La regularización engorda el negocio con las citas del padrón: hasta 100 € por conseguir una
"Mi trabajo es estar delante del ordenador y cuando salen las citas, ser el primero en pillarlas"
"Estos últimos años han entrado millones de inmigrantes que han saturado las oficinas"

Conseguir cita para el empadronamiento en España, especialmente en grandes ciudades como Madrid, es un proceso complicado y con larga espera debido a la alta demanda y plazas limitadas. Y ahora mucho más tras conocerse el proceso de regularización de inmigrantes anunciado por el Gobierno de España. Muchos han comenzado a hacer negocio de ello en Internet.
A través de páginas web, algunas personas se anuncian y ofrecen «conseguir una cita temprana» para el padrón y censo, tanto para inmigrantes como españoles, y piden de entre 50 y 100 euros por esta gestión.
Algunas personas tienen que esperar hasta tres meses para conseguir tener un hueco en su Junta de Distrito, con las complicaciones que eso acarrea, porque el padrón no sólo es el documento que acredita que una persona viva en un municipio, también es requisito indispensable para acceder a ciertos derechos de los ciudadanos, desde el sufragio hasta el acceso a la tarjeta sanitaria o a ayudas de vivienda pública.
Cientos de personas han reportado serios problemas para conseguir una cita y siempre leen el mismo mensaje: «No se han encontrado fechas disponibles para ese trámite». Los funcionarios de las ventanillas de las Juntas de Distrito responden que «sin cita previa no le pueden atender» y así, en bucle. Lo más rápido: pagar a alguien para que consiga la cita. Un trámite, que, sin embargo, debería ser totalmente gratuito.
Ante esto, el Ayuntamiento de Madrid ha tenido que reforzar el personal de las oficinas de atención para hacer frente al incremento de las citas semanales de empadronamiento, que han pasado recientemente de las 7.000 a las más de 11.000 tras la regulación anunciada por Pedro Sánchez.
Además de aumentar el personal de las oficinas de atención, el Consistorio también está aplicando medidas antifraude de la mano de las investigaciones a cargo de la Policía Municipal.
Negocio en Internet
Tal y como se puede leer en las imágenes de WhatsApp publicadas junto a este artículo, una persona vende una cita por 50 euros. «Mi trabajo es estar delante del ordenador y cuando salen las citas, ser el primero en pillarlas», señala.
Y culpa de la situación a la avalancha de inmigrantes que han llegado a España recientemente: «El problema de las citas es la saturación de las oficinas. Estos últimos años han entrado millones de inmigrantes que también necesitan empadronarse,» explica.
Otra persona que se dedica a lo mismo pide 80 euros por conseguir la cita. «Se paga una vez la obtengamos», señala. Otro más que también se anuncia en Internet, llega a pedir 100 euros: «Lo intentamos para lo antes posible», trata así de convencer.
Lo curioso es que ninguno de ellos coge el teléfono y se comunican únicamente por mensajes. Cuando se les pide mantener una conversación telefónica, su respuesta es que «están muy ocupados».
Algunos usuarios en la red social X apuntan a un mercado negro entre inmigrantes. «Conozco el caso de una persona que llevaba dos meses esperando cita para el padrón, y un dominicano por 25 euros le consiguió todo a un vecino suyo en menos de una semana, se mueve mucho dinero entre inmigrantes con esta y otras gestiones», señalan algunos usuarios de esta red social.
«Llevo un mes intentando cambiar el domicilio del padrón y tengo que soportar lo mismo, ni una cita, y cuando, por casualidad, aparece una, la página se cuelga», relata otra mujer afectada por el caso del padrón municipal, en este caso, en el Ayuntamiento de Madrid.
Regularización masiva
La regularización masiva de inmigrantes anunciada por Pedro Sánchez está a punto de colapsar el sistema de Extranjería, ya que en este momento las citas, tanto online como presenciales, se encuentran saturadas. Así, desde el sindicato CSIF se reclama planificar el proceso de regularización extraordinaria de personas inmigrantes y el refuerzo de plantillas para evitar el colapso de Extranjería.
Además, el sindicato pide una reunión urgente a Política Territorial, debido a que «los registros de Extranjería están saturados, tanto en la atención presencial como telemática y la aplicación electrónica registra fallos por sobrecarga».
Funcionarios contra las cuerdas
El anuncio del Gobierno también ha afectado a los funcionarios que creen que la «carga de trabajo será inmensa», porque «el aluvión de solicitudes será histórico». Miles de familias ven en esta medida una oportunidad para normalizar su situación administrativa tras años de residencia y trabajo en la economía española.
Sin embargo, junto a la expectativa social ha emergido una preocupación creciente entre profesionales del sector jurídico y administrativo: la capacidad real del sistema para absorber, en un plazo muy limitado, un volumen de solicitudes que puede no tener precedentes.
La advertencia no llega desde el ámbito político, sino desde los propios funcionarios y los despachos especializados en extranjería, que ya están detectando un aumento notable de consultas y una presión creciente sobre unos servicios administrativos que llevan años funcionando al límite.