¿Por qué los premios Goya se llaman así?
Ya todo está listo para la gran fiesta del cine patrio. La ceremonia de entrega de los premios Goya 2026, que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, se celebrará el próximo sábado 28 de febrero en Barcelona, concretamente en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de la ciudad condal. La historia de estos premios es realmente interesante ¿Cuándo surgieron? Y sobre todo, ¿por qué se llaman así? Te lo contamos todo antes del gran día.
Historia y origen de los premios Goya
Según se relata en la web oficial de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, hay una fecha clave para el sépetimo arte patrio. El 12 de noviembre de 1985. Ese día el productor Alfredo Matas convocó en el restaurante O’ Pazo de Madrid a un grupo de conocidas personalidades de la cinematografía para debatir los temas que les preocupan y buscar soluciones en una época en la que el futuro de nuestro cine estaba en peligro.
En esa reunión participaron los directores Luis García Berlanga y Carlos Saura, los directores de producción Marisol Carnicero y Tedy Villalba, los actores José Sacristán y Charo López, los montadores Pablo González del Amo y José Luis Matesanz, el guionista Manuel Matji, el músico José Nieto, el director de fotografía Carlos Suárez y el decorador Ramiro Gómez.
De la reunión saldría el germen de una asociación, avalada por ochenta y siete firmas de profesionales, que daría lugar el año siguiente al nacimiento de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Este encuentro fue el génesis de la Academia. Y de los Goya.
¿Por qué se llaman premios Goya?
Una vez que la Academia estuvo en pie, Jaime de Armiñán y Teo Escamilla compartían oficina en la calle Génova con una misión clara: preparar la primera edición de los premios Goya en el Teatro Lope de Vega de la Gran Vía madrileña. En diciembre de 1985 aún no existía acuerdo sobre cómo se estructurarían los premios, qué diseño tendría o cómo se denominarían. Aunque se especuló con llamarles Premios Lumière, Premios Buñuel o Soles, Premios Goya sería finalmente el nombre elegido por los académicos en asamblea.
El argumento elegido para justificar esta decisión era que Goya, aparte de ser un pintor mundialmente conocido y representativo de la cultura española, resultaba un nombre corto y semejante a los de los Oscar o César que existían en Estados Unidos y Francia. Propuesto en Asamblea, los académicos se enzarzaron en una nueva polémica, zanjada a la postre por el director artístico Ramiro Gómez, quien recordó a los asistentes que Goya había tenido un concepto pictórico cercano al cine y que varias de sus obras más representantes tenían casi un tratamiento secuencial.
De hecho, son muy curiosas las palabras de Carlos Saura que cita la web de la Academia del Cine en relación al gran pintor español: «No tengo la menor duda de que si Goya viviera hoy sería un cineasta. Entre la ficción y el documental se movería nuestro aragonés con la misma energía y desenvoltura, con el mismo talento, con la misma imaginación con la que siglos atrás dedicó una parte de su vida a dibujar y a pintar».