las mayores operaciones administrativas derivadas de la Ley de Memoria Democrática. Según datos facilitados por el propio Platas Casteleiro, la oficina pasó de tramitar unos 1.200 expedientes de nacionalidad al año a registrar 108.490 solicitudes durante los cuatro años de vigencia del proceso extraordinario.
La presión fue tal que el consulado mantuvo abierto el registro hasta el último minuto del plazo legal. «El plazo terminaba a las 12 de la noche, tenía el derecho de presentarla», explicó el cónsul al recordar que admitió una solicitud a las 23.59 horas del día en que expiraba el procedimiento. «Las últimas semanas, si no hacíamos algo excepcional, miles de personas se iban a quedar sin presentar. Por eso atendimos hasta el último momento», justificó.
La oficina de Rosario se convirtió además en una referencia por su forma de gestionar los expedientes familiares. Cuando varios descendientes compartían un mismo ascendiente español, el consulado reutilizaba la documentación ya incorporada a sus archivos, evitando duplicar trámites y acelerando la resolución de miles de solicitudes. En lo que se ha conocido como «reagrupación familiar».
La dimensión europea de la nacionalidad española adquiere especial relevancia porque el pasaporte no solo permite residir y trabajar en España, sino también ejercer los derechos de libre circulación reconocidos a los ciudadanos de la Unión Europea. Para muchos de los nuevos nacionalizados argentinos, ese factor pesa tanto como la recuperación de la historia familiar.
Así lo han manifestado a OKDIARIO solicitantes en las colas de otros consulados, como en Buenos Aires. «Lo hago para tener un plan B el día de mañana», es una de las frases más recurrentes.
La polémica ley que permitirá nacionalizar a más de 2 millones de personas en el mundo con el pretexto de la represión franquista se suma a la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez, las regularizaciones masivas de inmigrantes ilegales y la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea. La última crisis en Ceuta y Melilla, tras la cual España ha sido bloqueada del Espacio Schengen en Italia, como medida cautelar.