Maribel y Vicente, jubilados, abandonaron la ciudad para irse a vivir a una autocaravana: «Vivimos de dos pensiones normales y corrientes, con 2.000 euros puedes vivir»
Una pareja de jubilados vive en una autocaravana y ha explicado que ahorra 1.200 euros mensuales
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Maribel y Vicente es una pareja de jubilados que llevaban años pensando en hacer algo diferente cuando llegara el momento de jubilarse. Vivían en Mallorca, tenían su casa y una vida como la de cualquier otra pareja, pero también tenían la idea de viajar y pasar más tiempo en contacto con la naturaleza. Hace cinco años tuvieron finalmente la oportunidad de hacerlo y decidieron cambiar su vivienda por una autocaravana.
No era un mundo completamente desconocido para ellos. Ya habían tenido contacto con las caravanas y, cuando dejaron atrás las obligaciones que hasta entonces les habían mantenido en Mallorca, dieron el paso. «Estábamos dentro del mundo de la caravana y cuando tuvimos la posibilidad de desconectarnos de todo, nos desconectamos y nos fuimos con el auto ya dispuestos a viajar», recuerda Maribel en una entrevista con el youtuber Arnau Serrado.
Maribel y Vicente, jubilados, abandonaron la ciudad para irse a vivir a una autocaravana
La decisión no tuvo que ver únicamente con el dinero. Durante años habían dedicado buena parte de su tiempo a su familia y sentían que había llegado el momento de hacer algo que llevaban tiempo queriendo. «Hemos dado al 100% durante toda nuestra vida, tanto a nuestros padres como a nuestros hijos y ahora pues es nuestro momento», explican. Su forma de viajar tampoco consiste en ir de una gran ciudad a otra. De hecho, buscan prácticamente lo contrario. Prefieren los pueblos pequeños, los lugares tranquilos y aquellos en los que pueden estar cerca del campo. «No somos de grandes ciudades, nos gustan los pueblecitos pequeños, sitios con mucho silencio, con mucha tranquilidad», cuentan.
Dos pensiones y unos 2.000 euros para vivir
Maribel y Vicente viven de sus pensiones, que entre las dos rondan los 2.000 euros mensuales. Según explican, esa cantidad les permite cubrir sus necesidades en la autocaravana sin demasiados problemas. La clave está también en cómo organizan el dinero y en los gastos que han dejado de tener desde que abandonaron su vivienda habitual. «Vivimos de dos pensiones normales y corrientes. Con 2.000 euros puedes vivir perfectamente», aseguran. El gasoil se lleva una parte importante del presupuesto. Habitualmente destinan entre 500 y 600 euros al combustible, aunque se han marcado un límite para evitar que los kilómetros terminen descontrolando las cuentas.
Vivir viajando, además, no significa para ellos pasar el día comiendo en restaurantes. Cocinan, desayunan y cenan normalmente en la propia autocaravana. Tienen espacio para guardar alimentos y agua y organizan la compra de una manera parecida a como lo harían en una casa, aunque reconocen que ahora necesitan menos cosas. La diferencia económica con su antigua vida es considerable. Otras declaraciones de la pareja sitúan en alrededor de 1.200 euros mensuales los gastos que han dejado de pagar tras mudarse a la autocaravana, entre vivienda, suministros y otros costes asociados a su vida anterior.
Placas solares y un colchón para las averías
Una autocaravana también tiene gastos y Maribel y Vicente no los pasan por alto. Una avería importante puede obligarles a desembolsar una cantidad considerable de dinero, por lo que intentan no gastar íntegramente los 2.000 euros que reciben cada mes. «Aunque podamos vivir con 2.000 euros no significa que te los gastes», explican. Siempre procuran reservar algo para tener un colchón en caso de que aparezca un problema mecánico o cualquier otro gasto que no habían previsto.
Para el día a día cuentan con placas solares, baterías e inversores que les permiten disponer de electricidad sin tener que conectarse continuamente a una red exterior. También llevan herramientas y pueden encargarse ellos mismos de algunas pequeñas tareas de mantenimiento. Todo ello les da bastante autonomía cuando pasan varios días en un mismo lugar. Y con el tiempo también han aprendido a vivir con menos ya que en una autocaravana el espacio obliga a elegir qué merece la pena llevar y qué puede quedarse fuera. Ellos mismos definen su vida actual como más minimalista. «Aprendes a vivir mejor con menos. Sí, con bastante menos», reconocen.
Estar lejos de hijos y nietas es la parte más difícil
No todo es viajar, naturaleza y ahorro. Hay una renuncia que ambos tienen muy presente: la distancia con la familia. Maribel y Vicente tienen dos hijos y también nietas, y vivir de forma nómada significa que no pueden verlos en persona con la misma frecuencia que antes. Los teléfonos y las videollamadas ayudan a mantener el contacto, pero no sustituyen estar físicamente cerca. Por eso consideran que cualquiera que esté pensando en seguir sus pasos debe tenerlo en cuenta antes de tomar una decisión parecida.
En su caso, la balanza sigue inclinándose hacia la vida que llevan ahora. Han encontrado una forma de organizarse con sus dos pensiones, viajan a su ritmo y pueden escoger dónde quieren despertarse durante los siguientes días. Volver a encerrarse en un piso no entra, por ahora, en sus planes. Lo que quieren es algo bastante sencillo: estar fuera, tener naturaleza cerca y poder sentir el aire y el sol. Después de cinco años viviendo sobre ruedas, Maribel y Vicente tienen claro que aquella decisión que tomaron al dejar Mallorca no era unas vacaciones largas. Era la forma en la que querían vivir su jubilación.
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