El Atlético acaba embrujado en Champions
El Atlético de Madrid dilapida dos goles de ventaja ante el Brujas y empata a tres pese a volver a ponerse por delante en el tramo final
Julián de penalti y Lookman encarrilaban antes del descanso y Ordóñez se marcaba en propia en el 79' para acabar dando por bueno el 3-3

Embrujado terminó el Atlético de Madrid en el Jan Breydel, ante un Brujas que en un ejercicio de fe consiguió igualar una eliminatoria de la que parecía desahuciado al descanso. O lo que es lo mismo: los de Simeone dilapidaron dos goles de ventaja y, no contentos con ello, fueron incapaces de ganar pese a volver a ponerse por delante en el marcador. Pudo ser peor y prácticamente tienen que dar gracias por llevarse a la vuelta unas tablas que, eso sí, les obligará a ganar en el Metropolitano para estar en octavos.
Después de dejarse llevar en el exilio de Leganés ante el Rayo Vallecano, el conjunto rojiblanco volvía a lo que esta temporada es lo suyo: los partidos intersemanales. En Copa del Rey y Champions League tienen los del Cholo depositadas sus esperanzas de éxito este curso, después de tirar definitivamente la Liga. Hasta el momento habían cumplido, goleando a Betis y Barcelona, pero en esta ocasión volvieron a su realidad fuera de casa este curso.
En Bélgica buscaban evitar, precisamente, lo que sucedió: una noche de brujas. Y para ello, Simeone volvía a tirar del once que trituró al Barça. Para qué tocar lo que funcionó, si además lo hizo de aquella manera ante un equipo que venía a ganarlo todo y que se fue goleado de Madrid. Sólo entraba Oblak, que al ser Copa descansó. Muy ofensivo, por tanto, el equipo del argentino, con su hijo Giuliano y Lookman como puñales en los costados, Griezmann de enganche y Julián Álvarez en punta.
Se encontraron con un penalti los rojiblancos nada más comenzar. Fue de lo más tonto, pero fue. Seys intentaba despejar un balón de cabeza, pero el esférico le iba directo al brazo, que estaba totalmente separado del cuerpo y algo arriba. Entró el VAR y el colegiado no lo dudó tras ver la acción repetida, señalando el punto fatídico. Y desde ahí Julián no perdonó.
Las brujas de la Champions pasada no se le aparecieron al delantero, que la pegó fuerte y ajustada al palo derecho, poniendo el primero en el marcador. Se le despejaba la noche a los rojiblancos, con un escenario que se presentaba con muchos metros a la espalda para que Lookman hiciera de las suyas, como hace una semana en el Metropolitano. Aunque el Brujas tenía mucho que decir.
Lo han demostrado en esta Champions, donde sólo el imparable Arsenal ha sido capaz de ganar en el frío Jan Breydel. Mónaco y Marsella cayeron con contundencia, mientras que el Barça no pudo sumar de tres y se tuvo que conformar con un empate a tres. Por tanto, no estaba todo dicho. Y así lo hicieron saber Tresoldi y Onyedika, exigiendo al máximo a Oblak.
Pero la reacción rojiblanca en los últimos minutos previos al descanso fue clara. Querían encarrilar la eliminatoria cuanto antes. Avisó Lookman en un contragolpe ejecutado por el otro costado por Giuliano, antes de hacer el segundo. El nigeriano se encontró con un balón en boca de gol a la salida de un córner que la defensa no acertó a despejar y no falló.
Qué bendición la de Ademola Lookman para este Atlético, con el que suma ya tres goles, dos asistencias y, sobre todo, una incidencia superlativa en el ataque rojiblanco. Ante el apagón goleador, nada mejor que el ex de la Atalanta para darle un nuevo registro a la ofensiva de Simeone, aunque los rojiblancos volvieron a las andadas en la segunda mitad, ante un Brujas que no se dio por vencido.
Del ‘modo Champions’, al embrujo
Nada queda ya de lo que fue aquel Atlético de Aviación sobre el que se construyó el equipo de Simeone en sus inicios. No es algo nuevo, pero volvió a quedar patente que esa solidez defensiva a balón parado es historia. Tresoldi remató apareciendo solo en el área pequeña y el rechace de Oblak lo empujó Onyedika. El barullo en la zona de castigo rojiblanca fue similar al del gol de Cubarsí en Copa, pero esta vez sí funcionó el semiautomático y no sonrió al Atleti.
Un equipo que si en algo es especialista es en inmolarse. Porque fue lo que hicieron en apenas ocho minutos, que es lo que tardaron en empatar los belgas. Diakhon encaró en la izquierda a Giuliano, encontró el hueco para sacar un centro raso al área, donde apareció Tresoldi para empatar con un remate al primer palo, después de que Tzolis le hubiera liberado llevándose a Pubill.
El Brujas intimida al Atlético
Lejos de conformarse, apretó el Brujas, en busca de darle la vuelta al partido y llegar en ventaja al Metropolitano. El Cholo reaccionó metiendo a Sorloth y Baena, sentando a Lookman y Griezmann. Lejos de recuperar el dominio y alejar a los belgas de su área, el Atlético empezó a sufrir para salvar el empate, confiando en encontrar una acción con la que restablecer el orden natural.
Y llegó. Un centro de Llorente acabó siendo rematado hacia su portería por Ordóñez, en lo que fue el 2-3. Aunque este Atlético siempre tiene un último giro de guion preparado y, en este caso, el Brujas terminó empatando. Lo hizo con suspense, después de que el gol de Tzolis fuese anulado por fuera de juego. Pero de nuevo el SAOT demostró que le había ganado la espalda a la defensa partiendo desde posición legal y el conjunto rojiblanco terminó embrujado. Deberá resolver en casa.