presupuestos generales del estado

El Gobierno deja sin ejecutar 18.000 millones mientras las infraestructuras se deterioran y Hacienda bate récords

El Gobierno deja sin ejecutar 18.000 millones mientras las infraestructuras se deterioran y Hacienda bate récords
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, la ministra de Inclusión, Elma Saiz, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. (Ep)
Jose de la Morena
  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

El Gobierno acumula 18.018 millones de euros sin ejecutar en sus principales ministerios durante 2024 y 2025, dos de los ejercicios en los que Pedro Sánchez fue incapaz de aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. Una enorme bolsa de recursos disponibles que la Administración no consiguió gastar mientras aumentan las necesidades de mantenimiento e inversión en infraestructuras y Hacienda bate todos sus récords de recaudación.

Los datos de ejecución presupuestaria de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) muestran que los 15 ministerios analizados dejaron sin utilizar más de 18.000 millones de sus créditos definitivos durante esos dos ejercicios.

La cifra resulta especialmente significativa porque no se trata de dinero que el Gobierno pretendiera gastar, pero que nunca llegó a tener disponible. Los créditos definitivos incorporan las modificaciones realizadas sobre el presupuesto inicial durante el ejercicio. Son, por tanto, recursos que terminaron formando parte de la capacidad presupuestaria de los departamentos, pero que no se transformaron en obligaciones reconocidas.

Y todo ello ocurre mientras el Estado maneja más dinero que nunca.

El conjunto de las Administraciones Públicas elevó su gasto desde 725.001 millones de euros en 2024 hasta 764.884 millones en 2025, según la IGAE. Son prácticamente 40.000 millones adicionales en un solo año, un incremento del 5,5%.

El problema que reflejan los datos, por tanto, no es una Administración que disponga de pocos recursos, sino su capacidad para transformar todo el dinero disponible en actuaciones efectivas.

Hacienda recauda 30.622 millones más

La contradicción resulta todavía más evidente al observar los ingresos tributarios. Hacienda recaudó 325.356 millones de euros en 2025, máximo histórico y un 10,4% más que un año antes, según la Agencia Tributaria.

En 2024 los ingresos habían alcanzado 294.734 millones. Es decir, las arcas públicas ingresaron 30.622 millones adicionales en apenas doce meses.

La propia Agencia Tributaria reconoce además que los cambios normativos y de gestión aportaron un impacto positivo de 7.820 millones de euros a la recaudación de 2025, equivalentes a 2,7 puntos de su crecimiento.

El IRPF, por ejemplo, incrementó sus ingresos un 10,1%.

El Estado se encuentra así en una situación aparentemente paradójica: recauda más que nunca, aumenta el gasto público, dispone de más recursos por habitante y, pese a ello, sus principales ministerios dejan miles de millones sin ejecutar.

La ausencia de nuevos Presupuestos durante 2024 y 2025 tampoco implica que el Gobierno estuviera imposibilitado para gastar. La prórroga obliga a partir de las cuentas anteriores y dificulta adaptar la planificación a las nuevas prioridades, pero el Ejecutivo dispone de mecanismos para modificar los créditos durante el ejercicio.

Precisamente por eso resulta relevante comparar la ejecución con el crédito definitivo y no exclusivamente con las partidas inicialmente presupuestadas.

Transportes deja 3.163 millones sin gastar

El contraste resulta especialmente llamativo en los departamentos relacionados con la inversión pública.

Transición Ecológica presenta el peor porcentaje de ejecución de los grandes ministerios analizados. El departamento dirigido primero por Teresa Ribera y posteriormente por Sara Aagesen dispuso de 22.673 millones de euros de crédito definitivo acumulado en 2024 y 2025, pero sólo ejecutó el 79%.

Eso dejó 4.764 millones de euros sin ejecutar, más de uno de cada cinco euros disponibles.

Transportes ocupa el segundo puesto en volumen de recursos sin gastar. El ministerio de Óscar Puente contó con 25.232 millones de euros durante los dos ejercicios y ejecutó el 87,5%.

El resultado fueron 3.163 millones de euros sin ejecutar precisamente en uno de los departamentos responsables de las grandes infraestructuras del Estado.

El dato cobra especial importancia en un momento en el que el deterioro y las necesidades de mantenimiento de la red ferroviaria y viaria han situado la inversión en infraestructuras en el centro del debate público. El aumento global del gasto del Estado no garantiza que el dinero termine convirtiéndose en nuevas infraestructuras, conservación o mejora de las existentes.

Entre Transición Ecológica y Transportes dejaron sin ejecutar 7.927 millones de euros en apenas dos años.

Educación deja otros 2.235 millones

Los problemas de ejecución se extienden a otros departamentos.

Educación, bajo Pilar Alegría, sólo ejecutó el 81,4% de sus 12.031 millones de crédito definitivo, dejando 2.235 millones sin utilizar.

Transformación Digital, primero con José Luis Escrivá y posteriormente con Óscar López, dejó otros 2.005 millones, con una ejecución del 86,1%.

Interior dejó 1.313 millones; Defensa, 921 millones; Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, 833 millones; Exteriores, 665 millones; Sanidad, 504 millones; Política Territorial, 430 millones; Derechos Sociales, 371 millones; Cultura, 293 millones; Agricultura, 219 millones; Presidencia y Justicia, 173 millones; e Igualdad, otros 129 millones.

Sólo Transición Ecológica, Transportes, Educación y Transformación Digital acumulan 12.167 millones sin ejecutar, aproximadamente dos tercios de toda la inejecución contabilizada.

Dos años sin Presupuestos

Todo ello coincide con una situación excepcional en las cuentas públicas. Sánchez encadenó 2024 y 2025 sin conseguir aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, obligado a mantener prorrogadas las cuentas anteriores y gestionar posteriormente las necesidades de cada ejercicio mediante modificaciones presupuestarias.

Pero la falta de nuevas cuentas no estuvo acompañada de una escasez de recursos públicos.

Al contrario. Mientras el Ejecutivo era incapaz de sacar adelante unos Presupuestos en el Congreso, Hacienda elevaba la recaudación hasta un récord de 325.356 millones y el gasto de las Administraciones Públicas escalaba hasta 764.884 millones de euros.

La fotografía de esos dos años deja así tres fenómenos simultáneos: una Administración que dispone cada vez de más dinero, unos contribuyentes que aportan una recaudación nunca vista y unos ministerios que dejan 18.018 millones de euros de sus créditos sin ejecutar.

El contraste es todavía mayor cuando una parte de esa inejecución se concentra en departamentos vinculados a la inversión y las infraestructuras. Transportes y Transición Ecológica dejaron casi 8.000 millones disponibles sin utilizar entre ambos.

El problema de las cuentas públicas españolas ya no puede plantearse únicamente en términos de cuánto dinero recauda o gasta el Estado. El Gobierno recauda más que nunca y el gasto público por habitante sigue creciendo, pero continúa dejando miles de millones disponibles sin ejecutar mientras se acumulan necesidades de inversión y mantenimiento.

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