La dispar educación que han recibido la princesa de Asturias, Leonor, y el heredero de Marruecos, Mulay
Sus trayectorias académicas reflejan las diferencias entre una monarquía constitucional europea y una monarquía árabe con fuertes componentes religiosos y tradicionales

La princesa Leonor y Mulay Hasán son los herederos al trono en España y Marruecos. En sus espaldas recaerán las relaciones entre ambas coronas cuando reinen, con lo concerniente a Ceuta y Melilla entre los asuntos de Estado más delicados.
Recordarán que el Rey Juan Carlos confesó en sus memorias, Reconciliación (2025), la estrecha relación personal que mantuvo durante décadas con Hasán II de Marruecos y revela que, entre las conversaciones privadas que ambos mantuvieron sobre los asuntos más difíciles, las ciudades españolas de Ceuta y Melilla ocupaban un lugar especialmente destacado, cuya soberanía ha sido reivindicada desde hace años por Marruecos.
El Rey emérito cita una frase reveladora del monarca alauí sobre Ceuta y Melilla: «Marruecos era nuestro principal socio económico y, en cuanto a las dos ciudades españolas en la costa marroquí, Ceuta y Melilla, Hassan II me decía: ‘La próxima generación tendrá que resolver esta cuestión’».
Leonor y Mulay no son esa generación, pero son los herederos de los reyes Felipe V y Mohamed VI, y como futuros jefes de Estado es muy posible que él insista en reivindicar Ceuta y Melilla y ella insista en defender la soberanía española de ambas ciudades.
Para prepararse como futuros jefes de Estado, ambos han recibido formaciones diseñadas especialmente para ellos, con énfasis en los idiomas, las ciencias sociales y las relaciones internacionales. Sin embargo, sus trayectorias académicas y formativas reflejan las diferencias entre una monarquía constitucional europea y una monarquía árabe con fuertes componentes religiosos y tradicionales.
Educación primaria y secundaria
Leonor, de 21 años, estudió en el colegio privado Santa María de los Rosales de Madrid, el mismo centro que frecuentó su padre, el rey Felipe VI. Después completó el Bachillerato Internacional (2021-2023) en el UWC Atlantic College de Gales (Reino Unido), un internado internacional de prestigio que prioriza la educación global y el multiculturalismo.
Por su parte, Mulay Hasán, de 23 años, cursó toda su etapa escolar en el Collège Royal (Colegio Real) de Rabat, situado dentro del complejo del Palacio Real. Esta institución, creada en 1942, es extremadamente selectiva: el príncipe estudió junto a un reducido grupo de compañeros elegidos: eran alrededor de cinco en su clase. El programa combinó formación tradicional (Corán, educación islámica) con materias modernas: idiomas, filosofía, historia, geografía, ciencias, matemáticas y deportes. En 2020 obtuvo el Bachillerato en la rama de ciencias económicas y sociales con mención de matrícula de honor, realizando los exámenes en el Liceo Dar es Salaam.
Por lo tanto, ambos recibieron una educación de élite, rigurosa y con fuerte peso de los idiomas. Pero Mulay Hasán permaneció en un entorno altamente controlado y exclusivo dentro del palacio; Leonor combinó un colegio español convencional con una experiencia internacional en el extranjero.
Formación universitaria y especialización
Leonor, tras finalizar su etapa militar, ha iniciado este mes de septiembre el Grado en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, el campus de Getafe, una universidad pública. El programa de cuatro años incluye ciencia política, derecho constitucional y administrativo, sociología, historia, economía, relaciones internacionales y administración pública. Accedió mediante el procedimiento de Early Admission por su Bachillerato Internacional y cursa el mismo plan de estudios que el resto de alumnos.
Mulay Hasán se matriculó en la Facultad de Gobernanza, Economía y Ciencias Sociales (FGSES) de la Universidad Mohammed VI Polytechnique (UM6P). Se especializó en relaciones internacionales, gobernanza, economía y ciencias políticas (orientado a geopolítica y administración pública). Obtuvo el máster en mayo de 2025 y se encuentra preparando el doctorado.
Ambos eligieron, o se orientaron hacia, disciplinas de ciencias sociales y políticas directamente útiles para el ejercicio del poder: gobernanza, relaciones internacionales y análisis político.
Mulay Hasán ha avanzado más (ya con máster y doctorado en curso) en una institución marroquí de élite; Leonor comienza ahora un grado completo en una universidad pública española tras su formación militar.
Formación militar e idiomas
Leonor ha seguido un itinerario militar completo de tres años (2023-2026), igual que su padre: Academia General Militar de Zaragoza (Tierra), Escuela Naval Militar de Marín (Armada) y Academia General del Aire. Esta formación es estructurada, práctica y obligatoria en su caso.
Mulay Hasán no ha realizado una formación militar formal como cadete. Desde la adolescencia ostenta el rango de coronel (posteriormente elevado) en varias ramas de las Fuerzas Armadas Reales y asiste regularmente a ceremonias militares; en 2026 fue nombrado coordinador de departamentos del Estado Mayor General. Su preparación militar es más simbólica e institucional que formativa en academias.
Idiomas
Mulay Hasán es políglota: árabe clásico, darija (árabe marroquí), amazigh (bereber), francés, inglés y español; también se menciona formación en chino mandarín. Leonor domina español e inglés, tiene conocimientos de francés y catalán, y ha recibido clases de árabe y chino.
Ambos herederos combinan tradición y modernidad, dominan varios idiomas y se forman en áreas de gobernanza y relaciones internacionales. Las diferencias más marcadas radican en el entorno educativo (escuela real intramuros frente a colegio más internado internacional), el peso de la formación militar formal (muy fuerte en Leonor, más simbólica en Mulay Hasán) y el ritmo académico (él ya ha avanzado en posgrado; ella iniciando la universidad tras el Ejército).