Adiós a los suelos laminados: cada vez más hogares apuestan por esta alternativa más resistente y duradera
El laminado se construye sobre un núcleo de fibras de madera prensadas
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Los albañiles coinciden al 100%: añadir sal gruesa al cemento fresco es el truco más barato para lograr un acabado que imita la piedra natural

El suelo laminado ha sido durante mucho tiempo uno de los favoritos en las reformas por su aspecto similar a la madera, su precio económico y su forma de colocación. Aun así, hay gran parte de propietarios que empieza a mirar hacia otro material.
Los materiales en tendencia
La diferencia de fondo está en la composición. El laminado se construye sobre un núcleo de fibras de madera prensadas, mientras que el vinílico se fabrica principalmente con PVC. Esa distinción explica su comportamiento frente al agua. Si el líquido se filtra por las juntas de un laminado sin la protección adecuada, el núcleo puede absorberlo, hincharse y deformar los bordes de las lamas.
El vinilo tolera mejor el contacto con el agua, de ahí que se haya popularizado en cocinas, entradas o zonas de paso. Pero los profesionales advierten de que resistente a la humedad no equivale a impermeable ante cualquier situación. Una fuga o una humedad que ascienda desde el soporte puede afectar al adhesivo o a la base de algunos modelos.
Ventajas en el día a día
Entre los motivos que impulsan el cambio destacan:
- Mejor respuesta a la humedad que los laminados convencionales.
- Mayor confort al caminar, con una sensación más cálida y silenciosa en muchos modelos, aunque el rendimiento acústico varía según el producto.
- Limpieza sencilla, con una mopa o un paño ligeramente húmedo y detergente neutro, siempre según las indicaciones del fabricante.
- Amplia variedad estética: imitaciones de madera y piedra, en múltiples tonos y formatos.
Un suelo más duradero
La durabilidad no depende solo del material, sino de las características concretas de cada producto y del tipo de tránsito. No exige lo mismo un dormitorio que un pasillo muy transitado o un despacho con silla de ruedas. Por eso conviene revisar el uso recomendado por el fabricante y las condiciones de la garantía.
Qué hay que revisar antes de instalarlo
Un buen resultado empieza en la base, los especialistas recomiendan comprobar el estado y la planitud de la superficie. También la posible presencia de humedad o filtraciones en el soporte.
La compatibilidad del pavimento actual con la nueva capa y, a su vez, la altura final del suelo respecto a puertas, rodapiés y estancias contiguas.
Espacios húmedos y exteriores
Que un vinilo sea apto para un aseo no significa que sirva para una ducha o una terraza expuesta a la lluvia. En esos casos hay que verificar que el producto esté homologado para ese uso y seguir al pie de la letra las instrucciones de instalación.
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